Por suficientemente probada incapacidad. 
 El PSOE plantea moción de censura     
 
 Cinco Días.    22/05/1980.  Página: 1,20. Páginas: 2. Párrafos: 30. 

Por "suficientemente probada incapacidad"

El PSOE plantea moción de censura

• Suárez: "permitirá que, de una vez, los socialistas presenten una

alternativa concreta"

Basándose en la «suficientemente probada incapacidad del presidente Suárez y su

Gobierno para dirigir los destinos de la nación española», el PSOE presentó ayer

en el Congreso la primera moción de censura al Gabinete desde la instauración

del régimen democrático. La moción lleva aparejada la propuesta como candidato a

la presidencia del Gobierno del secretario general del PSOE, Felipe González. La

votación se realizará la próxima semana.

Con esta imprevisible novedad, a pesar de que Felipe González señaló que se

venía estudiando desde hace tiempo, el debate político que se inició el martes

ha quedado pendiente de la resolución de una moción que en palabras del actual

presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, «es una postura lógica y positiva que

sitúa al partido de la oposición como tal, y nos permitirá asistir, de una vez

por todas, a la presentación de un programa de Gobierno socialista concreto y

con soluciones; en suma, su alternativa».

Estas palabras, con las que el presidente del Gobierno terminó ayer una

improvisada intervención, reflejan gran parte del debate mantenido ayer entre

socialistas y centristas en todos los temas, pero esencialmente el económico,

centro de la intervención de Felipe González y de las posterrores contestaciones

del vicepresidente Abril Martorell y del portavoz del grupo centrista,

Jiménez Blanco.

Felipe González.— Después de fijar el sentido del debate como un análisis de la

gestión del Gobierno, y no como una enumeración de proyectos futuros, el

secretario general del PSOE dijo que el Gobierno ha fracasado en la aplicación

de su política socioeconómica, y esto no lo ha explicado suficientemente. No se

puede achacar todos los problemas a la crisis del petróleo, porque mientras que

los países industrializados han crecido en un 4-5 por cien, y los que están en

vías de desarrollo en un 7-8 por cien, España se ha mantenido en un 1.1 mientras

que se anunció que lo haría en un 4-5 por cien. En el pasado año se paró la

inflación, pero el paro continuó aumentando.

«Se decía —continuó Felipe. González— que nuestro país tenía que crecer 2 puntos

diferenciales por encima de la media de la OCDE, y la realidad es que ha crecido

un 2 p T cien por debajo del crecimiento de los países de la OCDE».

«Se habló de la reducción de la edad de jubilación, y no se ha hecho; se habló

de la participación en la Seguridad Social, y no se ha llevado a cabo.»

«Cuando se habla del paro —continuó Felipe González— se habla mucho del fraude

en el desempleo y de la culpa del parado, cuando la realidad es que hay en las

Cortes una ley básica de Empleo que va en contra del propio empleo.»

En el campo de las aportaciones, Felipe González destacó la labor de los

socialistas en la reducción de incertidumbres, que era lo que pretendían los

empresarios, con firma del acuerdo marco y la estrecha colaboración para la

redacción del Estatuto de los Trabajadores.

¿Por qué ahora no invierten los empresarios?, se preguntó Felipe González. Las

razones que expuso se basaron en la ausencia de una perspectiva, de un proyecto

de transformación del Estado. «Lo dicen los propios empresarios, no es por la

intranquilidad laboral, que se ha reducido considerablemente», dijo Felipe

González.

«Desde el punto de vista económico —terminó diciendo el secretario general del

PSOE— no se ha dicho nada nuevo, no se abren esperanzas ante el país, mientras

desde fuera de nuestras fronteras nos ven bien situados por la gran capacidad de

consumo potencial que mantenemos, y por eso nos vienen las inversiones.

Fernando Abrij Martorell.— La amplia referencia crítica a la política económica

gubernamental motivó la réplica del vicepresidente Abril Martorell, que durante

dieciocho minutos respondió —en una nerviosa y deslavazada intervención— a las

críticas socialistas.

Atacó el responsable económico el Gobierno la poca coherencia de los socialistas

al plantear los problemas y denunciar el fatalismo gubernamental expuesto por

Felipe González. «Para mí -dijo Abril Martorell— me bastaría con sacar como

conclusión de este debate y de esta Cámara un pleno apoyo a la reducción del

déficit sin ir a políticas irresponsables, que no vamos a consentir.»

Criticó las continuas alusiones socialistas a la inflación, cuando después no

hacen más que presentar reivindicaciones en base a la cesta de la compra, cuando

estamos trabajando en términos de supervivencia.

En cuanto al descenso de un punto de la inflación y el mantenimiento de los

índices diferenciales con los países de la OCDE, el vicepresidente Abril señaló

que en marzo sólo ha sido ya dos puntos superior a la media de OCDE-Europa.

Estas referencias a la OCDE y al mantenimiento de puntos diferenciales con la

inflación registrada fue criticada por Felipe González en una nueva

intervención, en la que señaló que no se dice que esta reducción de la inflación

se debe en gran parte a la política salida de los pactos de la Moncloa y al

elevado y continuado paro, que en España es un factor de inestabilidad política.

Antonio Jiménez Blanco.— Más duro y seguro que el vicepresidente estuvo con los

socialistas el portavoz centrista Antonio Jiménez Blanco, quien señaló que

Felipe González no ha ofrecido soluciones en la línea de su tan «cacareada»

estrategia económica socialistas, que definió como pura teoría.

«Su estrategia no hace sino mostrar su inmadurez para gobernar y su ineficacia

en la gestión, como han demostrado en los Ayuntamientos, donde tienen paralizada

las realizaciones, ahogando al empresario y aumentando el paro», dijo Jiménez

Blanco.

Igualmente, en su documento, muestran sus propias contradicciones —«por ejemplo,

falta cualquier referencia a la autogestión»— mostrándose dubitativos a la hora

de programar la inversión.

«Para mimar las inversiones —dijo para terminar— hay que imponer una inversión

selectiva, partiendo de experiencias demostradas. Frente a ello, sólo verbalismo

puro.»

Suárez: «La estrategia económica socialista, irrelevante»

Ya con el debate desvirtuado por la presentación de la moción de censura

socialista, Adolfo Suárez abordó de nuevo la consideración de las críticas a los

tres puntos expuestos en el discurso del día anterior.

«Si tenemos que fijarnos por lo que ha dicho —dijo el presidente al referirse al

tema económico—, no hay nada. Si nos fiamos en su estrategia, es

intranquilizador e irrelevante.» Intranquilidad, porque en algunos de sus puntos

plan-tea un modelo distinto de sociedad; irrelevante, porque el verbalismo

radical desaparece en el marco general, y en los detalles concretos sólo marca

líneas de actuación, pero no con números concretos.

«Es pobre como alternativa, pobre en sus principios y poco estudiado. Su

aplicación —dijo el presidente— solo nos llevaría a una mayor inflación y a un

mayor intervencionismo.

«Sólo cabe esperar, puntualizó Suárez para terminar, que con la presentación de

esta moción de censura el partido socialista desvele cuál es su alternativa

concreta de Gobierno.»

• Desinversión japonesa

Noticias de Tokio indican que la Sociedad Matsushita Reiki cerrará a partir del

próximo mes de noviembre su filial en Barcelona, National Cofrico, debido a los

resultados poco favorables de dicha sociedad des-pues de cinco años de

explotación.

La sociedad española se creó en 1975, con un capital de 140 millones de pesetas,

distribuido entre Matsushita Reiki y National Parasonic de España, unidad del

grupo Matsushita.

 

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