Autor: M. E. C.. 
 Francia, libro escándalo. Entre el progresismo y el integrismo; entre la realidad o la exageración. 
 "Los bufidos del diablo", un ataque a la Iglesia francesa de hoy     
 
 Arriba.    14/01/1977.  Página: 24-25. Páginas: 2. Párrafos: 44. 

Tras el «affaire Lefebvre», la Iglesia francesa se enfrenta de nuevo a graves

problemas.

Se trata esta vez de la obra publicada por un escritor tradicionalista, Micbel

de Saint Pierre, en la que

arremete sin piedad contra los obispos y sacerdotes que, a su juicio, han

exagerado y desvirtuado las

enseñanzas del Concilio Vaticano II. El libro, titulado «Los bufidos del

diablo», incluye una larga

serie de testimonios recogidos por Michel de Saint Pierre y André Mignot, y ha

provocado una inmediata

y violenta reacción del Episcopado francés.

Michel de Saint Pierre

el autor de >Los curas comunistas> - recoge en su último libro, múltiples

testimonios de sacerdotes sumidos en la locura

FRANCIA LIBRO ESCANDALO

Entre el progresismo y el integrismo; entre la realidad o la exageración

IOS BUFIDOS DEL DIABLO", UN ATAQUE A LA IGLESIA FRANCESA DE HOY

VERACIDAD O CALUMNIA

.La obra se puso a >|a venta reciente mente, y tras días después el Conseja

Permanente del Episcopado pub´iicó una nota de Prensa en la que resaltaba la

grave responsabilidad de los autores de cara a la opinión pública y a tos

cristianos. Los obispos acusaban a Saint Pierre y Mignot de introducir (a

práctica de delación y de incurrir en delito de calumnia, además de provocar el

descrédito de los sacerdotes y minar la labor de las máximas autoridades

eclesiásticas.

Las duras palabras de la jerarquía han dejado atónitos a muchos franceses, que

se han visto recientemente sorprendidos por la publicación de un catecismo de

matiz claramente progresista, el cual, sin embargo, no ha merecido la más mínima

crítica por parte del Episcopado.

En todo caso, los defensores de Saint Pierre no se han hecho esperar. Contra la

acusación de calumnia, se han apresurado a aclarar que los. autores del libro

basan sus afirmaciones en casos precisos y en testimonios comprobables. Por otra

parte, y en lo que respecta al delito de delación, en «Los bufidos, del diablo»,

los nombres de las personas-y lugares a que se hace referencia han sido

voluntariamente borrados, con el fin de no perjudicar a los responsables.

Para patentizar la autenticidad de ios testimonios, nada más fací) que recurrir

a la propia obra y examinar alguno de los casos citados en ella:

• En una parroquia, la de Malakoff. el párroco reemplazó, el Domingo de

Resurrección, los órganos por la «Balada do la Gente feliz».

• En Artes, un sacerdote declaró a jóvenes de catorce años que «la virginidad

de María no es más que una historia de vagina».

. •*• En un colegio femenino de Varnnes, un capellán -declaró que «no hay ni

bien ni mal. Lo que es bien para uno, puede ser mal para otro». Y preguntado

sobre su opinión acerca de los mandamientos divinos, respondió: «{Me gustaría

ver rotas las Tablas de Moisés, si es «pie existen!»

-*• En una parroquia del decimosexto distrito parisino fue difundido un folleto

en el que se leía: «No se bautiza durante el mes de agosto.»

• En la ciudad da Dijon fue concelebrada una misa por jóvenes sacerdotes

solteros y por antiguos sacerdotes, ya casados y acompañados... de sus esposas.

• En la región de La Vendeé se batió el récord en cuanto a folleto

escandaloso se refiere: «¿Está presente Jesús en la Hostia?, ante lo que un

Joven sacerdote de la misma región dedujo: «Somos antropófagos...»

CASOS AISLADOS

La enumeración de los casos sería interminable, y su efecto sobre los fieles del

vecino país, extremadamente dañina. Precisamente, tratando de pallarlo, el

Episcopado ha argumentado que los ejemplos descritos en el libro no son sino

casos aislados que en ningún momento reflejan el verdadero comportamiento del

sacerdocio posconciliar.

De todos modos, la cuestión está sobre e] tapete, y aparte de los 4.000

testimonios sobre los que se basa «los bufidos del diablo», .todas fas

publicaciones de carácter tradicionalista han comenzado a recibir informaciones

y documentaciones sobre sucesos similares, ai igual que Miche? de Saint fierre,

quien piensa ya en ´ la publicación de un segundo tomo.

Fuera de sus actividades como escritor polémico. Michel de Saint fierre,

principal actor de la obra, es un normando, acostumbrado a la vida casera,

amante del campo y padre de cinco hijos, en cuya educación no ha derrochado, s¡

parecer, idees tradicionales, sino más bien todo lo contrario. No admite que sus

nietos le llamen abuelo, prefiere, simplemente, el nombre de Michel.

LA CONFESIÓN, ¿1NU1HL?

Pero no es en este caso la personalidad de) autor lo que interesa, sino e1!

contenido de su obra.

Examinemos de nuevo algunos de los testimonios más asombrosos recogidos por

Saint Fierre:

-*• Un capellán, a sus alumnos de nueva años, durante la clase de- religión:

«Cristo, hijos míos, decía que era Dios. Yo creo, verdaderamente, «pie era

sincero y que él lo creía realmente.»

•* Durante la reunión preparatoria para la Confirmación, el cura de... replicó a

uno de tos fieles: «¿Has visto tú la Gracia? Otaos qué es, en ese caso.»

•*• A las protestas de un padre por la insuficiente preparación de su filfa de

cara a la Confirmación, un sacerdote del colegio seglar respondió: «A mí, la

Trinidad, ni me va ni me viene.»

+ «Mis amigos aguardaban el tumo para confesarse —cuenta un testigo—; de

repente, el sacerdote salió del confesionario, casi fuera de sí, y les dijo:

"(Estoy harto de estar ahí encerrado escuchando estas historias. No tenéis más

que ir a la ceremonia penitencial y os darán la absolución".»

-*• Un sacerdote cuenta: «Uno de mis colegas, capellán de religiosas, tuvo que

retirar durante algún tiempo la Eucaristía da* la capilla y llevarla a su

habitación. Las religiosas, que no creían en la presencia eucarística fuera de

la misa, utilizaban la capilla para todos Jos fines imaginables. Incluso para el

baile.»

•*• Según un padre de familia, tras una ceremonia de primera comunión, el

sacerdote pidió a los chicos sus rosarios y los quemó en su presencia.

• En la ciudad de..., y para celebrar una comunión solemne, el sacerdote pidió a

Jos niños que mejor se hablan portado gue te, Nevaran pasteles; a otros, pan de

mtga, ya los menos aplicados, pan ordinario. Tanto los pasteles como el pan

fueron empleados para la consagración.

El autor, en el despacho de tu caso, que utiliza como lugar de trabajo

• He aquí tm estracto de la homilía de un cura bretón: «El pecado imputado *-

Adán y Eva no pudo ser cometido nunca. Además (enios orígenes no hubo una sola

pareja, sino varias. Empleando un lenguaje de Imágenes, la Biblia quiere

hacernos comprender que nacemos con matas inclinaciones.» Los ángeles no se

manifestaron probablemente en el nacimiento de Cristo, al Igual que en su muerte

y resurrección. Los fenómenos físicos a que se refiere el Evangelio es casf

seguro qué no se produjeran. Son figuras retóricas.»

• Muchos jóvenes sacerdotes declaran que no es necesario confesarse para

comulgar. Dicen que el Purgatorio no es más que imaginación y espanto para

asustar « los niños; que el infierno no se sabe claramente si existe», y que ios

milagros de Lourdes y similares «sólo son bromas».

LA «FUGA. ¡DE CRISTO

Estos testimonios sobre la «nueva miha» han sido aportados por los propios

fieles...

• Acaba de llegar a... un joven párroco. No necesitaba vinajeras ni agua en el

cáliz. A una observación hecha por una señora que asistía a la misa, respondió

que el agua no era necesaria más que cuando «el vino estuviera demasiado al .

coholizado».

•* En Ja localidad de..., en Jueves Santo, se montó una especie de •buffet», con

varios cálices alineados, a donde los fieles podían acudir tras haber recibida

la Hostia...

• En cierta parroquia, durante la homilía de una misa en la fiesta de la

Sagrada ´Familia, e] sacerdote envió un pasaje de las lecturas en las que se

aludía a la obediencia de Cristo hacía sus padres, afirmando, sin embargo, que

el >HiJo de Otos •contestó a la autoridad de te familia, ya qua se .fugó del

hogar».

•*• iUti Joven sacerdote llegó a afirmar: «|Pero vamos, nosotros tos católicos

nunca hemos creído en la Virgen María!»

• Durante un peregrinaje a Lourdes, un sacerdote dijo esta frase a una anciana

que se acercaba a comulgan «Por qué me saca la lengua, si no le he hecho nada,

señora; tiéndame la mano para que le dé la «ostia.». ´?

•• En..., durante te comunión, un párroco djo a sus fieles: -¡Acercaos,

acercaos, hoy será gratis; habrá para todo el mundo!» £1 mismo «padre», durante

una misa de funeral, invitó a católicos y protestantes a comulgar Juntos.

•*• En cierta ciudad, varios sacerdotes transformaren la capilla dé su casa de

retiro en una «sala de expresión corporal», colocando el Santo Sacramento en una

pequeña habitación y en e] interior ds una caja situada en el tronco de un

árbol.

PROBAR ANTES

No podía faltar -la política en los testimonios recogidos por Saint Pierre. Asi

entendió cierto sacerdote la manera de predicar a dos recién casados durante la

ceremonia de su boda:

«Vamos a comenzar por ´leer Ja Biblia, y veréis cómo la Biblia es un libro que

sabe hablar del amor.» El sacerdote leyó una linea de San Pablo, referida a la

caridad, y al tropezar con el primer calificativo, dijo: "«Esto quiere decir que

la guerra de Vietnam...» A este comentario siguió una larga explicación sobre tj

´tema. Ante los siguientes calificativos ocurrió lo mismo: «Esto quiere decir

que los trabajadores emigrados..., que -los parados..., que los

sindicalistas..., etcétera.»

- A una pareja de novios que se proponía arreglar todo lo relativo a la

ceremonia de su boda, un cura declaró: «Creo que no ¡habrá misa, porque ya no

está de moda. Hace lo menos dos años que no las celebro para las bodas.»

- Una párela se encuentra con cierto sacerdote... «¿Os habéis acostado va

juntos? —preguntó—. No. Pues entonces probad, y si os va bien, os caseré.»

• Otra pareja de la misma parroquia confesó que ´les fue hecha la misma

recomendación durante el cursillo preparatorio para su matrimonio: («Vivid

juntos, probad antes del matrimonio religioso.»

M. E. C.

(Fotos Contifoto)

 

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