Carta pastoral del Cardenal Tarancón. 
 "La Iglesia ha de dar gratis lo que ha recibido gratis, como dice el Evangelio"  :   
 "En una sociedad mayoritariamente católica no se ve la incompatibilidad de que el Estado atienda las necesidades de la Iglesia". 
 ABC.    06/02/1977.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABO. DOMINGO 8 DE FEBRERO DE 1977. PAG. 27.

la Iglesia en el mundo de hoy

CARTA PASTORAL DEL CARDENAL TARAN CON

«U IGLESIA HA DE DAR GRATIS LO QUE HA RECIBIDO GRATIS, COMO DICE EL EVANGELIO»

«En, una sociedad mayoritariamente católica no se ve la incompatibilidad de que

el Estado atienda las necesidades de la Iglesia»

La psicología actual no admite fácilmente algunos de esos procedimientos. Será

necesario buscar otros más adecuados. Lo qne no podrá hacer nunca. IB Iglesia —

mientras sea Iglesia peregrinante— es prescindir de los medios económicos riñe

le son indispensables.

EL ESTADO. — Si tea» sociedad es mayoritariamente católica no se re la

incompatibilidad de que sea el Estado que, como he recordado antes, recoge y

.administra las aportaciones de la comunidad en orden al bien común de todos los

ciudadanos, el que atienda a las necesidades de la Iglesia coya actividad es, en

este caso,.de catolicismo mayoritarío, un servicio muy interesante para el bien

común, como lo es, en otros campos; el servicio de los maestros, profesores y

catedráticos, etcétera.

Es verdad que en este caso —si él Estado da las nóminas personalmente & los

sacerdotes— se «orre el- riesgo de considerar a éstos como «funcionarlos» del

Estado. Pero esto puede resolverse, aun con ese mismo procedimiento, siempre que

las ideas estén muy claras tanto en los sacerdotes como en los responsables de

la Administración, para evitar una subordinación que sería peligrosa y qne no

puede admitirse.

RESPONSABILIDAD ECONÓMICA DE LOS CRISTIANOS. — No existe tampoco ninguna

dificultad- objetiva para que la Iglesia, pueda utilizar otros medios para

conseguir los recursos necesarios siempre que aparezca claro su testimonio de

que no es el afán de lucro el que te guía al utilizarlos sino, simplemente, el

servir con mayor eficacia al pueblo de Dios ral» misma Humanidad.

La consecuencia es clarísima: los cristianos han de sentir su responsabilidad

económica con respecto a la Iglesia, exigiendo, claro está, una administración

diáfana y congruente con su fin, de lo qu« trataremos en otra carta.

Bajo el titulo dé «Fuentes de ingresos», el cardenal Tarancón publica esta

semana en «Iglesia en Madrid» «u habitual carta pastoral, que es la segunda

dedicada al tema general «La economía .en la Iglesia». Ei texto íntegro de la

carta es el siguiente:

«La Iglesia ha de dar gratis lo- que ha recibido gratis, como dice el Evangelio:

es la consigna que dio Cristo a sus apóstoles.* El poder sobrenatural qne ha

recibido de Cristo no se puede comprar ni vender. La Iglesia ha condenado muy

fuertemente lo qne se llama "simonía", esto es, el pretender comprar por dinero

loa bienes o los poderes sobrenaturales: lo: que Intentó Simón, él mago, .como

nos refieren los "Hechos de ios Apóstoles".

Y´ el Derecho canónico impone durísimas sanciones para los qué, olvidándose de

«ste principio fundamentalísimo, negocian da cualquier manera con las "cosas

sagradas"

APORTACIÓN DE LOS FIELES. — Otra, cosa es que la Iglesia, para poder vivir y

actuar, exija alguna aportación a sus miembros. Parece lógico y muy natural qne

sean los mismos flete», que, por pertenecer al pueblo de Dios, tienen el deber

de ayudarle en el ejercicio ote su misión, los que contribuyan económicamente/

facilitando los medios indepensables para filio.

Esta aportación de los fieles, en el transcurso de la Historia, ce ha canalizado

por

diversos conductos: "Los diezmos y pricidas en algunas partes, la misma

aportamicias" —el pagarlos ex a uno dé los mandamientos do la Iglesia—; "los

aranceles" por los distintos actos de culto, las "suscripciones" o "cuotas

voluntarias" establecían del Estado que, no olvidemos, es el que recoge y

administra los bienes de la comunidad, lian sido los distintos medios —las

distintas-fuentes de ingreso— de que se ha valido la Iglesia para conseguirlo.

NECESIDAD DE MEDIOS ECONÓMICOS. — Es evidente que todos los medios que se han

utilizado o que se puedan escoger en adelante tienen sus quiebras. Todos

presentan inconvenientes y todos se puedan atacar desde.algún punto de vista. Lm

Iglesia se inclina por uno o por otro segrún las circunstancias de tiempo y

lugar, dejando siempre a salvó la necesidad que. tiene de. disponer de medios

económicos y la obligación de los fieles de proporcionárselos.

 

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