Autor: Carandell, Luis. 
 El debate político, al rojo vivo. Carandelario. 
 La moción     
 
 Diario 16.    22/05/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

CARANDELARIO

La moción

Luis Carandell

Aunque la moción de censura fue el tema obligado de las conversaciones, otras

cosas hubo que dieron juego en la tarde de ayer. Abril Martorell, en una

«charla» más propia del «Casino La Amistad» de un pueblo, que del Parlamento,

confundió a la audiencia con su insistente repetición de su metáfora sobre «el

diálogo norte-sur».

Nadie lo entendió. «No me he enterado», dijo Felipe en la réplica. Y el catalán

Miguel Roca, afirmó que él tampoco lo había entendido pero que «me temo que nos

tocará pagarlo».

Durante el, digamos, discurso de Abril, el presidente Suárez ponía cara de

consternación escuchando la atropellada interveción de su segundo. Cuando el

propio Suárez subió a la tribuna, procuró adoptar un tono.parlamentario que

destacó algo de la tediosa «lectura de refectorio» que nos había ofrecido hasta

el momento.

No consiguió, sin embargo, Suárez enderezar a su favor el balance de la tarde,

claramente favorable a su oponente Felipe González. Entre el general entusiasmo

de los socialistas, los grupos parlamentarios se mostraron cautos acerca de la

votación de .censura. El único que se mostró favorable a apoyarle, el comunista

Carrillo, lo hizo a regañadientes. Los catalanes reservaron su opinión. Y Fraga,

pingüe rentista de esta operación, porque puede poner precio a su apoyo al

Gobierno, no quiso explicar si su frase de anteayer sobre el propósito de «ni

apuntalar ni apuntillar» podía significar la abstención.

 

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