Autor: Soriano, Manuel. 
 Aunqe el PSOE le emplazaba para el Pleno el próximo martes. 
 Suárez explicará la crísis el día 16 en el Congreso     
 
 Diario 16.    04/09/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Aunque el PSOE le emplazaba para el Pleno del próximo martes

Suarez explicará la crisis el día 16 en el Congreso

Adolfo Suárez comparecerá ante el Congreso el martes día 16 para explicar al

país la salida de la crisis.

Sin embargo, el PSOE emplazó ayer al presidente para que acudiese ante la Cámara

el martes próximo, día de Pleno. Suárez mantuvo ayer una larga entrevista con el

profesor Fuentes Quintana. También recibió al ministro de Agricultura, Jaime

Lamo de Espinosa. Mientras, el pacto con los catalanes parece hecho.

Manuel SORIANO

Madrid - El PSOE trata de evitar por todos los medios que el presidente del

Gobierno cierre la crisis política la próxima semana sin dar explicaciones al

Parlamento y al país.

El mayor partido de la oposición trata de sacar beneficio político de la crisis

del Gobierno, a través de un debate parlamentario que sea televisado y radiado

a todo el país, donde el PSOE tendrá oportunidad de criticar la solución

encontrada por Suárez y, al mismo tiempo, dar a conocer nuevamente su

alternativa politica.

En este sentido, el grupo parlamentario socialista solicitó ayer formalmente que

el presidente del Gobierno comparezca el próximo martes, día 9, ante el Pleno

del Congreso de los Diputados.

En un escrito dirigido al presidente de la Cámara, el PSOE pide que se incluya

como primer punto del orden del día del Pleno, la presentación por parte de

Suárez de una comunicación —seguida de debate y posible votación— sobre la

crisis del Gobierno. Los socialistas justifican su propuesta ((considerando las

expectativas creadas por los medios gubernamentales durante el intervalo entre

el periodo de sesiones, ampliamente difundidas por los medios de comunicación

social, respecto de la nueva oferta realizada al Parlamento y al país como

respuesta al deterioro sufrido por el Gobierno y su presidente tras la moción de

censura debatida en esta Cámara».

En el escrito que el grupo parlamentario socialista dirigió al presidente del

Congreso, se señala también que no ka habido desmentido oficial sobre la

dimisión presentada por el vicepresidente económico, Fernando Abril Martorell, y

tampoco se tiene conocimiento de la permanencia del actual Gobierno, ni de la

existencia o no de camelos de programa que den «urgente respuesta a los graves

problemas de nuestro país».

Precio a la confianza

Esta propuesta del PSOE está suficientemente meditada y fue debatida el día

anterior en la reunión de la comisión ejecutiva del partido. Podría tener por

objeto adelantarse a la iniciativa de Suárez de someterse a una moción de

confianza del Congreso.

La propuesta del PSOE podría derivar en la votación de una resolución en la que

toda la oposición podría ponerse de acuerdo en obligar al Gobierno a que cumpla

determinados objetivos a plazo fijo.

La moción de confianza sería una salida más airosa para Suárez, ya que contaría

con el apoyo de parte de la oposición, porque el derrocamiento del presidente,

sin alternativa, sería una solución excesivamente traumática en estos momentos.

La moción de confianza es un cheque en blanco al presidente, mientras una

resolución obligaría a Suárez a cumplir determinados objetivos, siempre,

naturalmente, que la votación fuera mayoritariamente favorable a ello.

Fuentes centristas aseguran que la petición del PSOE para que Suárez comparezca

el martes en el Congreso, tiene defectos formales reglamentarios, por lo que

confían en que no sea admitida a trámite. Tendrá que decidirlo la Mesa de la

Cámara, presidida por el centrista Landelino Lavilla.

El portavoz de UCD en el Congreso, Antonio Jiménez Blanco, dijo a Europa Press

que la propuesta del PSOE «intenta mantener el clima de tensión del que el PSOE

intenta sacar el partido que nunca saca de las elecciones». Afirmó que el

Gobierno tiene el propósito de tomar contacto con el Congreso, pero lo hará

cuando tenga concluido el programa y el nuevo Gabinete. Fuentes centristas

aseguran que no aceptan el envite del PSOE y que Suárez comparecerá el día 16.

Cañellas da el visto bueno

Antón Cañellas, presidente de la UCD de Cataluña, dio su conformidad al pacto

entre el Gobierno y la minoría catalana, ya prácticamente ultimado, durante la

entrevista que a última hora de la tarde de ayer mantuvo con el presidente

Adolfo Suárez.

Este era un trámite a cubrir, dada la lógica rivalidad entre centristas de

Cataluña y Convergencia. Según los observadores, el pacto perjudicará

electoralmente a los centristas de Cataluña, quienes corren el peligro de

desaparecer como fuerza política.

Fuentes solventes de la Moncloa y del grupo parlamentario centrista,

coincidieron ayer al afirmar que el pacto con los nacionalistas catalanes «está

hecho, a falta de pequeños detalles». Hasta anoche, ese pacto no contemplaba la

incorporación al Gobierno de algún miembro de la minoría catalana.

Precisamente este tema ha dado lugar a que se especulara con la existencia de

discrepancias entre el secretario general de Convergencia y presidente de la

Generalitat, Jordi Pujol, y el portavoz de la minoría catalana y secretario

general adjunto de Convergencia, Miguel Roca.

Convergencia Democrática desmintió ayer categóricamente estos rumores,recalcando

la confianza que Pujol tiene en Roca. Pero lo cierto es que el portavoz de la

minoría catalana considera «un parche para tres meses» el mero pacto

parlamentario, sin participación nacionalista en el Gobierno (ver DIARIO 16 de

ayer). Tanto Roca como algunos ministros y dirigentes de UCD veían la

oportunidad de realizar ahora un acuerdo de mayor envergadura, implicando

directamente a los nacionalistas en las responsabilidades del Estado. Pujol teme

el desgaste de los Gobiernos de Suárez.

Contactos con Fraga

Mientras quedaba ultimado el documento programático del nuevo Gobierno, dirigido

por el ministro Arias-Salgado ayer todavía se estaba determinando qué proyectos

de ley apoyaría la minoría catalana y en qué temas los nacionalistas gozarían de

libertad de voto, «porque no se pretende que sean de UCD», señaló una fuente

centrista.

Paralelamente a la negociación con los nacionalistas catalanes, los centristas

mantienen contactos con Coalición Democrática, y todo parece indicar, que con el

mismo Manuel Fraga. El objetivo de UCD es que Suárez alcance en la moción de

confianza más de 183 votos, que fue los que consiguió en la investidura. Esa

meta la tiene garantizada con los votos de UCD (165), los de minoría catalana

(9) y los de Coalición Democrática (9). Algún miembro del grupo mixto también le

votaría.

 

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