Empezó el debate político. Definió ante la Cámara el programa autonómico del Gobierno. 
 Suárez no piensa someterse al voto de confianza del congreso     
 
 Diario 16.    21/05/1980.  Página: 1-2. Páginas: 2. Párrafos: 46. 

Año V - Núm. 1.134

MADRID, MIÉRCOLES 21 MAYO 1980

Definió ante la Cámara el programa autonómico del Gobierno

Suárez no piensa someterse al voto de confianza del Congreso

El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, no se ha planteado la posibilidad de

presentar, a lo largo del debate político que empezó ayer, el voto de confianza

ante el Congreso de los Diputados, manifestó al concluir la sesión.

Madrid — Una hora y cuarenta minutos consumió el presidente para defender el

balance de la gestión de su Gobierno y exponer un programa político; que aportó

definiciones y novedades en el campo de las autonomías.

Tras reiterar el respeto a las libertadas públicas, como principio, el

reforzamiento de la Policía, como medida de gobierno, y destacar el déficit

energético interno y el paro como factores más preocupantes de la crisis

económica, Suárez expuso su determinación de aplicar el artículo 143 de la

Constitución para llevar la autonomía a todas las regiones españolas y de

reconducir, a través del Parlamento, todas las negociaciones de transferencias.

La primera impresión

que manifestaron portavoces de la oposición fue negativa. En el turno de

intervenciones de los grupos parlamentarios, que hoy terminará con la del

secretario general del PSOE y con la del portavoz centrista, tampoco se

ahorraron criticas.

El conservador Manuel Praga, principal apoyatura parlamentaria de UCD, dijo que

«no apuntalaremos ni apuntillaremos al Gobiernos.

Los nacionalistas, con la ausencia del PNV, acogieron con reservas la política

autonómica expuesta por Suárez. El comunista Santiago Carrillo provocó réplica y

contrarréplica del presidente.

Hoy continuará el debate a partir de las cuatro de la tarde. Suárez, antes de

abandonar el Congreso, comentó a los periodistas que no se-ha planteado

presentar un voto de confianza a la Cámara.

EMPEZÓ EL DEBATE POLÍTICO

A lo largo de una hora y cuarenta minutos

Suárez hizo balance, expuso proyectos y reconoció riesgos para la democracia

El orden público, la crisis económica y las autonomías fueron los tres temas

fundamentales del discurso del presidente del Gobierno, que comenzó por advertir

de posibles riesgos de involución, al afirmar:

«Tenemos aún una democracia frágil.» Por otra parte, Adolfo Suárez sólo

desarrolló con estricto carácter programático la política de su Gobierno para la

construcción del Estado de las autonomías.

Madrid - El presidente Suárez intervino ayer ante el Pleno del Congreso durante

casi dos horas para explicar la posición del Gobierno ante los problemas más

acuciantes que tiene el país como son: Autonomías, crisis económica y orden

público.

A las 5,15, el presidente del Congreso, Landelino Lavilla, dio comienzo a la

sesión, a la que asistieron la totalidad de los miembros ´ del Gabinete, excepto

el titular de Justicia, Iñigo Cavero, que se incorporaría al hemiciclo a las

6,15, tras regresar de Luxemburgo. Se dio por leída la comunica-ción previa del

Gobierno y Lavilla cedió la palabra al presidente del Gobierno.

Adolfo Suárez indicó al comienzo de su intervención que de lo que se trataba era

de clarificar la posición del Gobierno y de los distintos grupos políticos, para

lo cual consideraba que era necesario que las reflexiones y las críticas que se

hicieran estuvieran dentro de la «perspectiva del tiempo real. La democracia

todavía no ha cumplido tres años —señaló— y ahí deben insertarse nuestros

juicios de valor.

Prescindir de este dato evidente es inútil, a menos que se quiera hacer

demagogia».

Balance positivo

El presidente del Gobierno reconoció que ha habido fallos y errores, pero afirmó

que sería injusta una crítica global, ya que, según Suárez, las

responsabilidades en una democracia son compartidas.

Señaló después que estamos en una profunda crisis económica, de lucha contra el

terrorismo, y que los problemas carecen de solución, sin una conciencia

colectiva de los mismos.

«Nadie con convicciones democráticas .—afirmó— podrá valorar negativamente la

etapa constitucional y el paso de un régimen autoritario a otro pluralista,»

Suárez abordó un recuento de los grandes logros conseguidos basta ahora, y se

extrañó de que, apenas año y medio después de aprobada la Constitución,

aparezcan críticas globales sobre el Estado y el Gobierno.

Para el presidente del Gobierno, el balance del último año es favorable, y

enumeró en el saldo de éxitos, los Estatutos de autonomía vasco y catalán, «la

realidad esperanzadora del de Galicia», la ley-marco de Régimen de Financiación

de las Comunidades Autónomas, y culpó a los partidos políticos de la oposición

porque, al no aceptar al delegado gubernativo como presidente de la Junta de

Seguridad, obligaron al Gobierno a retirar la ley de Policías Autónomas.

«Tenemos aún una democracia frágil», señaló Adolfo Suárez a continuación, a la

par que hacía una defensa del régimen democrático y de las libertades públicas,

afirmando que el proyecto de UCD que ganó las elecciones sigue siendo válido.

Respeto a la ley

Para Suárez, el principal motivo de desencanto es la crisis económica que, en su

opinión, está basada en tres desequilibrios básicos: inflación, déficit

energético, y paro, que ya se abordaron en los pactos de la Moncloa. Pactos que

recordaría varias veces a lo largo de su extensa intervención, y que, afirmó, el

Gobierno sigue aplicando.

El presidente del Gobierno, que mantuvo como guión de su intervención la

comunicación previa del Gobierno a la Mesa del Congreso, y que sólo ampliaría

sustancialmente al final, al abordar el tema de las autonomías, afirmó que «el

prestigio de la ley es un valor imprescindible en una sociedad democrática» y

que no es cierto que en nuestro país algunas libertades estén en retroceso.

Anunció el próximo envío a las Cortes de una. ley Orgánica sobre las Libertades

Públicas que derogará los preceptos legales actualmente en vigencia y

contrarios a la Constitución, asi como la competencia jurisdiccional.

Fue muy claro en el tema del terrorismo al señalar «que nadie espere amnistía

para quienes están en armas contra la autoridad del Estado», y adelantó que se

firmará un convenio europeo contra el terrorismo, el aumento de los efectivos

policiales, la acción decidida contra la apología del terrorismo, la próxima

apertura de un centro de proceso de datos, así como la rápida tramitación de la

ley del Poder Judicial.

Problemas económicos

A las 5,15, Adolfo Suárez indicó a los diputados que pasaba a examinar los

problemas económicos.

Para el presidente del Gobierno, la situación actual está dominada por los

problemas de la crisis energética, que obligan a un desarrollo de fuentes

alternativas, que exigirán grandes inversiones.

Recordó que en los años 60 y 70 la expansión española había coincidido con la

expansión europea, y que si antes habíamos mandado emigrantes, ahora

exportábamos parados.

«Esto obliga a España —añadió— a volver sobre nuestras propias posibilidades.

Dependemos de las importaciones de energía más que la media de los países

europeos.»

En el tema concreto de la inflación, según el presidente Suárez, se ha avanzado

bastante desde 1977, así como en lo relacionado con el comercio exterior y la

balanza de pagos.

Mencionó después la necesaria remodelación y saneamiento de los sectores en

crisis y las ayudas que deben ser en cuantía y a plazo fijo.

Y llegó al tema del paro, «el gran drama de las sociedades industriales y la

mayor injusticia». Suárez dio la cifra de un millón doscientos mil parados a

finales del mes de abril, de los que el 60 por 100 —dijo— (cobra el seguro de

desempleo».

Y repasó a continuación el estado de las planes puestos en marcha por el

Gobierno en la lucha contra el paro, asi como la necesidad de eliminar e! fraude

que representa la contratación de trabajadores sin darles de alta en la

Seguridad Social.

Al citar a un líder social-demócrata, para decir que los beneficios de hoy son

las inversiones de mañana, se produjo una cierta distensión en el hemiciclo, con

sonrisas y murmullos de los diputados, tanto de la UCD como de la oposición.

Adolfo Suárez volvió a recordar los pactos de la Moncloa, así como el amplio

acuerdo suscrito entre la CEOE y la UGT en 1979 y el acuerdo marco

interconfederal firmado este año por ambas organizaciones.

E1 Estado de las autonomías

Los últimos quince minutos de su intervención los dedicó Suárez a exponer su

concepción del Estado. de las autonomías, al reto y al posible fracaso que

representa la transformación de un Estado centralista como el español.

El presidente del Gobierno se remontó al siglo pasado, y a la crisis del modelo

centralista de Estado en el mundo occidental. Afirmó que «el Estado de las

autonomías no puede ser una lucha de las diversas comunidades contra e] Estado,

y una carrera en la que el que llega antes es el mejor y el que más consigue».

Señaló después que las culturas autónomas no pueden ir contra la cultura común

española, y que el proceso autonómico no puede destruir el sentimiento de una

patria común.

-Se refirió también a las tres posibles vías de acceso a la autonomía, los

artículos 143 y 151 ya la transitoria segunda de la Constitución, para defender

la posición del Gobierno y de la UCD en cuanto a la elección del 143, a fin de

dotar a todas las comunidades de los respectivos Estatutos y leyes autonómicas.

Afirmó que han sido las leyes sectoriales el medio que han empleado los Estados

federales europeos para articularse, y que han sido éstas las que han

configurado los Estados modernos».

Tras señalar la incidencia de los problemas económicos y financieros y de la

configuración de una Administración Pública, como datos a tener en cuenta en el

tema de las autonomías, recalcó que, sin un acceso generalizado a las autonomías

de todas las regiones y pueblos de España, no podrá articularse verdaderamente

el Estado autonómico.

Objetivos y plazos

Hizo un llamamiento a la Cámara y a los partidos políticos para terminar pronto

los diferentes estatutos, y terminó con las líneas programáticas de actuación

para el próximo futuro, que son las siguientes:

1. La totalidad de los Estatutos de autonomía deberá entrar en vigor

antes del segundo semestre de 1983.

2. Ceuta y Melilla, y aquellas comunidades que no hayan accedido a la

autonomía, tendrán una consideración especial, pudiendo incorporarse

a otras comunidades si asi le desean.

3. El Gobierno enviará a las Cortes proyectos de ley de competencias.

4. A través de la legislación, se establecerán los diversos órganos de

cooperación entre el Estado y las comunidades autónomas.

5. En /Andalucía, el Gobierno promoverá el Estatuto de autonomía, y,

dentro de este año, podrá contar con los órganos legislativos y de poder

judicial que le corresponden.

6. Las elecciones para los órganos legislativos se celebrarán junto con las

primeras elecciones generales o locales que se convoquen.

7.En un plazo de seis meses, habrá un Estatuto para Galicia.

Tras unas últimas y breves consideraciones acerca del papel que correspondía a

todos en estos momentos, Suárez finalizó su discurso a las 6,30 de la tarde,

siendo aplaudido por los parlamentarios de UCD puestos en pie, ante el silencio

del resto de la Cámara.

 

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