Arias-Salgado reiteró que la moción es un test para el PSOE     
 
 Diario 16.    29/05/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Arias-Salgado reiteró que la moción es un «test» para el PSOE

El ministro de la Presidencia, Rafael Arias-Salgado, contestó en nombre del

Gobierno al discurso de Alfonso Guerra. Subió al estrado nervioso, pero a lo

largo de su intervención logró serenar su ánimo y arrancó varias veces vivas y

aplausos de los diputados de UCD.

Nada más comenzar, afirmó por tres veces que «las palabras del señor Guerra

denotan una notable incapacidad argumentáis y precisó que el diputado socialista

no era portavoz de todos los descontentos, si no tan sólo de 121 diputados y los

votos que hay detrás.

La intervención del ministro de la Presidencia, que duró cuarenta minutos, venía

muy bien preparada, con un abultado número de folios escritos a máquina. • El

Gobierno, tal y como prometió en días anteriores, estaba preparado para

cualquier sorpresa. Y si Alfonso Guerra,mostró uno de los «papeles sucios» de

RTVE, Rafael Arias-Salgado mostró otro, del PSOE valenciano, sobre

contrataciones a las que convenia acudir para extraer una financiación «extra.

Señaló Rafael Arias que la moción de censura era «un instrumento de lucha

política para ocupar el poder», y que «en una democracia mandan los votos y lo

demás sobra». Afirmación que fue acogida con pequeñas muestras de desaprobación

por parte de los diputados socialistas.

Con el hemiciclo lleno, por la presencia de numerosos senadores, y las tribunas

de prensa y público ocupadas por una .mayoría de gente joven, el ministro de la

Presidencia repasó uno por uno los puntos de la intervención del socialista

Alfonso Guerra.

Señaló que el programa del Gobierno era para cuatro años y que la moción de

censura se presentaba a los trece meses de gestión, lo que definió como poco

serio, ya que lo mismo podría nacerse en los municipios con alcaldes

socialistas.

Recordó que en la votación del Estatuto gallego hubo un acuerdo de principio

entre UCD y PSOE, partido al que acusó de vulnerar el secreto parlamentario con

filtraciones a la prensa.

Entre grandes aplausos de los diputados centristas, afirmó que la Alcaldía de

Pamplona se la debía el PSOE a los votos de Herri Batasuna y que en Canarias los

socialistas apoyaron a un alcalde representante de un grupo separatista.

Se defendió el señor Arias de los ataques contra RTVE y dijo que este organismo

tenía en estos momentos un superávit de 4.500 millones de pesetas, para afirmar,

entre más aplausos y las sonrisas de Abril Martorell, que «en Radio Televisión

Española hay una lucha por el poder», y que el PSOE quiere su control.

Abordó después el ministro de la Presidencia los temas de la Administración,

política económica, leyes presentadas al Congreso, agricultura, política de

empleo, para afirmar que si no se construyen más viviendas es «porque los

Ayuntamientos socialistas no dan licencias de obras».

Los comunistas, motivo de intranquilidad

Sacó a relucir el tema de los comunistas y del peligro que éstos representan.

Vino a decir que en todos los países occidentales la presencia de comunistas en

pacto de Gobierno era una fuente de intranquilidad a niveles nacionales e

internacionales.

 

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