Junto al apoyo de toda la oposición y descartando la ruptura de UCD. 
 Felipe necesita a los nacionalistas y a Fraga para vencer a Suárez     
 
 Diario 16.    22/05/1980.  Página: 1,?. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

Año V - Núm. 1.135

MADRID, JUEVES 22 MAYO 1980

Junto al apoyo de toda la oposición y descartando la ruptura de UCD

Felipe necesita a los nacionalistas y a Fraga para vencer a Suárez

El apoyo de Fraga, junto al de los nacionalistas catalanes y vascos, es el punto

clave para que prospere el martes la moción de censura contra el Gobierno

presentada ayer por los socialistas, y que colocaría a Felipe González en la

Moncloa. El dirigente derechista ha tomado el papel de arbitro y «se hará valer»

ante la UCD para la resolución de la crisis planteada. Fraga pretende Ja

formación de una coalición UCD-CD

Madrid — Es prácticamente imposible que prospere el próximo martes el voto de

censura contra el Gobierno presentado ayer por los socialistas en el Congreso,

junto a la candidatura de Felipe González para la presidencia del Gobierno, a no

ser que se produjera el apoyo de Fraga a los socialistas o la ruptura de la UCD,

lo que descartan tanto el Gobierno como dirigentes socialistas.

Para que la moción de censura consiga una votación favorable, los socialistas

deberán contar con el apoyo de prácticamente toda la oposición, siendo

particularmente difíciles los apoyos de los nacionalistas vascos y catalanes y

Coalición Democrática. Para la designación de Felipe González como presidente

del Gobierno, el PSOE necesita 55 votos, además de los suyos, para conseguir la

mayoría absoluta.

De mantenerse la ausencia de los diputados del PNV en el. Congreso —hoy vuelven

a estudiar el tema los dirigentes del partido- , a los´ que se añaden las tres

ausencias fijas de Herri Batasuna, el total de la oposición suma 175 votos, uno

menos de la mayoría absoluta.

La única posibilidad de éxito estaría en el apoyo de Felipe González por parte

de formaciones tan heterogéneas como PCE, PSA, PNV,CIU, unos cinco miembros del

Grupo Mixto, más Coalición Democrática, lo que daría lugar a una política-mente

imposible coalición gubernamental.

Otro juego político posible, como apuntó Santiago Carrillo el martes en el

Congreso, sería la ruptura del

grupo centrista, forzando la creación de un fuerte bloque disidente que

rompiera, definitivamente, el partido del Gobierno. Esta posibilidad fue

rotundamente descartada ayer por el presidente Suárez, así como por otros

dirigentes centristas, incluidos los representantes de los sectores más críticos

de la UCD.

Anoche, destacados «barones» de la UCD —entre otros, Martín Villa, Pío

Cabanillas y Fernández Ordóñez- celebraron una reunión, en la que descartaron

una posibilidad de escisión en la UCD, corroborada después por representantes

del sector liberal. Altos dirigentes del PSOE manifestaron también que su

intención no era romper la UCD puesto que no resultaba ético en este momento

cuando la propuesta socialista pretendía ser «un gesto moral».

En cualquier caso, los contactos políticos cara al pleno del martes comienzan

hoy y se intensificarán duramente el próximo fin de semana. De momento, tan sólo

los comunistas se han adelantado a confirmar su apoyo a los socialistas y

anunciar su voto favorable a la moción de censura. El PSA se declaró «no

alineado, con nadie y el resto de los partidos estudian por separado la

estrategia a seguir.

El líder derechista Manuel Fraga se ha vuelto a convertir, ante el planteamiento

de los socialistas, en uno de los personajes clave de la situación. Su grupo y

los nacionalistas vascos y catalanes son elementos imprescindibles para la

inclinación de la balanza en el intento de recuperación que tratará de hacer el

Gobierno Suárez.

Felipe González necesita a los nacionalistas y a Fraga para vencer a Suárez

Fraga insistió en la necesidad de formar un Gobierno de amplia mayoría con

inclinación conservadora e intentará la formación de una colación. UCD-CD,

propuesta no aceptada por el partido del Gobierno. La hipótesis no descartada de

que Suárez contrapese la situación solicitando la moción de confianza a su

Gobierno va a requerir ei apoyo de Fraga o los nacionalistas.

El PNV no desvelará en las próximas horas su decisión y mantiene un pacto de

silencio. Los catalanes de CIU se inclinan a la abstención en la moción "de

censura y es una incógnita lo que harían en el caso de presentarse la moción de

confianza. Sin embargo, na hay que olvidar que Jordi Pujol fue elegido

recientemente presidente de la Generalitat con el apoyo de los votos centristas.

Un acuerdo parlamentario de UCD con los nacionalistas vascos y catalanes pasaría

por la modificación de algunas de las propuestas autonómicas realizadas por

Suárez en su discurso del martes, especialmente en lo tocante a la aprobación de

algunas leyes orgánicas y en la regulación de las transferencias a las

comunidades autónomas.

El PSOE pretende con su propuesta hacer fuerza moral y no tanto que prospere la

moción de censura, pues esto colocaría a Felipe González en una difícil

situación a la hora de formar Gobierno. La decisión formal de presentar la

moción la tornó la ejecutiva socialista la noche del martes, tras el discurso de

Suárez y ratificada ayer por la mañana, si unen su posibilidad venia siendo

manejada por los socialistas desde que se planteó el debate político del

Congreso.

Pese a que en medios gubernamentales la decisión se conoció al medio día de

ayer, no por ello dejó de causar sorpresa tanto al Gobierno como a la oposición.

Santiago Carrillo mostró su enfado «por no haber sido consultado» por el PSOE.

El sigilo con que las socialistas llevaron su decisión hizo que ésta no se

conociera hasta hacerla pública Felipe González.

(Información en págs. 2, 3 y 4. Editorial en pág.6)

 

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