En espera de la declaración programática     
 
 Informaciones.    05/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

INFORMACIONES

En espeía de la declaración programática

Ya conocernos lo que tiene de menos importancia el tercer Gobierno de la

Monarquía: los nombres y apellidos de quienes figuran a la cabeza del nuevo

equipo gubernamental. Pero seguimos sin conocer lo fundamental, que, ahora, más

que nunca, está centrado en el tipo de política que van a seguir. En espera de

esta declaración programática, se abre un nuevo paréntesis, que deseamos sea de

muy breve duraciói^. Hasta entonces no tiene ningún sentido político

pronunciarse.

Si es posible, por el contrario, señalar que tenemos el Gobierno monocolor que

se esperaba. Si la Unión de Centro Democrático ha ocupado el primer, puesto

electoral, si su inmediato seguidor, el Partido Socialista Obrero Español, ha

rehusado de antemano la posibilidad de formar un Gabinete de coalición, ¿qué.

tiene de extraño que sus componentes sean hombres de don Adolfo Suárez? Aunque

quizá sea más exacto decir que está formado plenamente por demócratas. Por vez

primera confluyen ministerialmente media docena de hombres de inequívoca

trayectoria en la oposición democrática con otros seis políticos, que en los

últimos doce meses han contribuido como pocos a vencer las resistencias de los

residuos del anterior Régimen, junto con media docena de expertos económicos.

Todo ello rematado por la prestigiosa figura de ese ilustre profesional militar

que es el teniente general don Manuel Gutiérrez Mellado.

Pero este «curriculum); democrático no significa nada de cara al futuro.

Significó mucho en la etapa política que acabamos de cerrar el pasado 15 de

junio. Ahora se trata de elaborar opciones político económicas frente a otro

tipo de proyectos de la misma índole. AI recuperar la democracia, ya es

imposible que el adjetivo democrático continúe suplantando al sustantivo de la

política, como ha venido ocurriendo a lo largo de los últimos años. Por fin, la

discusión de las grandes opciones fundamentales de nuestra vida político-socio-

económica reaparecen en primer plano. De ahí que sea completamente accesorio

detenerse en las personas y totalmente prematuro emitir una opinión rigurosa en

un momento y hora en que no conocemos más que biografías.

Ante la nueva situación política, tenemos que realizar una profunda reconversión

- de nuestros métodos de trabajo y análisis. Acostumbrados a una larga

excepcionalidad, donde no funcionaban partidos ni se elaboraban programas y el

«quién es quien» era .un importante índice para saber qué grupo de presión

emergía en primera fila, es difícil habituarse a un sistema democrático donde lo

importante son, sobre todo, los colectivos políticos y sus programas. Esta

dificultad de superar esta vieja práctica está en la raíz del mal recibimiento

(por decirlo de forma moderada) del que fue objeto el segundo Gobierno de la

Monarquía: análisis biográfico en lugar de programático.

La constatación de esta deficiencia, más ei recuerdo de lo que ocurrió hace doce

meses, junto con un elemental sentido político, nos hace esperar a la

declaración programática para dar una opinión provisional, ya que la definitiva

estará en función de la manera que él actúe con la sociedad española. El nuevo

Gobierno en sí no nos beneficia ni nos perjudica. Sólo deseamos que practique

una política inteligente. En la medida que lo consiga, que las Cortes se lo

premien, y si no que se lo demanden.

 

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