Autor: Álvarez Álvarez, Carlos Luis (CÁNDIDO) (ARTURO). 
   El programa     
 
 ABC.    13/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

MIERCOLES. 12 DE JULIO DE 1977.

EL PROGRAMA

PRECISAMENTE acabo de recibir un libro de G. L S. Shackie, que na envía mi buen

amigó Manuel Andújar, titulado «El ínquirídor economico». (Me encantan los

títulos o rótulos que suenan a siglo XIX. A mi me gustaría leer «El Inquiridor

económico» en una fonda que se llamase «La Ferrocarrilana».) El caso es que en

este libro hay 164 preguntas acerca de la economía. Una de ellas dice: «¿Qué e*

un Impuesto progresivo sobre la renta?» Y Shackle responde: «Un impuesto

progresivo sobre (a renta «s aquel qu« toma una proporción mayor de cada bloque

proporcional de reñía.» El autor emplea el método del catecismo del padre

Aslele, que curiosamente resulta bien en este caso. Oí con bástanle satisfacción

teórica al señor Camuñas (el niño Figueroa del Gobierno) cuando nos presentaba

el cuadro teórico de la nueva fiscalldad. La imposición sobra el patrimonio y

las sucesiones, la Inspección da fas cuentas bancarias y la creación del delito

fiscal son novedades de Importancia. Por mucho menos llamaron bolchevique a don

José Calvo Sotelo siendo ministro de Hacienda, y además hicieron rogativas para

que no se acabase de pervertir. El general Primo de Rivera, cuando don José le

presentó la dimisión, que iba demudado, empezó a tronar y dijo que había que

seguir pervirtiéndose. Ninguno de k» dos lo consiguió, entre otras razones,

porqué derlas fuerzas de la Izquierda, pervertidas a su vez por un sueño

meslánico, (os dejaron solos. Aquella fue una triste realidad. Pero ahora la

Izquierda ha sustituido el sueño mesiánico por la conciencia histórica, por su

peso histórico y por la metodología, y aunque los socialistas habrían tenido,

que estar en «I Gobierno para que el programa resultas» más fiable, creo que por

lo menos habrá un «consensúa», un consentimiento.

que decir tiene que las suspicacias están Justificadas y son racionales (como

ya escribí, aunque por errata salles» «irracionales»), pero es evidente que el

programa supone un compromiso muy concreto y sin demasiadas lonas vagas donde

pueda prosperar la argucia. Para mi el problema es mucho más hondo, porque

hallar una dialéctica de carácter social es Imposto!» mientras esa pretendida

dialéctica esté bloqueada por las estructuras. Sin embargo, una localidad como

(a que anuncian los epígrafes que nos leyó el señor Camuflas dignifica bastante

la situación. El gran dinero no »a levantar* de la cama, pero cuando menos va a

tener que estar despierto. Lo cierto es que suerte o no la flauta el señor

Camuñas ha pasado ya a la Historia. CANDIDO.

 

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