Autor: Urbano, Pilar. 
   Suárez: No he venido obligado     
 
 ABC.    21/05/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Hilo directo

SUAREZ-. "NO HE VENIDO OBLIGADO"

«No, no he venido obligado. He venido a este debate porque he querido. Y porque

creo que debía venir.

Aunque, no ahora, pero si antes, mientras lo preparaba, pensé más de una vez si

serviría para algo.

¡Espero que sirva!» Un pequeña grupo de periodistas paseamos con el presidente

Suárez, por la galería curva,, ceñida al hemiciclo, en pleno fragor de

peroratas parlamentarias. Me comenta, bromeando, «Oye, que no tomé tanto café

como escribías ayer... ¡He bebido más agua aquí, cuando lo pronunciaba, que café

mientras lo elaboraba!»

• Nos explica que resultaba difícil con un mismo discurso «llegar y convencer»,

a la vez, a la Cámara y a la calle: Una alocución ante el Congreso requiere un

rigor de datos numéricos, citas, referencias legales, cifras económicas... que

necesariamente encorsetan el texto y le hacen perder emoción. «No estoy contento

ni descontento, ni estoy satisfecho. Quizá porque soy muy exigente con todo lo

que hago yo. En otro momento nos confesó que algunas intervenciones le han

gustado «coinciden esa nuestros planteamientos en muchos puntos. Parece

referirse a las de Roca y Fraga, En ese punto, yo le pregunto al tomará en

consideración la «oferta de Fraga»: su aportación para hacer una «mayoría que

permita gobernar». Se sonríe. Calla. Inventó una larga cambiada —le sale el

coruñés que lleva en la sangre—:

«He escuchado a Fraga con gran atención...» Vamos al tema del terrorismo.Ha

faltado contundencia en el discurso, presidente,» «Pero no está faltando en la

aplicación real de las medidas. Van cayendo comandos de ETA y hombres claves del

GRAPO. ¿No os enteráis de las detenciones diarias?... ¿Medidas? ¡Todas! Estamos

empeñados en esa lucha. Pero yo no puedo prometer aquí unos resultados

espectaculares "a corto"; se trata de reconducir el terrorismo a su verdadero

terreno: la lucha frontal contra el sistema democrático. Ahi es donde pierden la

partida.»

Comentamos ahora la situación económica. ¿Nadie quiere enterarse de la

verdad: estamos administrando no una crisis, sino una quiebra... No es fácil

mantener equilibrada una balanza exterior de pagos cuando hay que abonar una

factura inexorable de trece mil millones de dólares por "crudos"... Aquí se

creen que la inversión se estimula con la frase de "hay que generar confianza",

que estoy harto de oírla.

La confianza del inversor se generará "sólita", cuando estén despejadas las

incertidumbres autonómicas, por ejemplo...» Y enganchemos ese aspecto de su

discurso: el que más ha impresionado a la oposición, el que supone, con su

formulación «hacia un federalismo cooperativos, un puente tendido al

entendimiento UCD-PSOE: «Creo que he hecho una oferta seria, razonable y viable

de Estado autonómico."Porque lo que no se puede permitir este país es entrar en

la locura., de dos docenas de "refrendos" pre-y pro estatutarios en un par de

años.» Fraga, Blas Piñar, Curiel y Sanchez Montero me habían cementado «el

olvido, en el discurso, del tema internacional». Rojas Marcos se había quejado

de esa «faltas y Tierno acababa de confesarme: «Personalmente prefiera que no se

haya tratado... Es una prudencia estatal que alabo. La situación es frágil y

comprometida. Y esta Cámara es... de cristal.» Le pregunto a Suárez. Y él:

«Por mí, ¡claro que hubiese hablado de política exterior! ¡Y habría dicho muchas

cosas importantes que estamos haciendo por España! ¡El tema me lo sé!»

• Los socialistas, al finalizar el discurso del jefe del Gobierno no se

reunieron a, puerta cerrada con Felipe González. Yo subí con él en el ascensor.

Iba silbando. Se había «conjurado en el silencios Felipe bromeó con dos

gansadas: «To er mundo e güeno...», y «puedo prometer y prometo.... La verdad es

que el planteamiento les había sorprendido. Suárez nos aseguraría después: «No

ha habido ningún contacto subterráneo con nadie de otros partidos...,

aquí hemos venido por las buenas a soltar lo que tenemos que decir..., y ya se

verán las consecuencias.» Flotaba en algunos grupitos la especie rumorosa de

«si el PSOE Promueve el voto de censura, nosotros lo apoyaremos». Se lo escuché

al comunista Sánchez Montero y al fuerzanovista Blas Piñar. También Rojas Marcos

estaba en esa tesitura. Pero PSOE callaba.

«Presidente —pregunto—, ¿temes que se genere la moción de censura?»

«Bueno..., tendrían que aguardar el plazo de las setenta y dos horas... Hoy, por

lo menos, yo pienso dormir tan tranquilos Otro periodista inquiere: «Y al final

del debate, ¿cabe esperar que el Gobierno plantee la cuestión de

confianza?Respuesta rápida: «No». Un diputado centrista le avisa:

«Presidente, va a hablar Carrillo.»

Suárez entra es el hemiciclo y nosotros nos incorporamos a nuestra tribuna.

• Para los comunistas: «No es éste el Gobierno que España necesita ahora.»

Para Tierno: «Ha sido una comunicación desencantada y gris... Se ha ceñido

a los hechos y deja a la oposición el gallardete de los principios.» Para Blas

Piñar; «Suárez ha hecho el peor de sus discursos... ¡ muy malo!» Y Fraga compara

al Gobierno con «un voluminoso elefante perdido». Se suspende la sesión.—Pilar

URBANO.

 

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