Autor: Sayans, H.. 
   Fórmulas viejas y maniobras oportunistas     
 
 Diario 16.    02/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Fórmulas viejas y maniobras oportunistas

H. Sayans

I.as elecciones del día 15 pueden suponer el primer paso para la constitución de

un marco político democrático. La articulación del mismo pasa inevitablemente

por la reforma en profundidad de nuestra Administración Público, con el fin de

apuntalar su eficacia, racionalidad, su control y erradicar la corrupción y los

privilegios de su seno.

El Gobierno Suárez, el dimitido, no e) que nos anunciarán dentro de unas horas,

ha decidido llevar a cabo una reestructuración, que no reforma, de la

Administración, produciendo con ello una reacción en cadena de los diversos

colectivos de los trabajadores de !a Administración Pública. Esto nos obliga a

plantearnos la oportunidad de tal reestructuración, así como el método con que

se lleva a cabo, antes de que se haya constituido e] nuevo Parlamento.

¿Será un anuncio de cómo piensa el presidente Suárez acometer en un futuro la

"verdadera" reforma administrativa?

Augunis pocos con -cierto infantilismo, creen que el bienanveturado Suárez va a

ser el partólogo de una Administración Pública racional y democrática, a la que

se oponen los funcionarios actuales al ver en peligro sus derechos de

estabilidad.

Los métodos empleados por este Gobierno para la elaboración de esta

reestructuración han sido los propios del anterior régimen franquista: Legislar

por decreto ley, con olvido de los pareceres de los afectados e ignorancia de

los posibles costes sociales, económicos o de oportunidad de la solución.

Nos llena de perplejidad esta urgencia en llevar a cabo tal reestructuración,

cuando parece de Interés prioritario e ineludible la configuración de la

descentralización política, el reconocimiento de las autonomías, la remodelación

de la Administración Local, etcétera, que pueden hacer de la misma "flor de un

día".

¿No se ocultará tras esta reestructuración un nuevo esquema de reparto de poder,

que no tenga en cuenta las necesidades que requiere el país?

Estemos en guardia ante la reiorma fle la Administración. Una reforma de tal

naturaleza no puede llevarse a cabo sin un previo debate donde participen los

partidos políticos, los representantes de los trabajadores afectados, los

profesionales y, en última instancia, el Parlamento.

Dicho debate deberá cuestionar problemas tan fundamentales corno la erradicación

de la actual corrupción y arbitrariedad administrativa, control de la actividad

de la Administración, estructura organizativa, especificación de los derechos y

deberes de los trabajadores de la Administración Publica, etcétera.

Evidentemente, el presidente Suárez, tras las primeras elecieones democráticas,

ha «estrado unas formas que BOU hijuelas del anterior régimen.

Pero estemos también en guardia ante posibles maniobras oportunistas de diversos

sectores. Las diversas protestas que se han sucedido estos días han estado

caracterizadas por la capacidad de maniobra de los colectivos de los

trabajadores de la Administración para desmontar ciertas manipulaciones

interesadas, encabezadas por los jerarcas de determinados Cuerpos privilegiados,

ante el temor de perder sus situaciones privilegiadas.

Nuestra Administración Pública no hay que olvidarlo está caracterizada por la

patrimonialización de la misma a favor de los Cuerpos selectos.

Los trabajadores de la Administración son partidarios de una verdadera reforma

administrativa, encauzada democráticamente, cuyo objetivo último sea el

responder al interés general del pueblo y no a Intereses partidistas. No e* un

probema de temor de perder su estabilidad, sino de apoyar y luchar por lo que

debe ser una verdadera reforma administrativa.

 

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