La nueva reforma litúrgica emanada de Roma ha sido aceptada tan seriamente en España que ahora estamos en cabeza de la renovación  :   
 A pesar de su carácter instrumental, la mayor participación de los fieles que propugna - explican cuatro expertos sobre el tema - puede traer más responsabilidad religiosa. 
 ABC.    13/08/1969.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

A B C. MIÉRCOLES 13 DE AGOSTO DE 1969. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 21.

LA IGLESIA EN EL MUNDO DE HOY LA NUEVA REFORMA LITÚRGICA EMANADA DE ROMA HA SIDO

ACEPTADA TAN SERIAMENTE EN ESPAÑA QUE AHORA ESTAMOS EN CABEZA DE LA RENOVACIÓN

A pesar de su carácter instrumental, la mayor participación de los fieles que

propugna—explican cuatro expertos sobre el tema—puede traer más responsabilidad

religiosa.

La nueva reforma litúrgica, que alecto, a la misa y a los sacramentos del

bautismo y matrimonio, entrará pronto en vigor. Cuatro sacerdotes madrileños,

que pueden representar de alguna manera las reacciones del clero español ante la

nueva liturgia, han expresado su opinión a la agencia Cifra.

El padre Emilio García, dominico, licenciado en Teología por la Universidad de

Roma, y en Filosofía por la Universidad de Manila, ha dicho que "se nos había

quedado vieja la liturgia; la estructura litúrgica, que databa de fines de la

Edad Media, y ya desde finales del siglo XIX hay un movimiento biblico litúrgico

de reforma. El Concilio Vaticano II ha confirmado el patrimonio de la minoría

como conciencia general de la Iglesia".

Un sacerdote del clero secular, don Félix Arribas de la basílica de San Miguel,

opina que "la liturgia estaba en desfase con el espíritu de los tiempos, y este

desfase explica la necesidad de reforma".

El párroco de la iglesia de San Francisco de Borja, don Manuel Pollero, jesuita,

ha dicho que la reforma está justificada por "el desfase que se daba entre la

sensibilidad de la gente y las formas litúrgicas. No tanto un desfase entre el

espíritu y las formas como en lo que se refiere a la sensibilidad de las

personas".

Y, por último, el padre Remigio Paramio, agustino, superior de una residencia de

la Orden en Madrid, opinó que "esta reforma ha tenido en cuenta el sacerdocio de

los fieles, que ha de traducirse en una auténtica participación que no se limite

a encender las velas o a pasar las bandejas como antes".

HACIA UNA EXPRESIÓN ACTUAL

En cuanto a las normas que se refieren a la misa, las respuestas señalan la

mayor importancia que se ha concedido a la liturgia de la palabra dentro de

ella.

El padre dominico ha dicho que ve en los textos españoles "una gran sencillez y

un esfuerzo ecuménico incluso en la forma. Por ejemplo, el ofertorio, al ser

modificado, tiene una forma de hacer que recuerda la liturgia judía, y la

aclamación que hay después del Padrenuestro, la doxología, estaba ya en las

liturgias orientales y en algunas confesiones protestantes".

El padre jesuita precisa "que lo que se pretende, y de hecho se ha logrado, es

que la liturgia se exprese de una manera actual. Es una cuestión de

expresividad: el gesto, la palabra, la ropa incluso".

"La sencillez. No hay que olvidar que el Evangelio es la teología de las cosas

pequeñas—dice el padre agustino— Estamos buscando qué el clero y los fieles

actúen como hermanos en unas reuniones de culto."

"La nueva liturgia para el sacerdote secular, es como la vieja: un medio de

llevar el Evangelio a la vida de las personas. Liberar a la liturgia de la

palabra de todo lo que pueda tener de moralizante."

"La liturgia, como mensaje, es siempre un instrumento—han dicho los cuatro—, e

intenta encontrar una forma para llevar de manera más directa y comprensible el

mensaje del Evangelio a la gente. No descubre nada nuevo. El mensaje es el

mismo. Sólo cambia el instrumento."

Por lo que se refiere a la aceptación de las reformas por los fieles, afirman:

"No están nada desconcertados. La gente acepta muy bien las reformas. Y la

participación puede traer más responsabilidad religiosa. Pero, en fin, sólo un

poco." El padre jesuita añade que no hay qué olvidar que un instrumento sólo es

eso, y no modifica el espíritu".

El sacerdote secular nos ha aclarado que "en España se toman muy en serio las

reformas litúrgicas, y que de alguna manera estamos en vanguardia. En Italia ha

habido lucha e incluso hoy hay quien celebra la misa en latín. En Alemania, los

más avanzados antes del Concilio, no han aceptado después las reformas emanadas

de Roma. En España, a pesar de nuestro inmovilismo, ahora estamos en cabeza".

ADAPTACIÓN A LOS TIEMPOS

, Los cuatro sacerdotes añadieron: "El aprovechamiento de este nuevo instrumento

exige catequesis seria y bien fundada, una catequesis que hay que empezar a

hacer desde ahora con urgencia". Decía el padre Arribas, sacerdote secular:

"Sólo se ha preparado a la gente para unas variantes, pero no se ha profundizado

en el sentido del cambio. En varias parroquias madrileñas se van a poner en

marcha círculos de preparación litúrgica."

"El clero no está totalmente preparado, pero puedo decir que hay una gran

preocupación por hacerlo", decía el padre superior de los agustinos.

"Esta reforma es una institucionalización de las pequeñas reformas que se han

hecho hasta ahora, y una puesta en letra de la mentalidad del Concilio Vaticano

II—añadió el padre dominico-. La liturgia de hoy está abierta por principio a

una constante adaptación a los tiempos."

"Yo destacaría la posibilidad en la nueva liturgia sacramental, una nueva

oportunidad que se nos ofrece al clero—decía el sacerdote secular—,y tal vez el

peligro que veo es en relación con la eucaristía, porque al destacarse tanto el

aspecto de sacrificio de la misa, se relegue el sagrario a un rincón de la

iglesia, causando desconcierto entre los fieles."

"Pienso que es positiva en cuanto sirve & la misión de la Iglesia de transmitir

un mensaje, no porque tenga un valor en si", ha dicho el padre jesuita.

"Destacaría el carácter pedagógico de la liturgia, al acentuar la liturgia de la

palabra, y como aspecto negativo el hecho de que ha habido pequeñas reformas,

parciales, pero esto es propio de un período de experimentación", es la opinión

del sacerdote agustino.

 

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