Autor: Cabellos, Carmelo . 
 El debate político, al rojo vivo.. 
 El reto para el Gobierno y el PSOE     
 
 Diario 16.    22/05/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Un reto para el Gobierno y el PSOE

Carmelo Cabellos

La más grave de las propuestas político-parlamentarias, la moción de censura

contra el Gobierno, está en marcha. Los socialistas, en la propuesta presentada

ayer en el debate parlamentario por Felipe González, han quemado el último

cartucho contra el Gobierno porque consideran que la situación ha llegado a

límites intolerables.

La presentación de la moción de censura, como reconoció ayer el propio

presidente Suárez, cambió completamente las tornas del debate y creó un nuevo

emplazamiento hasta el próximo martes, fecha en la que tendrá lugar el debate de

censura al Gobierno y de la propuesta de sustitución de Suárez por Felipe

González.

Los socialistas pretenden llevar a la opinión pública española un gesto de

saneamiento moral, al decir de uno de sus destacados líderes. Pretenden que esta

situación sirva de revulsivo para cambiar las cosas. Tan es así que no pretenden

que la moción tenga éxito y, por tanto, colocar a Felipe González en la Moncloa.

Según fuentes de crédito, no habría una operación de rompimiento de la UCD,

aunque esa amenaza planeó ayer por los pasillos de las Cortes.

El Gobierno, tras el cambio de situación reconvertido por el PSOE, se mostró con

una densa preocupación. Al menos esa fue la sensación que me dieron algunos

destacados miembros del Gabinete.

La cuestión fundamental, ahora, no es la posibilidad de que la moción de censura

prospere, puesto que la matemática parlamentaria no ofrece posibilidades de

éxito, dada la imposibilidad política de formar un Gobierno con una coalición de

socialistas, comunistas y aliancistas.

El problema es más bien qué acuerdos o pactos serán necesarios alcanzar, por el

Gobierno, con el grupo de Fraga. El líder derechista insistió en su tesis de

formar una mayoría amplia al modo de las existentes en Portugal, Francia e

Inglaterra. Esto sólo tiene traducción en una coalición UCD-CD, que contaría con

la mayoría absoluta y práctica en el Congreso.

Pero esta alternativa es prácticamente impresentable para el actual Gobierno.

Por otra parte, la idea vieja y permanente renovada de una coalición con

nacionalistas vascos y catalanes, sigue siendo complicada. Y más ahora, cuando

el Gobierno tiene pendiente una negociación difícil con el PNV y cuando el

replanteamiento del tema autonómico hecho por Suárez el martes, ofrece algunas

dificultades para su aceptación por los nacionalistas.

 

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