Autor: Carandell, Luis. 
   Carcelera     
 
 Diario 16.    24/05/1980.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

CARANDELARIO

Carcelera

Luis Carandell

Entre los muchos párrafos comentables de las intervenciones de Suárez en la

película parlamentaria, hay uno que merece especial atención. Es cuando, al

tratar de demostrar que las cosas van meor, el presidente afirma que la

población reclusa ha aumentado en un año de nueve mil a catorce mil personas.

Una frase que, quizá comprensible en estadillos de eficacias policiales, no

parece tener su, digamos, «ideal» vehículo en un discurso del jefe del Gobierno.

Según eso, para que se pueda decir que las cosas siguen marchando bien, el año

que viene tendrá que haber veinte mil personas en la cárcel. Un «éxito» que sin

duda quedará garantizado mediante la persecución del amplio «recetario» de

delitos que el ministro del Interior expuso ante la Cámara.

Siguiendo este razonamiento, para que realmente pudiéramos decir que el país ha

llegado a la perfección, deberíamos lograr que en un «año óptimo» no lejano

todos los españoles estuviéramos en la cárcel.

Desde el punto de vista penitenciario, los españoles se dividen en tres grupos:

Los encarcelados, cuyo número irá creciendo con el perfeccionamiento del país;

los encarcelables, entre los cuales se incluyen algunos procesados por «delitos»

de libertad de expresión; y una gran mayoría de personas que, ni encarcelados ni

encarcelables, no necesitarán salir de su casa conducidos, si continúa el

proceso de «optimización» carcelaria, para convertirse en carceleros de sí

mismos.

 

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