Autor: Carandell, Luis. 
   La lavandería     
 
 Diario 16.    29/05/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

29-mayo-80/Diario 16

CARANDELARIO

La lavandería

Luis Carandell

La gente se aburrió sinceramente con el discurso de Felipe González. Pero hay

que decir que, para la clase política, el aburrimiento no parece ser una mala

nota. Al contrario. Lo que quiso ayer Felipe González parecía ser emular en

aburrimiento a Adolfo Suárez. Estuvo muy lejos Felipe de la brillante vivacidad

de que hizo gala en el discurso en que anunció la moción de censura.

«Sé estar tan aburrido como tú», parecía estar diciéndole el líder socialista al

presidente del Gobierno. De lo que se infiere que, para la clase política, la

principal virtud de un jefe del Gobierno es ser aburrido, leer discursos en el

tono tedioso en que se leería un tema de oposiciones y dejar a los segundos la

agresividad verbal.

La primera parte de la sesión fue en realidad la continuación del debate de la

semana pasada y tuvo algo de «lavandería política». Los intervinientes se

sacaron mutuamente los trapitos al sol. Lo hizo Alfonso Guerra con Arias-Salgado

y Arias-Salgado con Alfonso Guerra, en una batalla en que Arias, hasta no hace

mucho «aprendiz de Guerra» para el partido gubernamental, superó notablemente

sus intervenciones anteriores.

En cuanto a Canillo, que no era protagonista de esta sesión sino muy en segundo

plano, consiguió por unos momentos arrebatar el débate y llevarlo a su terreno.

Hubo otros protagonistas, los diputados vascos, que mientras tanto estaban en el

vecino hotel Palace pegados al transistor, esperando decidir su actitud en la

votación de hoy.

 

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