Empezó el debate político. 
 La polémica Suárez-Carrillo     
 
 Diario 16.    21/05/1980.  Página: 1,3. Páginas: 2. Párrafos: 18. 

Año V - Núm. 1.134

MADRID, MIÉRCOLES 21 MAYO1980

25 pesetas

La polémica Suárez-Carrillo

El debate parlamentario derivó en una polémica entre e] presidente Suárez y el

secretario general del PCE, Santiago Carrillo. Este denunció el presunto

allanamiento del domicilio de una militante comunista por parte de servicios

secretos españoles.

Fuentes del PCE revelaron a DIARIO 16 que la intentona se produjo sobre las once

de la noche, hora en la que la militante se encontraba ya en su casa.

Asustada por el forcejeo de la puerta de su domicilio llamó a la Policía. Una

patrulla que se encontraba próxima al edificio interceptó a los presuntos

asaltadores. Al comprobar que uno de los tres individuos era capitán de la

Guardia Civil les dejaron que siguieran su camino, según la versión comunista.

Posteriormente, la Policía tranquilizó a la joven sobre su seguridad.

Según algunas fuentes informativas la protagonista de este suceso fue Belén

Piniés, secretaria particular de Santiago Carrillo, desde la época de la

transición. Sobrina del embajador de España ante la ONU, Belén Piniés jugó un

importante papel en los contactos clandestinos de Carrillo.

Enfrentamiento entre Suárez y Carrillo

La intervención del secretario general del PCE, Santiago Carrillo, provocó en

diversas ocasiones murmullos de protesta por parte dé los diputados de UCD, por

lo que solicitó de la presidencia de la Cámara que se le escuchase con más

respeto.

Afirmó que el presidente del Gobierno debería haber puesto a disposición de la

Cámara su cargo, y que al no haberlo hecho se encontraba ahora disminuido ante

la opinión pública.

Se refirió después a la remodelación gubernamental y señaló que el actual

Gobierno es más débil que el anterior y que en él faltan los sectores de UCD con

más trayectoria democrática.

Entre señales de desaprobación por parte de los bancos de UCD, el secretario

general del PCE se refirió a lo que calificó de restricción de las libertades

públicas en el campo de la cultura y de la ciudadanía.

La temperatura política de la Cámara subió al referirse Carrillo a los Servicios

de Información, que con documentos falsos pretendían la inculpación del director

de «El País», y señaló que esos mismos servicios penetraron en domicilios

particulares y habían acusado a amigos suyos.

«¿Quién controla esos servicios? ¿Hasta cuándo van a seguir violando la ley?

Es una pregunta que quiero que el Gobierno conteste», señalo Carrillo, que pidió

un entendimiento entre el Gobierno vasco y el poder central en la lucha contra

el terrorismo y una Policía eficiente y unos servicios más modernos que no

recurran a los malos tratos y a las torturas, así como medidas efectivas contra

el tráfico de drogas.

Señaló Carrillo que es el actual Gobierno el que está en crisis y que «en ésta

Cámara podría haber otro Gobierno basado en la unidad de las fuerzas de

izquierda y con los progresistas que hay en UCD».

Contestó Suárez a Carrillo diciendo que ningún servicio oficial español elaboró

ningún «dossier» sobre el director de «El País», sino que se limitó a comprobar

una información del exterior, que resultó falsa.

Y agregó: «Al señor Carrillo, don Santiago, que aceptamos sus consejos, pero

sabemos equivocarnos solos».

Entre los aplausos que algunos diputados centristas ofrecieron al presidente del

Gobierno, volvió a la tribuna de oradores Santiago Carrillo, que tras agradecer

las explicaciones señaló que «ya me temía que fuese alguna información del

extranjero».

Carrillo expresó su temor de que «nuestros Servicios de Información estén

intoxicados», y dirigiéndose al presidente del Gobierno afirmó que «él sabe que

no miento cuando he mencionado la entrada en un domicilio. Cierto capitán fue

sorprendido sobre el terreno, y no quiero dar nombres, pero si el señor

presidente quiere más aclaración estoy dispuesto a dársela».

Adolfo Suárez volvió a la tribuna para afirmar que recordaba que hace mucho

tiempo el propio secretario general del PCE le habían informado personalmente de

la entrada en el domicilio de un militante comunista de un capitán acompañado de

dos personas, y que tras consultar con las autoridades competentes no se pudo

comprobar la información.

Santiago Carrillo, esta vez desde su estrado parlamentario, precisó que «no se

pudo comprobar porque el citado capitán enseñó a la patrulla de la Policía

Nacional que le interrogó a la salida de ese domicilio su documentación y la

patrulla se cuadró».

Tras esta intervención, Landelino Lavilla levantó la sesión hasta las cuatro de

la tarde de hoy.

 

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