El debate político, al rojo vivo. 
 Felipe González presentó su candidatura a la presidencia     
 
 Diario 16.    22/05/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

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EL DEBATE POLÍTICO, AL ROJO VIVO

Felipe González presentó su candidatura a la presidencia

Felipe González, secretario general del PSOE, criticó duramente la gestión del

Gobierno Suárez, denunció el fracaso del programa de UCD y ofreció de hecho su

candidatura a la presidencia del Gobierno. Anunció en su intervención que el

grupo socialista presentaría una moción de censura contra el Ejecutivo

centrista.

Madrid — El secretario general del PSOE, Felipe González, anunció ayer ante el

Pleno del Congreso la decisión de su grupo de presentar una moción de censura al

Gobierno coherentemente con la crítica a la gestión del Ejecutivo expuesta

durante los cincuenta minutos de su discurso ante el Pleno de la Cámara.

El dirigente socialista descalificó la gestión del primer Gobierno

constitucional en los trece meses de actuación para simultáneamente ofrecer

algunas soluciones alternativas a la problemática global española.

Felipe González en su intervención tomó como referencia el discurso pronunciado

el martes por el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y la exposición que

este mismo hiciera hace más de un año ante el Pleno del Congreso con ocasión de

su investidura presidencial.

Para Felipe González los seis objetivos prioritarios de la política anunciada

por Suárez hace más de un año han quedado reducidos a sólo tres: libertad y

seguridad ciudadana, situación social y económica y construcción del Estado de

las autonomías.

El secretario general del PSOE echó en falta en la última intervención del

presidente del Gobierno una exposición de objetivos de política internacional,

«¿cómo se puede hablar de crisis energética —dijo Felipe González— sin hablar

del papel de España en el mundo?»

También denunció la omisión de Suárez al tema de la agricultura y reprochó al

presidente que contestara a las críticas socialistas con otras «críticas para

salvarse».

«Todo esto —concluyó Felipe González— ha frustrado una gran cantidad de

esperanzas de este pueblo. El Gobierno ha fracasado porque ha quebrado las

esperanzas del país.»

El líder socialista denunció «la falta de credibilidad del Gobierno» y la

atribuyó a que el Ejecutivo no ha ofrecido programas de política global y a que

no se ha mostrado una voluntad clara al país.

Felipe González destacó la falta de un apoyo parlamentario mayoritario de que

adolece el Ejecutivo y explicó que éste ha fracasado porque no ha explicado al

país sus actuaciones. «Ha habido un cambio de ministros y no se ha

justificado»,denunció el dirigente socialista. «Hay que explicarle al país quién

es el responsable del paro, de la gestión de las empresas públicas, de la

política en materia comercial, y no se ha hecho.»

El secretario general del PSOE se preguntó «cómo se puede hablar de la

transición de la dictadura a la democracia sin hacer alusión al mandato

constitucional de la reforma de la Administración Pública» y acusó al presidente

de que en su discurso no se hiciera referencia a ello.

La seguridad ciudadana

El dirigente socialista señaló con contundencia que este Gobierno ha conseguido

durante los últimos trece meses, el mayor clima de inseguridad con las

expectativas menores de solución.

Hizo alusión también a la situación actual de los medios de comunicación social

amenazados en su libertad de expresión con una abundante coincidencia de

secuestros, procesamientos y condenas.

Felipe González recordó el debate surgido el día anterior entre el secretario

general del PCE, Santiago Carrillo, y el presidente del Gobierno sobre la

existencia de «dossiers» e investigaciones, para concluir que lo que se plantea

es el tema de la seguridad jurídica y, dijo, «el principio fundamental debe ser

el de la garantía de la honorabilidad de los ciudadanos y no la desconfianza

sobre los mismos».

El líder socialista se refirió también al tema del terrorismo de ETA y «otros de

distinta connotación ideológica», asegurando que para luchar contra el

terrorismo hace falta fundamentalmente que el Gobierno posea indicios «de

credibilidad ante los ciudadanos».

Tras hacer un análisis comparativo de los servicios de información españoles y,

en general, de las Fuerzas de Seguridad, concluyó que nuestro país se encuentra

en el índice peor del resto de los países de Europa.

Felipe González, a este respecto, aseguró que no se ha avanzado nada en España

.en cuanto a seguridad y libertad.

Con relación a la situación económica, Felipe González destacó que no se habían

conseguido los objetivos perseguidos en 1979 respecto a la reducción de la

inflación y a la lucha contra el paro.

Denunció, asimismo, que en dicho año el crecimiento de las inversiones del

sector público fue menor que en 1978.

Resaltó la importancia del acuerdo marco socio-laboral a que había llegado´ la

central sindical socialista y la patronal, gracias al cual se había conseguido

una mejora en la situación económica.

Por último, tras manifestar la necesidad de sanear la empresa pública, Felipe

González concluyó que en el programa expuesto el martes por el presidente del

Gobierno «no se ha dicho nada nuevo desde el punto de vista económico», para

añadir que es urgente crear la esperanza sobre la salida de la actual crisis

económica.

Respecto al tema autonómico el dirigente socialista señaló las omisiones

importantes detectadas en el discurso del presidente del Gobierno.

En primer lugar indicó la necesidad de una profunda transformación de la

Administración Pública para poner su acento en que el Estado de las autonomías

no debe contemplarse sólo desde un punto de vista regional sino también de las

Administraciones Locales.

Para Felipe González el Estado de las autonomías debe comenzar por la

institucionalización de las Administraciones Locales autónomas, cuya

configuración está realizada ya.

Aludió el dirigente socialista a la frustración y desconcierto en las distintas

, regiones como Andalucía y Galicia, para concluir que «aun en la hipótesis de

que el proyecto del Gobierno fuera bueno, no tiene credibilidad». Felipe

González manifestó su preocupación comparando nuestro país con otros, ya que,

según él, «ningún Estado del mundo funciona sin fuertes organizaciones políticas

y aquí están potenciando al mismo tiempo las fuerzas centrífugas y el

centralismo».

Para el dirigente socialista el proyecto autonómico es difícil, pero cargado de

esperanza, y la transformación de la Administración Pública es la única vía de

solución para realizar el Estado de las autonomías.

Como colofón a su intervención, Felipe González, en coherencia con la

descalificación continua de la gestión y del programa del Gobierno del

presidente Suárez, anunció la utilización del mecanismo constitucional para

presentar el voto de censura, lo que fue acogido entre aplausos por todos los

escaños socialistas y algunos miembros del grupo mixto.

 

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