Autor: Olano, Antonio D.. 
 Alguien debe responder. 
 24.000 artistas en paro     
 
 El Imparcial.    17/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

EL IMPARCIAL Alguien debe responder

24.000 artistas en PARO

EN España sumamos un total de veinticinco mil artistas de varidades (circo, músicos, cantan-tes). Más de

veinticuatro mil se encuentran en situación de paro.» Así, comenzando por la exposición estadística de la

gravedad del problema, comienza Daniel Velazquez sus declaraciones. El cantante famoso alterna su

profesión con una dedicación casi total a la FESPE (Federación Española de Sindicatos Profesionales del

Espectáculo), organización que agrupa a veinte sindicatos provinciales, que agrupan a músicos,

variedades, artistas folklóricos, del circo y de la danza. Velázquez. es secretario general del Sindicato

Provincial madrileño y miembro de la ejecutiva nacional. Cuentan con un total de ocho mil asociados que

se ven incrementados día a día con nuevas inscripciones.

—Somos el único sindicato a nivel nacional. Hay otros, provinciales y casi siempre politizados. Nosotros

no dependemos del Gobierno ni de ningún partido. Las ideas políticas de nuestros integrantes no cuentan

en nuestras actividades sindicales. Hemos solicitado la colaboración del Ministerio de Cultura para la

elaboración del Estatuto del Artista, en general. Y que el pais sepa de una vez si somos trabajadores por

cuenta propia o ajena. Gabi, Miliki y Fofito, prácticamente todos los flamencos —menos una escasa

minoría politizada— la casi totalidad de los músicos y cantantes. Las «grandes figuras» de la canción, que

no están en ningún sindicato, pronto se unirán a nosotros. Somos la única agrupación apolítica, aunque

acusados de «amarillos», que es lo que llaman las izquierdas a todos aquellos sindicatos que no les per-

tenecen. Ellos son los que contribuyen a la desunión entre los artistas. Sus comités laborales no

funciorían, no se ven por ninguna parte. Debieran cuidar más esos comités y no potenciar los «comités de

insultos». Nos llaman pro-gubernamentales y ojalá nos apoyase el Gobierno, que no lo ha hecho en

absoluto, en nada. Los que arremeteír contra nosotros sí que son «amarillos», esclavos de sus partidos,

sometidos a la dictadura de los grupos a que pertenecen.

IMPORTANCIA DE LAS VARIEDADES

FESPE prepara para pronto, posiblemente en el Centro Cultural de la Villa de Madrid, los «cinco días do

las variedades».

—Se vuelve a ese gran género, con tradición en España. Y después de este primer intento de revitalizarlas

intentaremos la creación del Teatro Nacional de las Variedades. Sería una manera de dar trabajo a

grandes artistas que llevan meses y meses en paro.

—¿Por qué se ha llegado a esta angustiosa situación de paro?

-Primero por culpa de las discotecas. Nos han cambiado por el disco. Segundo porque no se cumple nada

de lo legislado. Así se ha conseguido el paro, el caos y la crisis de vocaciones. Si no eres «hijo de papá»

no te puedes comprar los instrumentos. Un modesto equipo de ampliación cuesta por encima de las

doscientas mil pesetas. Un chaval que empieza no puede adquirirlo y sin él le es imposible trabajar. Hay

que echar la culpa de este encarecimiento al Ministerio de Comercio, que grava los instrumentos

musicales en un cincuenta por ciento. Son impuestos de lujo. Es decir, que califican de lujo a un

instrumento de trabajo, como puede serlo un pico o una pala. Pagamos por tener derecho a trabajar,

cuando todos los trabajadores de otras ramas no tienen que hacerlo. Me refiero a la «patente fiscal».

Tenemos que esperar a los sesenta y cinco años para obtener la jubilación. ¿Qué cantante, trapecista,

bailarín, puede llegar a esa edad trabajando? Nos exigen ochenta cotizaciones anuales. Si no cotiza el

empresario que nos contrata, nuestra obligación es denunciarlo. Y si to denunciamos, seguro que no nos

vuelve a contratar. Ni él ni sus colegas. Si no tenemos un mínimo de cotizaciones de cinco años

carecemos de derecho al paro. Y si se nos concede lo empezamos a cobrar a los tres meses de estar

parados, tiempo más que suficiente para morirnos de hambre. Luchamos contra la invasión de extranjeros,

que llenan las salas del país, la «pequeña pantalla». Y es curioso que programas destinados a promocionar

lo español en Hispanoamérica dan a conocer allí a extranjeros que nos hacen la competencia, como a los

italianos Albano y Romina Power. ¿Qué artista español de música ligera ha actuado en Italia? Si alguno

va a aquella televisión lo hace gratuitamente. Esos extranjeros llegan como turistas, generalmente evaden

las divisas y no pagan impuestos.

—¿Cuál sería la inmediata aspiración de los artistas españoles?

—Nos conformaríamos con que el Ministerio de Trabajo nos reconozca como interlocutores válidos para

iniciar conversaciones y terminar con el paro.

PRESENCIA HUMANA

Otra de las aspiraciones es que las salas con permiso de baile tengan obligatoria presencia humana de

artistas:

—No exigimos las plantillas exageradas de que se hablaba en anteriores sindicatos, sino una flexibilidad

según las posibilidades de cada una de estas salas. En cuanto a las discotecas, en todo el mundo se les

hace pagar el llamado «impuesto de intérpretes». En España no se exige. Y es tan justo como el «derecho

de autor» porque está la presencia de unos músicos y unos cantantes que se escuchan en éstas discotecas.

Y otra de nuestras exigencias es que se despenalice al artista del llamado «impuesto de menores». Se creó

como para castigarnos, como si fuésemos corruptores de menores. ¡Qué paguen todos los españoles por

igual esta ayuda a los menores! No hay derecho a que únicamente mantenga tales instituciones

el mundo del espectáculo. En general, nuestros artistas ganan unas mil quinientas pesetas al día y

únicamente trabajan durante tres meses. Estamos, pues, por debajo del salario mínimo de los demás

trabajadores. Hay que acabar con esta situación, no con seguros de paro ni con limosnas, sino creando

puestos de trabajo. Madrid contaba, sólo hace tres años, con unas treinta salas que tenían orquestas y otras

atracciones. Hoy quedan tres o cuatro. Incluso, las llamadas «salas de juventud», grandes cadenas, se han

convertido en discotecas.

-Señalemos las responsabilidades a altos niveles. .

—No cabe duda de que es el Gobierno el responsable de la situación calamitosa de los artistas españoles.

Deben tener en cuenta que somos muy importante aportación a la cultura del país. Anteriormente no

existía el paro que se registra hoy. Lo achaco, sobre todo, al vacío de poder que ha creado la desaparición

de los sindicatos verticales, que se han disuelto sin antes haber potenciado a las agrupaciones de los

nuevos sindicatos. A nosotros, que no dependemos de ningún partido, el Gobierno no nos apoya en nada.

Subsistimos gracias a nuestros medios, al sacrificio de la economía particular de cada uno de nosotros.

— Se dice que usted estuvo ligado a la UCD.

—Sólo en cuanto yo pertenecía al Partido Popular que para las elecciones se integró en la UCD. Ahora,

con la fusión de todos los partidos que la formaban, no creo que continúe con ellos. Reconociendo que

cuentan con politicos quizá menos potenciados de lo que debieran estar en beneficio del país, como José

Luis Alvarez. Pero quiero insistir en que no dependemos del Gobierno ni de ningún partido político,

como dependen esos comités de injuriadores que no intentan hacer más que política, sin ocuparse de los

artistas.

Daniel Velázquez, él hombre de la canción mediterránea, cálida, romántica, es la voz cantante en favor de

los artistas, de solucionar su situación angustiosa. Aunque la gente crea que todos los famosos nadan en la

abundancia.

La «culpa» la tienen los extranjeros y las autoridades correspondientes.

• Hasta las grandes cadenas de salas de juventud se han transformado en discotecas.

ANTONIO D. OLANO

porque no se cumple nada de lo legislado

 

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