Los obispos advierten sobre la participación política     
 
 Diario 16.    03/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Jueves 3-febrero 77/DIARIO16

Los obispos advierten sobre la participación política

MADRID, 3 (D16).—Un comunicado sobre la participación electoral de los

cristianos y el compromiso político de los eclesiásticos, hecho público ayer por

la Comisión Permanente de los Obispos, declara que los creyentes ´´deberán

excluir su apoyo" a partidos o programas que suprimen los derechos fundamentales

y las libertades del hombre, a los que se inspiran en el lucro como motor

fundamental del progreso, a los que hacen de la propiedad privada de los medios

de producción un derecho absoluto y a quienes emplean la violencia, el odio y la

mentira para conseguir sus fines.

La nota emanada de la Comisión Permanente de los Obispos españoles, al término

de la reunión que ha venido celebrando en Madrid desde el pasado lunes,

constituye una "orientación pastoral solicitada por los fieles en las actuales

circunstancias políticas del país, cuando comparecen públicamente los diferentes

partidos y se prevé la celebración de unas próximas elecciones"

"Deseamos que la Iglesia, en cuanto tal —dice el comunicado—, se mantenga en una

actitud de independencia respecto a los distintos partidos políticos. La Iglesia

no ambiciona el poder político ni apoya en él su acción pastoral. V, por

consiguiente, no entra en el juego de los partidos políticos."

Obligación tic participar en política

"Los cristianos —agrega el comunicado— tienen obligación de participar en la

política. La preocupación activa y responsable por el bien común es también

expresión necesaria de la fe y del amor de aquellos que creen en Jesucristo."

La nota de los obispos insiste en que "los cristianos en su calidad de

ciudadanos son libres para optar por aquel partido político o por aquel programa

que, según su recta conciencia, es el que mejor garantiza el bien de la persona

humana y de la sociedad en la totalidad de sus exigencias y de los derechos

legítimos, entre los que debe enumerarse también el de poder venerar n Dios,

según la recta norma de su conciencia, y profesar la religión en privado y en

público."

Y advierte:

"Nadie debe pretender que su opción sea la única válida según el Evangelio. Los

cristianos deberán excluir todo apoyo a aquellos partidos o programas que sean

incompatibles con la fe, como, por ejemplo, los que pretenden construir un

modelo de sociedad determinada en la que se suprimen los derechos fundamentales

y las libertades del hombre, o en la que el lucro sea el motor esencial del

progreso´ económico; la concurrencia, la ley supremo de la economía y la

propiedad privada de los medios de producción, un derecho absoluto. Igualmente

no deberán colaborar con los que empleen la violencia, el odio y la mentira para

conseguir sus fines."

No a la militancia de eclesiásticos en partidos

En torno a la. participación política de obispos, sacerdotes y religiosos, el

comunicado de la Permanente Episcopal señala que "como cualquier ciudadano,

tenemos pleno derecho a asumir nuestras propias opciones y ello resulta

indiscutible cuando se trata de derechos y deberes como el del voto en unas

elecciones libres".

"Consideramos, sin embargo —dicen— que .tanto los obispos como los sacerdotes y

los religiosos no deben asumir funciones de militancia activa y de liderazgo en

los partidos políticos o de representación política en los organismos públicos,

y esto es válido para las. diferentes ´opciones. La madurez de los seglares,

nuestra función de ser signo válido de -unidad y la libertad profética que

muchos de nuestros cristianos y el Evangelio mismo nos exigen en estos momentos,

nos obligan a obispos, sacerdotes y religiosos a no aceptar cargos ni contraer

compromisos que entrañen una opción política determinada."

Y añaden: "Si en circunstancias concretas y excepcionales el bien de la

comunidad exigiera tales compromisos, se ha de obtener previamente el

consentimiento del obispo, consultado el Consejo Presbiteral y —si el caso lo

requiere— también la Conferencia Episcopal."

 

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