Mutuas acusaciones entre Guerra y Arias-Salgado. 
 Palabras mayores en las contrarreplicas     
 
 Diario 16.    29/05/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Diario 16/29-mayo-80

EL PLENO DE LA CENSURA A SUAREZ

Mutuas acusaciones entre Guerra y Arias-Salgado

Palabras mayores en las contrarréplicas

El enfrentamiento dialéctico entre el número dos del PSOE, Alfonso Guerra, y el

ministro de la Presidencia, Rafael Arias-Salgado, alcanzó bastante virulencia en

el turno de réplicas y contrarréplicas, durante las cuales se cruzaron palabras

mayores! El dirigente socialista llegó a amenazar con «papeles» comprometedores

para un ministro. El ministro le reprochó que descendiera al insulto.

Madrid - A las seis y diez de la tarde, Alfonso Guerra volvió al estrado para

replicar al ministro de la Presidencia. Una gran carpeta roja bajo el brazo

señalaba su intención de contestar aún más duro al Gobierno, lo que así sucedió,

pese a su recomendación a Guillermo Galeote, antes de abandonar su escaño, de

que los diputados socialistas permanecieran en calma.

De entrada acusó a Arias-Salgado de cinismo y de estar en almoneda en el

Gobierno. Defendió al PCE y acusó al ministro de antidemocrático. Y lanzó otra

«bomba»: «Yo también tengo documentos, señor Arias, señores del Gobierno,

documentos que prueban que un miembro del Gobierno es culpable de fraude público

en una escritura de compra.»

Afirmó que el PSOE no quiere televisión y que lo que se diga en ese sentido «es

mentir y emplear un estilo sucio».

Tras mencionar de nuevo los documentos sobre corrupción de dirigentes de RTVE,

recordó los votos que obtuvo el presidente Suárez tras su discurso de

investidura, y entre las sonrisas de Abril Martorell, señaló que la primera

mayoría contra natura se dio en el año 1977 al crear UCD.

Afirmó que las cuentas de RTVE eran falsas y señaló que el partido del Gobierno

había apoyado a candidatos de Fuerza Nueva a la Alcaldía de varios municipios,

lo que hizo que Blas Piñar saludase desde su escaño con gesto de triunfo entre

los aplausos de los diputados centristas.

Contestación de Rafael Arias

Rafael Arias-Salgado, a las 6,25, sube a la tribuna aún más nervioso que la

primera vez. «Lamento que el señor Guerra haya recurrido a argumentos

personales», señaló antes de precisar que no había descalificado al PCE, sino

que «he dicho que crea problemas a niveles nacionales e internacionales».

Tras afirmar que no se puede abusar del privilegio parlamentario para injuriar y

pedir moderación a Alfonso Guerra, el ministro señaló que «en este país el

franquismo ya no existe. Y yo formo parte de un Gobierno democrático».

«El señor Guerra ha tenido la osadía de llamarme mentiroso», declaró Arias-

Salgado, antes de precisar que la UCD vasca había pedido la amnistía en Euskadi,

pero después de la pacificación, con lo cual el ministro de la Presidencia venía

a reconocer esa posibilidad, que fue acogida con un murmullo generalizado en el

hemiciclo.

El micro y los fontaneros

A las siete menos veinticinco, Alfonso Guerra se dispone a contestar desde su

escaño. El micro se estropea y comienza a emitir unos ruidos, que más parecían

de película de ciencia-ficción que de megafonía, lo que aprovechó el diputado

socialista para pedir al presidente de la Cámara que se solventase esos

problemas por si había «algún fontanero», haciendo referencia al caso Watergate.

Las dos veces que se estropeó el micrófono, el vicepresidente segundo del

Gobierno, Abril Martorell, lo acogió con ostensibles carcajadas, mientras

Alfonso Guerra insistía en la querella criminal presentada por su partido contra

miembros de RTVE, la necesidad de los Ayuntamientos de cortar la especulación

del suelo e inculpar a UCD de algunos retrasos y modificaciones en leyes

parlamentarias.

 

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