Santiago Carrillo, Grupo Comunista. 
 El Gobierno en minoría, en la Cámara y la calle     
 
 Mundo Obrero.    31/05/1980.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Sábado, 31 Mayo 1980

POLÍTICA

Debate en el pleno de las Cortes

Santiago Carrillo, Grupo Comunista

El Gobierno en minoría, en la Cámara y la calle

Santiago Carrillo, en nombre del Grupo Comunista, comenzó diciendo que el

problema número uno es el del paro «y podemos estar jugándonos la democracia en

este tema tan fundamental». «No he negado —dijo previamente— que el Gobierno no

tuviera una política de empleo, lo que he dicho y lo que repito es queja

política de empleo del Gobierno no resuelve el problema del paro en este país.»

Recordando las cifras que sobre Italia se habían dado en el transcurso del

debate del jueves, de un millón y medio de parados, recordó que lo que no se

había citado es que en dicho país existe «casi el doble de población que en

España y casi el doble de población activa y, por consiguiente, relativamente,

ese número de parados en Italia es casi la mitad de los parados que hay en

España».

Insistió, seguidamente, en que el problema del paro para los comunistas es una

preocupación obsesiva, «Porque detrás de esas cifras enormes hay familias

enteras en cuyos hogares está entrando, no el desencanto, sino la desesperación.

Y si esa cifra sigue aumentando de nada valdrán las soluciones técnicas que

exponen aquí brillantes profesores.»

No dividir el país

En este momento ironizó con respecto al vicepresidente Fernando Abril. «Yo que

no soy ni siquiera alumno -dijo- quiero decir que me parece que en esta Cámara

no hay más, por lo me-nos oficialmente, que un gran profesor de economía: el

ilustre aficionado que ocupa la vicepresidencia económica del Gobierno y que

habla con una autoridad sobre esas cuestiones como si fuera un maestro, cuando

como se ha dicho aquí por los que saben algo de esto, parece que, no es ni

siquiera un alumno.»

Salió seguidamente al paso de tas afirmaciones en el sentido de que socialistas

y comunistas estén tratando de dividir al país en dos campos opuestos. «La

verdad es que comunistas y socialistas no tenemos este propósito, y como debo

hablar solamente por lo que concierne a mi Grupo, quiero decir que en esta

Cámara hemos dado pruebas, y muchas, de que el país no se divida en dos campos

opuestos.»

Subrayó seguidamente que «si alguien ha iniciado esa dinámica de los dos campos

opuestos no es la izquierda, es UCD a raíz de la investidura de Adolfo Suárez».

Afirmó igualmente que son los centristas quienes han «fabricado» el pacto

municipal de la izquierda. «Ese pacto no existia en la intención del PSOE y PCE

antes de la investidura, nos lo impusisteis —dijo dirigiéndose a los bancos del

Gobierno— cuando decidisteis formar un Gobierno que iba .a aplicar la política

de UCD, por cierto con el apoyo y la colaboración del partido de Fraga Iribarne

que ahora os deja abandonados.»

El Gobierno, derrotado

Ante tos murmullos surgidos en los escaños centristas, pidió a los miembros del

partido en el Gobierno que se acostumbren a oír «incluso lo que no gusta» porque

«esto es un Parlamento». Seguidamente, aludiendo a las afirmaciones de Abril el

di a anterior, recordó que fue en Covadonga donde se inició la Reconquista. «No

soy moro —afirmó—, pero no invoco a Dios, invoco a España con el mayor respeto a

los creyentes, invoco a España porque pienso que en realidad estamos decidiendo

en buena medida en este debate la suerte de nuestro país.»

Respecto de la moción de censura reconoció que no iba a reunir el número de

votos suficientes para triunfar, «pero el Gobierno va a salir derrotado porque

va a quedar en minoría según se ve, con los votos exclusivos de UCD. Y,

ciertamente, el llamamiento que ayer hacia Fraga a la presentación de la

cuestión de confianza no va a ser escuchado».

Las cifras cantan

El secretario general del PCE afirmó que el Gobierno tendrá que reflexionar

«sobre el hecho de que en esta Cámara, según los datos de la Junta Electoral

Central, representamos a 8.074.000 españoles los diputados que vamos a votar la

moción de censura, mientras que sólo diputados que representan a 6.268.000

españoles van a votar contra la moción».

Precisó a renglón seguido que se iban a abstener «aproximadamente 1.900.000

españoles o diputados representando a esa cantidad de españoles. Si el Gobierno

no sale moralmente derrotado con este resultado, no quiero hacer invocaciones

para que no me critique el señor Fraga».

Continuó diciendo que «pensando en España, que nos preocupa tanto como al que

más, creo que ya que no presenta ¡a moción de confianza, el Gobierno debería

abrir, y al decir el Gobierno digo UCD, un período de reflexión. No podréis

seguir gobernando así, en minoría en esta situación».

Finalizó diciendo que no hubiera sido ningún demérito que antes de la

remodelación gubernamental «hubierais venido aquí a plantear la cuestión de

confianza, a dimitir, a abrir una crisis, a hacer otro Gobierno, y probablemente

el señor Suárez no se encontraría en la triste y lamentable situación en que se

encuentra hoy».

No es demérito —concluyó—, lo que si seria demérito seria continuar imponiendo

indefinidamente al país un Gobierno que está aquí en minoría y que está en

minoría en la calle.»

 

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