Autor: LAWRENCE. 
 Segundo Gobierno Suárez. 
 100 días de vértigo     
 
 Arriba.    13/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Segundo Gobierno Suárez

100 días de vértigo

EL primer Gobierno que en este país ha salido de las urnas en cuarenta años,

llega por estas fechas a ese hito «redondo» que son los cien días de existencia.

Un comentarista se ha apresurado a hacer un balance en el que tacha los noventa

primeros —poco menos que poniéndoles el sambenito de inútiles—, y salva la

totalidad merced a los diez últimos, que juzga poco menos que gloriosos. Hacer

un repaso a los acontecimientos precisa, indudablemente, colocarse en una

situación «centrista», «moderada» y eficaz.

Tres adjetivos, tres propósitos que el Gobierno hacía pro. pios en el momento de

serie encargada la formación de Gobierno a la Unión del Centro Democrático,

vencedora en las elecciones del 15 de junio.

No deja de ser curioso que los den días se cumplan coincidiendo casi con la

publicación oficial de tos datos de esas elecciones. Unos datos que revelan una

notable distancia entre los votos obtenidos por la UCD y los conseguidos por el

PSOE. segundo partido del espectro político nacional. Cerca de dieciséis

millones de votos, fe primera; algo más de nueve, la segunda de estas dos

opciones electorales.

Doscientos setenta y un escaños contra ciento treinta y ocho.

Ciertamente, atacar a fondo los problemas que se te venían encima no era un

plato de gusto para el Gabinete: la economía —se empezaba a clamar en todos tes

tonos— era —es— una pesadilla. Y debían funcionar, al mismo tiempo, las primeras

Cortes democráticas. Se hacía preciso un tiempo, más o menos largo, para e)

rodaje democrático. A esos problemas con los que se contaba ya, se unían otros

desorbitados, a menudo. Así. por ejemplo, pudo advertirse con ocasión del viaje

que el Presidente del Gobierno realizaba a fines del pasado mes de agosto y

primeros de septiembre por cuatro países europeos. Mientras quienes rodeaban al

Presidente Suárez y asistían a sus entrevistas a alto nivel no podían sino

traslucir un evidente optimismo por la marcha de los acontecimientos, a la

Prensa nacional, o a alguna parte de ella, cuando menos, las noticias llegadas

contradecían sustancialmente esas buenas impresiones: «Jarro de agua fría en

Holanda», se titularía toda una jomada sin fricción ni esperanza alguna.

Numerosos lectores de periódicos españoles no pudieron menos de alarmarse ante

el ´«rotundo fracaso» que. se aseguraba, estaba mereciendo el viaje del

Presidente del Gobierno español por la Maya. Copenhague.

París y Roma. Sin embargo, consecuencia de ese viaje de contactos políticos a

alto nivel, que es preciso apuntar a esa agenda ya cerrada de los cien primeros

fue el placet, que la dirección de ios Nueve daría, pocas semanas más tarde, a

la Iniciación de negociaciones para -el ingreso de España en 4a CEE.

Al propio tiempo, las Cortes habían comenzado, como indicábamos, su rodaje. El

fantasma de que 4a Cámara se partiera en dos, a todos tos efectos, llegó, en

algunos momentos, a ser preocupación constante: UCD y PSOE se repartían

vicepresidencias y secretarías, y componían, casi en exclusiva, las comisiones

de Hacienda. Constitucional o de Reglamento, tes primeras en echarse a andar.

En el capítulo de las acciones de ese primer centenar de días cebe destacar el

envío a las Cortes para su discusión Inmediata de un proyecto de ley de reforma

fiscal, todo un acontecimiento que quisieron haber visto varias generaciones

anteriores de espacerrada de tes cien primeros días, fue españoles.

Junto con la puesta en marcha de (as Cámaras, con la preocupación y estudio

profundo de la situación económica y de sus soluciones, había, edemas, otra

extensa relación de temas que precisaban con urgencia un tratamiento poco menos

que -de choque». Así sucedía, por ejemplo, con el tema de las autonomías

regionales, o para ser más exacto, con el tema de las preautonomías, dado que el

alcance definitivo de tales autogobiernos será ia Constitución la que deberá

decidirlo, ia llegada ente la sorpresa general, una tarde de íullo, del

honorable Tarradellas al palacio de la Moncloa. no es ya sino otra fecha

oestacabte en esa relación de los cien días que comentamos. Y la posterior

negociación de Saint Martín le Beau, o de Perpignan. y la Diada catalana, y.

finalmente, la recuperación de la Generalitat para Jos catalanes..., como

capítulos previos para la negociación de otros regímenes preautonómicos: el

vasco, el canario, el gallego...

Pero, evidentemente, los diez o quince últimos días han tenido mayor vértigo,

mayor Intensidad que los anteriores: como consecuencia de las tensiones Internas

«e producía la primera baja en «I equipo ministerial, con la dimisión «leí

Ministro adjunto para las relaciones con las Cortes. Ignacio Camuñas. £1

Gobierno presentaba un provecto de ley de relaciones con las Cortes que merecía

el segundo Pleno de la Cámara Baja —ef primero tenía por objeto predominante la

critica de la labor del Ministro del Interior, Rodolfo Martín villa, sobre fas

golpes recibidos por un diputado socialista de manos de agentes de la autoridad

santanderinos—. Y comenzaba la «decena del consenso»: ia refundición, en uno

solo, de tes dos textos de proyecto de ley de amnistía con muy escasas

excepciones; y, finalmente, el «Pacto de ia Moncloa», o acuerdo de principio

entre Gobierno y partidos con representación en el Parlamente sobre el

diagnóstico y las soluciones que precisa la grave situación económica del país.

Ese «Pacto de 4a Moncloa» tendrá, precisamente hoy. una segunda parte, que cabe

esperar que no deje de ser buena. Aunque y* formará parte, de los segundos cien

días del segundo Gabinete Suárez. Salvo variación..., ya que «n lea últimos días

se masca ya en el ambiente la Inminencía probable de un reajuste en el seno de

ese primer «qulpo ministerial.

A las dificultades propias de un período de transición, en materia económica —

alza de coste de la vida, restricción de créditos. Inseguridad en las empresas y

amenazas de quiebras y cierres en no pocas de ellas—, se han añadido otra serle

amplia de problemas: el terrorismo de derechas e izquierdas ha movido a hacer

común un término, el de «desestabilizador», dificil de definir, pero en el que

se ha podido encuadrar, por Igual, al homicida-que realiza atentados como al

promotor de huelgas auténticamente «salvajes» y ajenas a los Intereses de las

clases trabajadoras. El desgaste que estas situaciones vienen produciendo en

determinadas carteras más directamente afectadas por esta problemática laboral o

de ia poiftfca interior parece evidente.

Las negociaciones de la Moncloa han vuelto a poner sobre el tapete otra de las

cuestiones •permanentes» de este centenar de jomadas: et Gobierno de

concentración, Idea lanzada a los círculos políticos por Santiago Carrillo. El

apoyo que el propio Cerrillo y otros líderes han dado a esta Idea, y a la

Iniciativa de la Moncloa. junto con el desgaste evidente que estos Intensos cien

días han proporcionado algunos miembros del equipo gubernamental. Impulsan tes

rumores y cabalas de las últimas horas, acerca del recambio Inmente para

determinados Ministros, y de la posible ampliación del espectro político

integrado en el Gabinete.

IAWRENCE

 

< Volver