Continúa la polémica sobre el documento de los teólogos     
 
 Informaciones.    28/03/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Continúa la polémica sobre el documento de los teólogos

MADRID, 28. (INFORMACIONES y EUROPA PRESS.» «La confianza en la Iglesia

católica, que al comienzo del pontificado de Pablo VI era mayor quizá, que la

existente en 1os últimos quinientos años, ha descendido de modo inquietante. A

muchos hombres les duele la Iglesia. La decepción se extiende».

Esto dice el documento de los 33 teólogos (ver INFORMACIONES de ayer), titulado

«Puntos de orientación contra la pasividad en la Iglesia», que ha causado gran

revuelo en círculos vaticanos. La agencia Europa Press afirma en un despacho

refiriéndose al documentó que >>se trata de uno de los más duros golpes de los

últimos tiempos contra la constitución Jerárquica de la Iglesia». Añade la

agencia que «en circuitos allegados a la sagrada congregación para la Doctrina

de la Pe se dice que entre los firmantes aparecen algunos teólogos contra los

cuales estapa dirigido el último documento de este sagrado dicasterio, relativo

a tos errores en torno a la Santísima Trinidad y a la Encarnación. Se añade que

posiblemente este «manifiesto» ha surgido como una autodefensa ante la seguridad

"que existe de que sean llamados por dicha congregación para dar explicaciones

de su postura» El manifiesto es comparado —prosigue la citada agencia-- en

medios romanos al acto de colocar Lutero, en el año 1517 sus tesis en la

catedral de Wittemberg, de rebeldía frente a la Sede Apostólica.

Sin embargo, hasta el momento la autoridad eclesiástica guarda absoluto silencio

al respecto y no existen signos de aprobación o condena del documento por parte

de la Santa Sede. Las afirmaciones más importantes del documentó son entre otras

las siguientes.

CONTENIDO DEL DOCUMENTO

«Si se buscan, aunque sea sumariamente, las razones de la crisis actual de

dirección y de confianza, no sólo se encontrarán en determinadas personas o

responsables eclesiásticos o por supuesto en los de mala voluntad, sino más bien

es el sistema eclesiástico el que se ha detenido en su desarrollo desde ha ce

mucho tiempo, al paso que todavía muestra muchas rasgos de absolutismo feudal.»

"Quejas extendidas en diversos sectores de la Iglesia son, nombramientos de

obispos de forma secreta sin participación del clero y del pueblo

correspondiente, falta de claridad en el proceso de la decisión, apelación

constante a la propia autoridad y obediencia de los demás, motivaciones

insuficientes de derechos y disposiciones. Se exige libertad, para la Iglesia

hacia afuera, pero no se da hacia dentro. Incluso tímidos intentos de la

teología de ayudar a la Iglesia en esta situación son considerados con

desconfianza y recelo. Las consecuencias de todo esto son la pasividad de muchos

miembros de la Iglesia y la apatía creciente de gran parte de la opinión pública

frente a los portavoces de la Iglesia."

ALGUNAS ORIENTACIONES "Como teólogos no tenemos tí propósito de arrogarnos

funciones de dirección, pero tampoco podemos desligarnos de la

corresponsabilidad que nos atañe en la Iglesia.

Quisiéramos hacer nuestras las preocupaciones de muchos de dentro y fuera de la

Iglesia católica, Intentando proponer, conscientes de nuestra culpa común,

algunas orientaciones que, según esperamos, pueden ayudar a superar el

estancamiento y la pasividad. ¿Como comportarse en esta situación?"

1. No callar.

«Aquellos obispos que consideran desacertadas determinadas leyes, disposiciones

y medidas, debieran manifestarlo abiertamente y exigir siempre con toda claridad

un cambio, aunque tales obispos son a menudo, dentro de las Conferencias

Episcopales, una clara minoría y desde luego nunca una mayoría.

2. Actuar personalmente. Ya se trate de párrocos, coadjutores o

laicos, cada miembro dé la Iglesia debe hacer algo por la renovación de la

Iglesia en su ambiente pequeño o grande. Muchas cosas importantes se han puesto

en marcha en las comunidades y en la Iglesia universal gracias a la iniciativa

de particulares.

3. Caminar juntos.

«Un miembro cíe la comunidad que va al párroco no cuenta, cinco pueden ser

considerados y cincuenta cambian la situación.

Por eso, los Consejos parroquiales instituidos oficialmente, los Consejos

presbiterales y los Consejos pastorales pueden ser un poderoso instrumento de

renovación en las comunidades, diócesis y naciones, siempre que los particulares

se comprometan con decisión y sin miedo para metas determinadas en su propio

campo y en el de la Iglesia universal. Al mismo tiempo, tampoco se pueden eludir

hoy las asociaciones libres de sacerdotes y laicos para contribuir a que se

manifiesten en la Iglesia determinadas aspiraciones.

4. Esforzarse por soluciones intermedias.

Cuando una disposición de la autoridad eclesiástica superior contradice

claramente al Evangelio, está permitido ofrecer resistencia e incluso es

obligatorio. Cuando una disposición apremiante de dicha autoridad se demora de

una forma injustificable, se pueden poner en marcha soluciones provisionales

bajo la garantía de la unidad de la Iglesia y de forma inteligente v mesurada.

5. No rendirse.

En la renovación de la Iglesia, la mayor tentación v la coartada más cómoda es

creer que nada tiene sentido, que nada progresa y terminar diciendo que la

mejor salida es el abandono. Pero donde falta la esperanza falta también la

acción.

Por eso, precisamente en esta fase del estancamiento importa mantenerse en una

fe confiada v conservar las fuerzas. Hay que contar con las resistencias. Pero

sin lucha no hay renovación. Y con esto sigue siendo - decisivo no perder la.

meta de vista, actuar tranquila y decididamente y conservar !a esperanza en una

Iglesia más obligada al mensaje cristiano y por lo mismo más abierta, más amante

de los hombres, más auténtica. En una palabra más cristiana.

Creemos que la fuerza del Evangelio de Jesucristo siempre se muestra en la

Iglesia una v otra vez más fuerte que toda la impotencia e incapacidad humanas

v que nuestra negligencia, necedad v pasividad.

 

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