Probable: hoy, luz verde a las dos primeras asociaciones políticas     
 
 Informaciones.    11/02/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

VIDA POLÍTICA

PROBABLE: HOY, LUZ VERDE A LAS DOS PRIMERAS ASOCIACIONES POLÍTICAS

MADRID, 11. (INFORMACIONES.) - A mediodía se ha reunido la Comisión Permanente del Consejo

Nacional para estudiar, entre otros temas, la solicitud para la constitución de las asociaciones políticas

Reforma Social Española, promovida por el señor Cantarero del Castillo, y proveristas, que encabeza el

señor Mayssounave. Todo indica que habrá luz verde para ambas. Tambien decidirá si puede crearse una

asociación política con el nombre de Falange Española, intentada por don Diego Marquez, y la petición

de recurso de contrafuero formulada por el señor Bofill Mora contra el estatuto de asociaciones políticas.

En el restaurante Biarrit, se celebró ayer la «convención» tradicionalista. Asistieron cerca de quinientos

representantes de varias regiones españolas. Se trata de formar una asociación política. La comisión

«constituyente» está formada por los señores Zamanillo, Asís Garrote, Fagoaga, Melis, Valiente y Mazón.

Parece que ya cuentan con 25.000 personas dispuestas a formar la asociación, cuya documentación se

presentará, según todos los indicios, en el Consejo Nacional antes de un mes. Su órgano de expresión será

la revista «Brújula». Su lema podría ser: «Lealtad a raíces permanentes, adaptándonos a lo nuevo, sin

abdicar de lo fundamental.»

En la declaración de principios, al término de la «convención)), se dice tambien:

«Promover coincidencias es del mayor interés para todos Es lo que permite el gran acuerdo nacional

como una realidad viva, apoyado en la fe en la patria unida, en la riqueza de su diversidad regional y en el

afán de perfeccionamiento.

Las asociaciones pueden ser instrumento de la sociedad para vivificar, para impulsar la participación

representativa por los cauces orgánicos previstos, pero no pueden sustituir el juego de estos mismos

cauces.

Una asociación tradicionalista no deberá ahogar las iniciativas locales de Hermandades y otras sociedades

que realizan una importante tarea, sino que debe recibirlas por sus miembros e impulsarlas y fomentarlas.

Bajo estos presupuestos convendría que pensáramos todos la forma y la manera para que, utilizando las

posibilidades asociativas, pudiéramos hacer presente en la vida pública nuestros ideales, recogidos en el

ordenamiento jurídico fundamental y sus consecuencias, que no siempre han recibido cobijo en las leyes

o en la aplicación de las mismas.

Se necesitará hacer recuento de todos nuestros hombres, llamarles a un trabajo común para, entre todos,

constituir el instrumento, de participación en la vida política.

Sea este un consciente primer paso.

11 de febrero de 1975

 

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