El debate se alargó ayer hasta la madrugada. 
 Hoy se votará la moción de censura     
 
 ABC.    30/05/1980.  Página: 87-88. Páginas: 2. Párrafos: 36. 

VIERNES 30-5-80

ULTIMA HORA

El debate se alargó ayer hasta la madrugada

Hoy se votará la moción de censura

MADRID. A la una y treinta y ocho minutos de la madrugada de hoy quedó aplazado

el debate sobre la moción de censura, que se habla iniciado poco después de las

tres de la tarde de ayer, sin que se llegara a la votación, que tendrá lugar en

la sesión que se inicia esta tarde, a las tres y media. Gran parte de la jornada

se consumió anoche en intervenciones de réplica entre miembros del Gobierno y el

líder socialista. Felipe González. El desarrollo de esta última parte del debate

fue el siguiente:

A B C / 87

POLÉMICA JURÍDICA PECES-BARBA-OR-TEGA V DÍAZ AMBRONA.—La intervención del señor

Peces-Barba dio pie a una polémica sobre temas jurídicos entre el portavoz del

grupo socialista y el ministro adjunto para la Coordinación Legislativa, que

habló a continuación.

El ministro afirmó que el estatuto de Libertades Públicas anunciado por el

Gobierno está concebido partiendo de aceptar la disposición derogatoria de la

Constitución, para despejar las zonas de incertidumbre y derogar de una manera

clara, concreta y expresa toda la legislación anterior limitativa de la

libertad.

El señor Peces-Barba replicó que el estatuto de Libertadas Públicas está en la

Constitución y que en todo caso lo único necesario seria una ley de Amparo a las

Libertades. Añadió que, en todo caso, el ministro deberia ponerse de acuerdo

sobre el tema con sus compañeros de Gobierno, citando las palabras del

presidente de Gobierno en su discurso y una intervención del ministro de Cultura

en torno a la película «El crimen de Cuenca».

Ortega y Díaz Ambrona leyó las palabras

El cardenal primado, en el Club Siglo XXI

«Hay que liberarse del complejo de inferioridad por ser católicos»

MADRID. «Hablo de la Iglesia Santa de Dios, la que Cristo dejó instituida en el

mundo para la salvación de los hombres. Y si no es asi, no me interesa habla de

ella en este momento. Ya lo hacen otros con excesiva frecuencia.»

Con estas palabras comenzó el cardenal primado, monseñor Marcelo González, su

conferencia en el Club Siglo XXI sobre «Servicio de la Iglesia a la sociedad

española».

El cardenal dividió su conferencia en tres capítulos: la Iglesia promotora del

hombre, la sociedad española de hoy, servicio de la Iglesia.

En la primera parte ha afirmado que «la Iglesia de Cristo favorece la auténtica

promoción del hombre, porque es la que presenta la verdad sobre el hombre en su

totalidad».

En cuanto al servicio de la Iglesia a la sociedad de hoy, el primado ha

expuesto que «a mayor independencia respecto a los poderes de orden temporal, ha

de corresponder, por parte de la Iglesia, un mayor esfuerzo por mantener y

ofrecer a la sociedad española su propia identidad».

Es necesario «liberarse de todo complejo de inferioridad por el hecho de ser

católicos», dijo.

Seguidamente, el cardenal se ha referido a dos temas concretos: los ataques a

Juan Pablo II «porque se muestra como tiene que hacerlo».

Y el divorcio,que «ni es moderno en el sentido positivo de la palabra ni remedia

nada a no ser causando a la vez mayores males».

del presidente del Gobierno y mantuvo que no se apreciaba en ellas ningún

desacuerdo con sus palabras. Finalmente el señor Peces-Barba, insistió, en las

palabras del ministro Ricardo de la Cierva con motivo de la película, y subrayó

que una cosa es la derogación explícita o tácita de las leyes anteriores, y gira

la aplicabilidad o no de la norma derogada.

Felipe González replica a los ministros

Avanzado el debate, el candidato a la presidencia, Felipe González, intervino

para replicar una serie de intervenciones que se hablan producido por "parte de

varios ministros del Gobierno.

Refiriéndose a la polémica que había mantenido el ministro de Defensa con el

diputado Sagaseta,el lider socialista dijo que «había un trapo al que no se debe

acudir». En torno a un discurso anterior del ministro Pérez-Llorca, que calificó

de elegante, manifestó que en contra de lo que había afirmado, el mapa

autonómico tenía sentido, por cuanto entendía que la Constitución daba a cada

comunidad autonómica una responsabilidad y un derecho:

Fue especialmente duro con la intervención del ministro de Comercio, señor

Gamír, a quien acusó de cometer errores de remontarse al pasado —«¿quiere que le

recoja una antología de frases dichas hace años por quienes ocupan ahora el

banco azul?», preguntó— y de intentar cambiar él signo del debate, que a su

entender no era otra que el de una moción de censura. Continuó preguntando si

era proposito del ministro un debate entre técnicos de la Administración de su

partido y manifestó su voluntad de que se produjera de inmediato, siempre y

cuando el presidente del Gobierno lo abriera, afrontando los graves problemas

que tiene el país. Negó que él hubiera dicho que el crédito exterior no produce

inflación, sino que señaló que había afirmado que produce menos tensiones

inflacionarias; pidió al ministro que sacara el programa de UCD sobre el sector

exterior , si es que lo tenía; señaló que si desciende la inversión pública —

como entiende que está sucediendo— difícilmente se crearán mayores equipamientos

colectivos, y, preguntó, finalmente, al Gobierno cuándo va a cambiar el signo

del empleo, dando su opinión de que en Europa ya está cambiando, mientras este

Gobierno no crea puestos de trabajo.

REPLICAN LOS MINISTROS.—Contestó el ministro de Comercio y Turismo, señor Gamir,

diciendo que un critico no sólo debe decir la verdad, sino conocerla. No hacerlo

asi es grave, señaló. Tras esas puntualizaciones, en las que acusó a González de

falta de rigor y de inexactitudes, que achacó a sus asesores, terminó diciendo

que el «aspirante a pretendiente a presidente» no había entendido bien sus

críticas. Dijo a los socialistas que lo hacían muy bien como oposición, pero asi

no se gobierna, y les deseó éxito en su papel de oposición. Invitó a Felipe

González a llegar a la Presidencia de Gobierno por la puerta grande que son las

elecciones grandes: en 1983.

El ministro de Administración Territorial,

José Pedro Pérez-Llorca, contestó a los temas autonómicos. Afirmó que la pastura

del Gobierno es que todas las regiones vayan por el artículo 143, pero con la

libertad de que se autoorganicen como quieran, y con la posibilidad de que todas

ellas tengan Asamblea Legislativa, Consejo de Gobierno y Tribunal de Justicia.

«Estamos aplicando —dijo el ministro— en esta parte institucional el mismo

esquema que el PSOE aplica a la vía. Enfatizó el señor Pérez-Llorca que la UCD

parte de la libertad y la igualdad para todas las regiones, y que, por tanto, no

podría descalificarse, con criterios equivocados la política autonómica del

Gobierno.»

Después de Pérez-Llorca tomó la palabra brevemente el ministro de Defensa para

agradecer a Felipe González sus lecciones de tauromaquia y cómo se cuida del

prestigio del Gobierno, cuando debería cuidarse del prestigio de su partido.

PUNTUALIZACIONES DE FELIPE GONZÁLEZ.—Volvió a la tribuna el secretario general

del PSOE.

«El Gobierno —dijo— no puede decir que el artículo ciento cincuenta y uno sólo

es para las comunidades autónomas históricas; al intentar imponer la vía del

artículo ciento cuarenta y tres para los demás va a crear frustraciones

autonómicas.»

Refiriéndose a Gámir, le reprochó que su crítica no la había centrado en el

programa expuesto el miércoles, sino en otros anteriores.

Finalizó reconociendo que su moción de censura no iba a obtener los votos

necesarios, pero añadió que esperaba que prosperase la proposición de Fraga y el

presidenta tuviese que someterse a un nuevo debate «Sea cual sea el resultado —

dijo—, el Gobierno no tiene fuerza moral para decir que va a ganar esta

batalla.»

Suárer: «Es conveniente el cambio de recambio»

El Presidente Suárez felicitó al líder de la oposición por su habilidad para

hacerle subir a la tribuna, y mostró su perplejidad por la protesta socialista

por la intervención de los ministros, que consideró adecuada al sentido del

debate.

Señaló posteriormente que muchos grupos parlamentarios hablan censurado al

Gobierno, pero también hicieron reparos al programa socialista. «Pienso —dijo—

que no tanto al programa como al esquema ideológico que lo preside.»

Refiriéndose, en concreto, al programa expuesto en su discurso del día anterior

por Felipe González, el presidente del Gobierno manifestó que su impresión es

«que no hay programa económico y no es socialista». Finalizó diciendo que, tanto

que se estaba hablando del cambio, muchas personas de la Cámara estaban

empezando a pensar que también es conveniente «el cambio del recambio».

FELIPE GONZÁLEZ: «LA TRAMPA SE LLAMA DEMOCRACIA.»—El secretario general del PSOE

replicó inmediatamente al presidente Suárez que no se trataba de una habilidad

el hacerle subir a la tribuna, sino de una necesidad: «La necesidad de este país

de conocer el contraste de sus proposiciones como jefe del Gobierno con los

grupos políticos. El pueblo —añadió— tiene derecho a conocer sus opiniones

contrastadas.»

Se refirió luego a las palabras ´del vicepresidente Abril en el sentido de que

el débale parlamentario era una trampa para el presidente, para afirmar que la

«trampa se llama de-mo-cra-cia» y que es una tarea que

realizan los presidentes de los países a los que queremos irritar.

INTERVIENE SÁNCHEZ - TERAN. — Para puntualizar el tema capital del paro habló el

ministro de Trabajo, quien afirmó que nadie ha ofrecido cifras reales ni una

acción política. Las cifras están trucadas porque, aunque sean reales, comparan

términos distintos, que inducen a error a la opinión pública.

Olvidan estas cifras que al comparar con los países de la CEE, Alemania tiene

unas cifras bajas de paro, pero, en cambio, otros países, como Italia y Francia,

tienen más parados.

Felipe González no ha ofrecido una política concreta contra el paro y el

Gobierno la ha ofrecido y la ha realizado en fomento de la productividad, de la

inversión, del empleo juvenil, en salvación de puestos laborales en empresas en

crisis, contra el fraude en el desempleo.

Felipe González, en su réplica, acusó al ministro de Trabajo de pedir rigor en

las cifras, mientras él no era riguroso. Opinó que no podían compararse las

cifras de Gobierno entre Italia y España, sino comparar al mismo tiempo las

cifras de población activa.

Felipe González puso de relieve que la crisis si es salvable y tiene solución, y

acusó al Gobierno de no seguir los consejos económicos de la OCDE, que había

sugerido la dinamización del sector público para general empleo y tirar de la

inversión privada.

 

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