Autor: Moreno Nieto, Luis . 
   El vacío informativo es más peligroso que una verdad amarga  :   
 Pastoral del primado ante la Jornada de las Comunicaciones Sociales. 
 ABC.    06/05/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

«EL VACIO INFORMATIVO ES MAS PELIGROSO QUE UNA VERDAD AMARGA»

Pastoral del primado ante la Jornada de las Comunicaciones Sociales

Toledo. (De nuestro corresponsal.) "El servicio a la verdad es el objetivo

primario de quienes pretenden informar", dice el cardenal primado, doctor don

Vicente Enrique Tarancón, en una exhortación pastoral sobre la Jornada Mundial

de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará el domingo próximo, día 10 de

mayo.

En la primera parte de la exhortación afirma que los medios de comunicación

social han de ser también instrumentos de solidaridad entre los pueblos. Y

añade, en la segunda parte:

«Pueden ciarse circunstancias en la vida de los pueblos o de las instituciones

que exijan el secreto. Ninguna circunstancia, aunque parezca grave, puede

justificar el que se falte a la verdad o el que se presente "mediatizada," para

inducir a error al público.

Que existen campanas tendenciosas que pretenden presionar a la opinión pública

en un determinado sentido, es evidente. Que se publican "bulos" o "verdades a

medias" que desorientan y escandalizan y producen la confusión, es cierto. Y lo

normal es que, en esas ocasiones, se reaccione, quizá violentamente, contra los

periodistas, como sí ellos fuesen los únicos o, al menos, los principales

responsables del daño que producen las informaciones tendenciosas y las noticias

inexactas.

Es lógico que los periodistas, cuya misión es informar, estén siempre a la caza

de noticias y procuren adelantarse, si es posible, a los informes oficiales.

Puede haber en ellos apresuramiento, quizá cierta indiscreción, impulsados por

el deseo de que "no les pise otro la noticia.

Es licito, ciertamente, que cada uno utilice los instrumentos de comunicación

social para potenciar una causa justa. Pero no es lícito faltar a la verdad o

presentarla tendenciosamente, ni aun para defender una cosa legítima. El fin no

justifica los medios, según la doctrina clásica de la moral cristiana.

Será necesario, pues, que todos seamos respetuosos con la verdad y con los

hombres, para no servirnos de esos medios inadecuadamente, aunque sea para fines

legítimos. Y seria conveniente que las autoridades vigilasen este campo tan

importante, para que se respetase siempre la insuprimible exigencia del hombre a

conocer la verdad y a no convertirse en mero "instrumento" de otros, aunque sea

para un fin honesto.

Los "bulos" proliferan, ordinariamente, cuando falta la información adecuada.

Cuando no se dan "noticias" sobre hechos y realidades importantes, es lógica que

surjan los "rumores" y no puede extrañar que los periodistas, con mayor o menor

acierto, se hagan eco de ellos.

Muchas veces tenemos miedo a la verdad, porque es desagradable, quizá

escandalosa no nos damos cuenta de que sí Dios es la Verdad por esencia, nunca

puede ser perniciosa la verdad. La Sagrada Escritura dice taxativamente que "la

verdad nos hará libres".

Es cierto Que tanto al dar algunas noticias como al presentarlas al gran

público, labremos de tener en cuenta las normas le la pedagogía y las

características sicológicas de las masas. Y los periodistas no podrán olvidar

esas características y estas normas. Pero sin temer nunca a la verdad y sin

pretender camuflarla. El vacío informativo produce ordinariamente un mayor mal

que la publicación de la verdad, aunque resulte amarga.»

Finalmente, el cardenal primado invita a los fieles a que contribuyan con

oraciones y limosnas a sostener los medios propios de información de la

Iglesia.—Luis MORENO NIETO

 

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