Autor: Veira, Carlos. 
 Hablan los nuevos ministros. Íñigo Cavero, nuevo ministro de educación. 
 "Soy partidario de la libertad de enseñanza"     
 
 Ya.    05/07/1977.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

Hablan los nuevos

IÑIGO CAVERO, NUEVO MINISTRO DE EDUCACIÓN

"SOY PARTIDARIO

de la libertad de enseñanza"

Iñigo Cavero Lataillade va a ser —ya es noticia firme, y hoy jurará su cargo con

tos demás miembro* del tercer Gobierno de la Monarquía—el tercer ministro de

Educación que, en los últimos cuarenta ños, no es catedrático de Universidad,

ios otros dos fueron los señores Ibáñez Martin y Robles Piquer, este último

integrante del primer Gobierno del Rey, durante el mandato del señor Arias

Navarro.

El señor Cavero Lataillade nos recibió ayer en su casa del Parque del Conde de

Orgaz con una amabilidad y capacidad de concentración reveladoras de su aplomo

de político, en medio de Una marea de Mamadas telefónicas (normal ayer en los

domicilios de todos los neoministros) )• sin que la circulación de £u numerosa

familia (ocho Hijos, uno de ellos nacido en el último otoño) pareciera

molestarlo lo más mínimo. El mismo aplomo y amabilidad demostró su joven esposa,

Belén.

—Le ha tocado un Ministerio muy conflictivo, ¿no, le parece?

—Quizá, dado el gran número d« funcionarios integrados en este Ministerio y a

que afecta a numerosos sectores de la convivencia nacional, se pongan más en

.evidencia los conflictos que alberga; pero no creo que sea una cartera más

conflictiva que las demás. Por otra parte, considero que el principal conflicto

se crea en Educación y Ciencia por la desproporción existente entre las tareas

que tiene encomendadas y los medios de que dispone para llevarlas a btien

puerto.

EL FACTOR HUMANO ES BÁSICO

—¿Hay que aumentar el gasto público en educación?

—Ti» claro, porque este Ministerio tiene siempre el problema de que sus gastos

aumentan progresivamente, debido a la amplitud de su capítulo de personal, sobre

todo docente. SI, tenemos en cuenta, como yo 1» tengo muy firmemente, que al

profesor hay que dotarle de medios para que pueda dedicarse plena y,

serenamente, a su función, y si, por otra parte, tenemos presente la época

inflacionista que vivimos, ya sólo con esto se derivan unas exigencias muy.

claras de aumento de gasto público anual. Mucho más •1 abordamos el tema del

aumento de los efectivos docentes, porque pisamos un terreno en el que «1 factor

humano es básico.

Un pueblo es más gobernable cuando es más culto

—¿Le gusta la función que le ha tocado desempeñar en este primer Gobierno de la

democracia?

—Desarrollar la formación educativa y cultural de una comunidad social lo

considero como «na de. las más sugestivas funciones públicas de una tarea de

Gobierno y como una de. las primeras prioridades entre las funciones del Estado.

Un pueblo es más gobernable cuando es más culto. Por eso creo • firmemente q«e

el dinero que el Estado dedica a la educación no puede nunca considerarse como

Un simple gasto, sino como una inversión.

Electoralmente, este Gobierno está comprometido en materia educativa

—Tan permanente es que llevamos muchos meses embarcados en una dura polémica

acerca de la futura orientación profunda del sistema escolar. ¿Cuál es su

postura en ese debate? ¿Cree que hay que montar un gran debate nacional para

decidir esa cuestión?

—En cierto modo, los problemas de la enseñanza a que alude aparecieron ya en los

programas de los partidos. Esta opción de Gobierno que ahora se está

consolidando ya está comprometida

ante los electores para cumplir su programa en materia educativa. Soy partidario

de la libertad de enseñanza en sentido amplio, y de que, sobre todo en la EGB,

sean los padres quienes elijan el modelo de enseñanza que quieren para sus

hijos. De todas formas, creo también que debe existir la flexibilidad suficiente

para buscar fórmulas de compromiso y acomodación en esta materia, siempre que no

incidan en lo que entendemos como sustancial en la libertad de enseñanza.

—La petición de cauces de participación real de los interesados en la solución

de sus problemas ha eido el caballo de batalla de «ste ministerio durante el año

pasado, hasta el punto de encontrarse muchas veces bloqueado por continuas y

precipitadas reuniones de urgencia. ¿Qué piensa usted de la necesidad da tal

participación?

—Estoy convencido de que. hay que encontrar una acomodación de las muchas veces

justas reivindicaciones de los profesores. Yo creo que lo que buscan, en

definitiva, es una estabilidad en su empleo (sobre todo los que no son

funcionarios) y unas retribuciones adecuadas al cumplímiento de su importante

füjición. Por otra parte, hay que mentalizar a la sociedad en el sentido de que

los profesores deben tener un "status" adecuado a la función que realizan, y eso

exige, sobre lodo, acopio de grandes recursos económicos.

—¿Se está refiriendo usted a los PNN de todos los niveles?

—Sin pronunciarme ahora de forma global, creo que son justas sus peticiones de

seguridad en el empleo.

—¿Qué postura tiene usted en el tema de las oposiciones?

—Primero tengo que rebordar t-\ tópico de que aunque no son satisfactorias,

suelen ser el sistema menos malo para comprobar los conocimientos", y decir que,

por otro lado, obligan a los opositores a hacer un esfuerzo de ordenación de sus

conocimientos. Pero eso no quiere decir que tengan que ser la única fórmula para

seleccionar a los docentes.

La participación de los padres, fundamental

—Hablábamos antes de la participación. ¿Pensará usted con urgencia en que hay

que dársela también a los padres "de alumnos?

—Creo que un contacto fluido y permanente con las asociaciones de padres de

alumnos es fundamental.

—¿En qué punto de sus preocupaciones va a situar a la Formación Profesional?

—Es uno de los sectores en que puede realizarse una labor de mayor

perfeccionamiento. "—¿Qué tareas ve usted como más urgentes en relación con la

Universidad?

—Planificar el número de alumnos que puede asumir cada facultad, en función,

sobre todo, de las posibilidades que el país entero tiene de ofrecer al

estudiante, al acabar sus estudios, una actividad profesional, y, por otra

parte, en función de los medios humanos y económicos disponibles. En segundo

lugar, creo muy urgente encontrar el modo de enfocar con mayor estabilidad la

carrera docente.

C. VEIRA

 

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