Severas peticiones de prisión y numerosas detenciones. 
 Se intensifican las acciones judiciales y policiales contra ETA     
 
 Diario 16.    24/05/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

NACIONAL

La lucha antiterrorista está dando resultados positivos en los últimos días. A

las numerosas detenciones de presuntos implicados con ETA se suman los juicios

que se vienen celebrando en la Audiencia Nacional

contra acusados de pertenecer a la organización vasca. Tratando de restar su

impopularidad, ETA quiso justificar su error al haber asesinado por equivocación

recientemente al carrocero Ceferino Peña.

Severas peticiones de prisión y numerosas detenciones

Se intensifican las acciones judiciales y policiales contra ETA

Madrid — Miguel Sarasqueta y Juan Manuel Fernández Lopategui comparecieron ayer

ante la Sección Segunda de la Audiencia Nacional acusados de intentar acciones

terroristas contra miembros de la Guardia Civil y del robo de un coche a punta

de pistola.

Lopeteguí también está acusado del robo de una motocicleta a punta de pistola,

de facilitar información a ETA y de haber recibido armas de la organización, con

las que realizó prácticas de tiro.

Según el escrito de conclusiones del fiscal, en abril de 1978 Lopetegui,

domiciliado en Leza (Guipúzcoa), junto con otros procesados declarados rebeldes,

formaba parte de un comando de la citada organización y recibió de una persona

perteneciente a la misma: una metralleta, cuatro pistolas, diez kilogramos de

goma-2, diez detonadores de echa y 600 cartuchos para las pistolas.

Sobre las ocho y media de la tarde del 4 de mayo de 1978, Lopetegui, en unión de

otro compañero, se acercaron a Pedro Cañarro Tueros, que se encontraba en las

inmediaciones del hotel Orly, de San Sebastián, y tras amenazarle con la pistola

que portaba le arrebataron una motocicleta de su propiedad que más tarde

abandonaron.

Hacia julio de 1978 Sarasqueta, miembro liberado de la organización, puesto de

acuerdo con Lopetegui y con otros compañeros, amenazaron con las pistolas que

portaban a los usuarios de un coche en Pasajes, apoderándose del vehículo, en el

que se trasladaron al monte Jaizquíbel, de San Sebastián, para atentar contra

miembros de la Guardia Civil, sin que´ lo llegaran a realizar.

Expulsados de la sala

Al salir los procesados al estrado, Sarasqueta dijo que rechazaba al tribunal

«por considerarlo parte del aparato represivo del Estado español», y Lopetegui

repitió las palabras de su compañero y añadió que «era también para considerar

el trato que habían recibido en las Comisarías». Ambos fueron expulsados de la

sala por el presidente del tribunal.

Compareció como testigo el propietario de la moto robada, quien dijo que no

podía reconocer a los procesados «porque en el momento en que me asaltaron

llevaban la cara tapada».

Los abogados defensores, Miguel Castell e Ignacio Esnaola, pidieron la libre

absolución de sus defendidos, mientras que el fiscal solicitó 16 años de prisión

para Lopetegui y 5 para Sarasqueta.

Esnaola declaró que le resultaba «fantasmagórico» lo que intentaba probar el

fiscal, «pues no se conoce al propietario del vehículo, no se sabe la matrícula

del mismo y se desconoce el paradero actual de las armas». Añadió que quería

resaltar su firme creencia de que «lo que ha dicho mi defendido respecto al

trato recibido en Comisaría es cierto. Llevo mucho tiempo viendo casos tan

brutales como el de mi patrocinado».

 

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