Más que analizar la propuesta socialista. 
 Los grupos políticos volvieron a criticar a UCD     
 
 ABC.    30/05/1980.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Fuente: ABC MADRID Fecha: 30-05-1980 Página 26—

«/ABC NACIONAL

El Gobierno afronta la. moción de censura

VIERNES 30-5-80

Más que analizar la propuesta socialista

Los grupos políticos volvieron a criticar a UCD

La intervención de los grupos políticos parlamentarios se centró ayer más en

reiterar las críticas contra el Gobierno que en analizar el programa alternativo

socialista. Desde sus respectivas posiciones ideológicas, los distintos

portavoces dedicaron más tiempo y esfuerzo a exponer sus propias ¡deas para

concluir anunciando el signo de su voto, que en la mayor parte de los casos fue

el de la abstención, si se exceptúa el decidido apoyo comunista a la moción del

"PSOE, compartido por algunos integrantes del grupo mixto, y el lógico rechazo a

la misma por parte de UCD.

Roca Junyent: «Se acabaron los "pactos itinerantes"»

En un discurso medido y de un notorio nivel dialéctico, el portavoz de la

Minoría Catalana, Miguel Roca Junyent, no respondió al programa del PSOE, sino

que trazó una sobria autodefinición de las grandes lineas que configuran el

provecto político de Estado de su propio partido.

Valoró muy positivamente el acto de «fuerza moral» o de «deber moral» que

supone, el voto de censura planteado por el grupo socialista. Subrayó que, por

encima de las posibilidades matemáticas, la actitud socialista era plausible por

haber introducido en el Parlamento una invitación a la reflexión que acabará con

los «pactos itinerantes». «Los socialistas han concretado —dijo— su estrategia

de oposición, su programa de Gobierno, su alternativa real de Poder.» Ya nadie

puede llamarse a engaño —continuó— y pienso que este planteamiento de

autodefinición, este acto de fuerza moral debe ser secundado por el resto de los

grupos. Roca afirmó que debería hacerse del debate de Investidura (que esto es

la segunda parte del debate de censura en opinión de Roca) una exposición de los

grandes principios filosóficos y políticos que enmarcan la labor de los grupos,

«para que así podamos saber dónde estamos cada uno».

Roca se refirió en seis puntos al programa de Gobierno expuesto por su grupo en

la sesión de la pasada semana.

1. «Desde la modestia no renunciamos a una política de Estado, a servir a los

intereses generales por encima del sectarismo político.»

2. «Nuestra actuación se basa en la voluntad de hacer gobernable el país. No

somos un grupo de oposición sistemática. Queremos un país bien gobernado

y en esta linea nuestra colaboración no faltará nunca.»

3. «Es una obsesión para nuestro grupo evitar la división del país de dos

grandes bloques radicalizados. No renunciaremos a tender puentes.»

4 «Somos un grupo nacionalista catalán volcado en la defensa de lo que

entendemos por Cataluña, pero con la voluntad de ofrecer un proyecto global da

la política española. La solidaridad debe ser un compromiso entre las

comunidades autónomas; no una imposición burocrática del centralismo.»

5. «Nuestro grupo quiere que !a dimensión de la actuación política sea

entendida por todos los ciudadanos. Es decir, que resuelva los problemas

diarios. No sirve sólo la política de debates.»

6, «Insistimos en la necesidad de crear un clima de confianza y

expectativa positiva. Sin perspectiva no saldremos da la crisis. Por encima de

los debates hay que gobernar.»

«Esta es nuestra autodefinición y desde ella nos pronunciaremos», terminó

diciendo Miguel Roca.

Rojas Marcos (PSA):

«Sí a la moción de censura y no al programa de Felipe González»

El líder del Partido Socialista Andaluz (PSA), Alejandro Rojas Marcos, fue el

primero en intervenir ayer tarde al reanudarse la sesión plenaria en el

Congreso. El señor Rojas Marcos explicó que ellos decían sí a la moción de

censura al presidente Suárez y no al programa de Felipe González, al que, en

otro momento de su intervención, calificó de insípido y neocapitalista».

«Adolfo Suarez —añadió— es hoy un árbol caído, sea cual sea el resultado de la

votación. Al presidente Suarez lo ha tumbado Andalucía. El programa de Felipe

González, más o menos, en la forma se diferencia poco del de UCD. Fue

sustancial-mente positivo, pero no apuntó cómo se iba a gobernar.

Finalmente, el portavoz del grupo andalucista pidió la reforma del título octavo

de la Constitución, porque —de acuerdo con sus palabras— es discriminatorio. A

España —dijo en este sentido— la estamos llevando a una situación de la que

difícilmente tiene salida. Sus últimas palabras fueron éstas: «La moción

socialista no es ni buena ni mala, sino todo lo contrario.»

Fraga: «El Gobierno debe plantear la cuestión de confianza»

«Si la moción de censura fracasa, como es previsible, entendemos que en fecha

próxima el Gobierno está obligado a plantear la cuestión de confianza», declaró

Ma-nuel Fraga al término de su discurso. Para el dirigente de CD el fracaso de

la moción de censura no debe contentar al Gobierno, considerándola como una

simple esca-ramuza parlamentaria. «Su apoyo —señaló— queda reducido a sus

propios diputados, que están en minoría en la Cámara.» Redondeando la idea

anterior dijo que es urgente tener un Gobierno con respaldo claro, suficiente y

permanente y para ello apeló a una mayoría viable y natural, ofreciendo su

programa para el que está dispuesto a ensanchar una base seria y realista de

Gobierno y de Administración. Es lo que denominó la necesidad de una tercera

vía, por cuanto su grupo no dará su confianza a! actual Gobierno ni apoya la

moción de censura, de ahí su abstención. «El gesto de CD de dar su apoyo a UCD

en la Investidura —afirmé— ha resultado inútil para España, desgraciadamente.»

El discurso de Manuel Fraga, que estuvo salpicado de continuas citas y recursos

humorísticos, se basó en tres puntos fundamentales expresados en otras tantas

afirmaciones: «El Gobierno actual no está en situación de devolver confianza a

los españoles ni de recuperar la credibilidad»; «el PSOE ni por su programa, ni

por su oferta, ni por experiencia, ni por su historia, ni por la situación del

socialismo europeo puede ofrecer ahora una alternativa válida»; «seguiremos

trabajando para que España disponga en el más breve plazo de una mayoría viable,

que propicie el funcionamiento de las instituciones y que resuelva los graves

problemas planteados.»

Para el portavoz de CD lo más grave en la actuación del Gobierno es el

incumplimiento de su programa y sus continuos bandazos. A este respecto criticó

a derecha e izquierda la. reforma fiscal, diciendo que había sido inoportuna e

inspirada por el sector social demócrata de UCD. «Matarile, rile, ron —dijo—;

después de Ordónez, el parón.» Su conclusión es que la voluntad de la mayoría de

los electores y elegidos de UCD no se refleja en las decisiones de unos pocos

dirigentes de la Moncloa.

CONTRADICCIONES DEL PSOE. —Posteriormente mostró la imposibilidad de que su

grupo aportara su voto al PSOE, y tras reconocer un crédito claro a su principal

dirigente, expresó su deseo de contar con.una socialdemocracia clara, con un

socialismo humanista, no a la italiana, no un socialismo marxista ni

revolucionario. En este punto mostró sus deseos de que el primer partido de la

oposición supere sus contradicciones internas, contradicciones que, a su juicio,

se muestran claramente con la simple comparación entre los programas electorales

socialistas, los documentos de sus últimos Congresos y el discurso pronunciado

el día anterior por Felipe González. A este respecto, y tras subrayar la

importancia del modelo de sociedad al que debemos ir («el discurso de ayer —

dijo— era un toro afeitado, pero un toro»), hizo una serie de objecciones al

programa de Gobierno y al modelo socialista: cuando Felipe González conozca

mejor la Administración se dará cuenta de que quienes lo integran merecen un

mayor respeto; el programa autonómico es ajeno al realismo, el planteamiento

económico es sólo un conjunto de intenciones, son inaceptables sus aseveraciones

sobre el crecimiento del déficit público y el tema nuclear, el proyecto de

política internacional es muy flojo y sus postulados sobre libertad y seguridad

ciudadana no van a mejorar la situación actual. Su conclusión es que los

planteamientos socialistas nos llevarían a una sociedad utópica, con actuaciones

colectivas, aumento del intervencionismo estatal, excesivo sector público,

aumento de la presión fiscal, Estado federal y planteamientos laicos.

 

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