El debate político, al rojo vivo. Calificó de vacía la intervención de González. 
 El presidente confía en la unidad centrista     
 
 Diario 16.    22/05/1980.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Diario 16/22-mayo-80

NACIONAL

EL DEBATE POLÍTICO, AL ROJO VIVO

La propuesta constitucional del PSOE de derrocar al Gobierno centrista

presentando a Felipe González como alternativa a la presidencia, puso al rojo

vivo el debate parlamentario. La Junta de Portavoces se reunió urgentemente. Hoy

volverá a hacerlo para ordenar el debate de la votación de censura que tendrá

lugar el martes. Durante el descanso de la sesión los pasillos de la Cámara

estaban efervescentes de expectación y se hacían comentarios y cabalas respecto

a la viabilidad de la propuesta socialista. El portavoz centrista cerró el turno

de los grupos y después se apresuraron a intervenir el presidente y el

vicepresidente segundo del Gobierno.

Calificó de vacía la intervención de González

El presidente confía en la unidad centrista

Madrid — Adolfo Suárez, presidente del Gobierno, desestimó ayer cualquier

posibilidad de que la propuesta de relevo gubernamental formulada por el PSOE

pueda encontrar apoyo en los votos de presuntos disidentes centristas.

«No creo en absoluto que pueda haber ruptura en UCD», manifestó a los

periodistas, al término de la primera parte de la sesión, después de interrogar

con un «¿paro ustedes pueden creer en eso?», a quienes le plantearon la

pregunta.

Suárez rechazó asimismo que el paso dado por el PSOE haya contribuido a ponerlo

en una situación difícil, que lo es, dijo, por los grandes problemas que

enfrenta al país, y no por el desarrollo de la actividad parlamentaria. «No creo

que la moción pueda prosperar», añadió.

Finalmente, afirmó que las circunstancias actuales no le mueven a buscar una

nueva mayoría parlamentaria. «Creo que la minoría mayoritaria con que cuenta el

Gobierno sigue siendo suficientemente válida», afirmó, tras recordar que ésa es

la situación de los Gabinetes de muchos países europeos, si bien es verdad,

señaló, que sus regímenes están más normalizados que el español.

Luego, cuando se reanudó la sesión, Landelino Lavilla explicó cómo se

desarrollará el resto del

debate y la reunión que mantendrán hoy los portavoces de los grupos

parlamentarios para fijar el calendario y el debate del voto de censura, que

tendrá lugar la semana que viene. Tomó después la palabra Adolfo Suárez, quien

reconoció que «la presentación del voto de censura ha introducico un factor

nuevo, que condiciona la intervención que tenia prevista y que convierte en

protagonista al Partido Socialista».

El presidente del Gobierno afirmó que le parecía muy bien la presentación del

voto dé censura, ya que «es una de las pocas ocasiones en que el PSOE ha sido

coherente y esperamos que nos presente ahora un programa de Gobierno».

Adolfo Suárez abordó de nuevo los tres puntos presentados en su primera

intervención ante el Pleno del Congreso: imperio de la ley, situación económica

y construcción del Estado de las autonomías.

Suárez: Felipe, sin alternativas

Para el presidente del Gobierno la intervención de Felipe González, que calificó

de brillante y parlamentaria, no presentó, sin embargo, una alternativa a lo que

definió como un programa de Gobierno.

Enumeró después, con proliferación de cifras, una larga serie de leyes y

realizaciones sobre seguridad

ciudadana y terminó este apartado con una alabanza a las Fuerzas de Seguridad

del Estado.

Respecto a la situación económica señaló que se había planteado en términos

generales. Y calificó de «inquietante y tranquilizador» el documento sobre

estrategia económica del PSOE.

Se refirió a que era un documento contradictotio y que reflejaba las tendencias

existentes dentro del Partido Socialista y que «su aplicación llevaría a una

mayor inflación e intervencionismo».

Mención a la política exterior

Rechazó por injusta la afirmación de Felipe González de que el Gobierno no tenía

un planteamiento político global y añadió que en política exterior «hemos

pensado y meditado profundamente la situación de España en el año 2000, un

camino en el que hay varios cuellos de botella», para terminar asegurando que

«estamos en posiciones importantes de cara al futuro, y esto lo sabe muy bien el

líder de la oposición».

Adolfo Suárez señaló, una vez más, al finalizar su intervención que el

secretario general del PSOE «había tratado de descalificar al Gobierno y no de

plantear alternativas».

 

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