Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   El recuento y los ministrables     
 
 Informaciones.    21/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL RECUENTO Y LOS MINISTRADLES

Por Abel HERNÁNDEZ

LAS Juntas Provinciales han iniciado el recuento de votos. Todo indica que va a

ser una tarea ardua, minuciosa y larga. Puede prolongarse tres o cuatro días

antes de la proclamación de los diputados y senadores electos. El hecho tiene

interés porque, según nuestras noticias, hay machas Impugnaciones y, en algunos

casos, las diferencias entre las diversas candidaturas son mínimas. Así que no

es improbable alguna variación en el cómputo definitivo.

Ya lia venido el verano. y con unos primeros días apasionantes. La Iglesia toma

posiciones ante la nueva etapa española. La gran Banca también está sacando

conclusiones del resultado electoral. El Ejército seguirá cumpliendo su alta

misión sin interferirse en la marcha de la política concreta. El País Vasco y

Cataluña quieren ganar cuanto antes parcelas de autonomía, para «facilitar» la

tarea a las Cortes constituyentes. Los políticos derrotados hacen examen de

conciencia. Las formaciones victoriosas procuran digerir el éxito. La gente de

la calle ha votado, ha vuelto a sus ocupaciones y casi se ha olvidado del

acontecimiento.

En la Mondos se preparan listas de minlstrables, que se guardan en secreto. Hay

que moverse entre el Gobierno ideal y el Gobierno posible. Por primera vez hay

muchos políticos valiosos y ambiciosos que rechazan una cartera ministerial

antes de ofrecérsela. En la Unión de Centro Democrático se detecta un especial

nerviosismo. Quien más, quien menos, casi todos aspiran a una parcela de Poder.

Parece que la reforma administrativa (seguramente provisional) la • conoceremos

poco antes que la lista del nuevo Gobierno. Nos aseguran que los ministros-

senadores (todos o casi todos) seguirán en su puesto. De alguna manera se

convierten en «superministros». La mayor duda se cierne sobre el señor Osorio,

vicepresidente segundo, quien, si se confirman las líneas «filtradas» de la

reforma administrativa, va a tener poco que hacer. Los otros son los señores

Lavilla, García Lope?:, Abril Martorell, Martín Villa y Oreja. En la U.C.D. se

escucha con insistencia: «Si va fulano, yo no». No es fácil atar las moscas por

el rabo.

Estretanto, el presidente Suárez piensa, hace tanteos subterráneos y no suelta

prenda. Uno se atreve a predecir que en el.nuevo Gabinete va a haber ministros

que no son ni diputados ni senadores.

En las consultas de estos días en La Zarzuela, el presidente hace

parlamentarios, no ministros.

El martes se despiden los actuales ministros. Va a ser el último Consejo del

segundo Gobierno de la Monarquía. Y a primeros de julio se hará público el

tercero. El viernes 24, onomástica del Rey, va a ser fiesta oficial. A uno no le

extrañaría que el año que viene la fiesta nacional del 18 de julio se trasladara

al día de San Juan. El día 1 de julio, reunidas las Cortes —Congreso y Senado—,

en sesión conjunta, los parlamentarios tienen que jurar lealtad al Bey. El

verano no puede comenzar más apasionante.

 

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