Manuel Fraga (CD). 
 La segunda fase de la transición     
 
 Mundo Obrero.    31/05/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Manuel Fraga (CD)

La segunda fase de la transición

Manuel Fraga» en nombre de Coalición Democrática, hizo uso de la palabra después

de que Miquel Roca, en nombre de la Minoría Catalana, renunciase a hacer uso de

la palabra por entender que las posiciones de su grupo habían quedado

sobradamente claras en la sesión del día anterior.

El diputado aliancista anunció su propósito de no divertir en esta ocasión a la

Cámara. Y, efectivamente, su intervención se desarrolló en tono serio y

trascendente. Empezó diciendo que es imposible que su grupo apoye a un Gobierno

que no gobierna, pero que tampoco podía dar paso a un Gobierno socialista.

Afirmó que se había iniciado la segunda fase de nuestra transición política»,

haciendo un breve recorrido por la historia de los últimos tres años,

describiendo con negras tintas el período de consenso y afirmando que le habla

correspondido la responsabilidad de formar parte del primer Gobierno de la

Monarquía, que según él mismo afirmó, empezó a, abrir las puertas del cambio.

La hora de la verdad

Pronto empezó la hora de las verdades. Primero, la elecciones municipales;

después, una sucesión de capitulaciones y bandazos en el tema crucial de las

autonomías. Todo ello, sobre el trasfondo de una grave crisis económica, un

profundo malestar social, una inseguridad general creciente, un desempleo

desesperante y un desencanto general.»

Manuel Fraga trazó a continuación un cuadro negro de la situación del país,

mediante un rosario de calamidades.enumeradas y que iban desde los problemas de

los jubilados hasta la droga y la pornografía.

Con el tono populista que en muchas ocasiones sabe utilizar, empezó relatando

que cuando regresaba a su casa, tras el debate del jueves, «un hombre sencillo

me reconoció y me dijo: "¿Lo van ustedes a arreglar?"» Y reiteró ,una vez roas

su peculiar manera de entender el arreglo de las cosas del país; ganándose en

varios momentos los murmullos de la Cámara.

Gobierno del pueblo

En un momento de su intervención, parafraseó al presidente norteamericano

Abraham Lincoln pidiendo «el Gobierno del pueblo: por el pueblo y para el

pueblo. Un Gobierno -añadió- para los que no encuentran trabajo o pierden el que

tienen, o vuelven a pasar miseria en una España que ya lo había olvidado». Esta

nostálgica afirmación provocó evidentes reacciones de desaprobación.

Tuvo el detalle de reconocer que los problemas del país no pueden resolverse con

ningún tipo de planteamiento involutivo. Finalizó insistiendo en la necesidad de

una voluntad decidida de gobernar en el Ejecutivo.

 

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