España será un Estado autonómico     
 
 Diario 16.    17/09/1980.  Página: 6 y 7. Páginas: 2. Párrafos: 44. 

NACIONAL

17-septiembre-80/Diario16

EL PLENO DE LA CUESTIÓN DE CONFIANZA

Adolfo Suárez anunció la creación del nuevo Estado autonómico en un plazo no

mayor de dos años, para lo que es preciso una reforma de la Administración.

Aseguró también que la involución es imposible por el deseo de los españoles de

vivir en una comunidad de hombres libres. En el plano económico, Suárez propuso

un programa de estabilización sin desempleo basado en el crecimiento de la

inversión pública y el apoyo a la construcción de viviendas, así como en la

contención del gasto público.

España será un Estado autonómico

Madrid - Tras justificar la presentación de la cuestión de confianza por la

necesidad de que el pueblo conozca algunos propósitos del Gobierno, Adolfo

Suárez comenzó su intervención señalando que únicamente sometería a la Cámara su

política en relación con los dos primeros de estos cuatro objetivos primordiales

de gobierno: superar la crisis económica, desarrollar la Constitución y el

Estado de las autonomías, combatir el terrorismo y mantener una política

exterior activa.

El presidente descartó un nuevo debate sobre el terrorismo, por considerar que

la solidaridad del Parlamento con la política gubernamental en este campo está

suficientemente probada. Del mismo modo, consideró superfluo el examen de la

política exterior española, que, dijo, ha sido ejecutada «con solvencia y

continuidad».

Estabilización sin desempleo

El presidente fijó como objetivo básico de la política económica del Gobierno el

conseguir un índice de crecimiento de entre un 4 y un 5 por 100, al término del

próximo trienio.

Ese objetivo se alcanzará, fundamentalmente, mediante el crecimiento de la

inversión pública y una política de apoyo a la construcción de viviendas, cuya

importancia como factor regulador del mercado de trabajo destacó.

Suárez se mostró escéptico, por otra parte, respecto a las perspectivas de

crecimiento de la inversión privada. Por ello, dijo, el Gobierno fomentará,

sobre todo, la inversión en empresas públicas, aunque no escatimará esfuerzos en

apoyo de sectores claves, con especial referencia al energético -que señaló

reiteradamente como origen de la crisis— ni medios financieros o reales para los

que precisen de una reconversión, aún al precio de ineludibles reducciones de

plantilla y cierre de instalaciones.

Suárez hizo algunas consideraciones históricas para explicar el déficit crónico

de los Presupuestos Generales españoles, y concluyó que sólo mediante la

reducción de ese déficit será posible fomentar el ahorro público. Reducción,

prosiguió, que implica, por un lado, la imposibilidad de mantener una economía

plagada de subvenciones, precios políticos y subsidios públicos», y un mayor

esfuerzo de administración, en el sector público, por otro.

Un último apartado de la intervención presidencial en el capítulo económico se

refirió a la necesidad de contener los costes salariales, para no frenar las

iniciativas de creación de empleo. En ese sentido, Suárez afirmó, el Gobierno

anunciará criterios orientadores sobre el crecimiento de los salarios monetarios

cada año.

Construir un nuevo Estado

Después de haber razonado sobre las líneas básicas de la acción económica del

Gobierno, Adolfo Suárez entró a exponer las prioridades fundamentales en el

proceso de construcción del nuevo Estado.

La transformación de un viejo Estado centralista y autoritario en un Estado

democrático y de autonomías es el reto más difícil y tiene varias dimensiones.

«En primer término, hemos de regular y proteger el ejercicio de las libertades

públicas. En segundo lugar, poner en funcionamiento todos los órganos

constitucionales en nueva configuración. En tercer lugar, impulsar el proceso

autonómico en todas sus vertientes, y, finalmente, hemos de realizar una amplia

reforma administrativa que confiera virtualidad instrumental a la transformación

estructural del Estado.»

Respecto al ejercicio de las libertades públicas, el Gobierno pondrá todos los

medios a su alcance para que sean una realidad garantizada. «Nadie puede poner

en duda que la Constitución tiene fuerza inmediata de obligar, esto es, eficacia

normativa inmediata de los artículos que recogen la Carta Magna del status del

ciudadano», aunque, necesitan un desarrollo adecuado.

Estado autonómico en dos años

El Gobierno dedica especial atención a la regulación del amparo judicial, de ahí

la necesidad prioritaria de la reforma del poder judicial y el ministerio

fiscal, y la dotación a Juzgados y tribunales de los medios necesarios.

El Gobierno se ratifica en los principios básicos de su política autonómica

expuestos en mayo y se propone conducir un proceso para que antes de dos años se

logre la transformación de España en un auténtica Estado democrático.

«Quería proclamar en todo caso, una vez más Y para despejar cualquier duda, la

indeclinable voluntad política del Gobierno de impulsar el proceso autonómico

hasta su culminación.»

Mediante su iniciativa legislativa, el Gobierno apoyará la autonomía de las

Corporaciones Locales y atenderá a la financiación de sus Haciendas y

reforzamiento de las atribuciones de Ayuntamientos y Diputaciones especialmente

en lo que afecta a urbanismo y equipamientos colectivos.

Para que lodo esto sea posible es preciso abordar una amplia reforma

administrativa a través de medidas sucesivas y graduales. En este orden de cosas

se redistribuirán también las competencias entre los órganos centrales y los

periféricos de la Administración del Estado y se acelerará el proceso de

desconcentración a favor de estos últimos.

Remontar la crisis

Tras la declaración sobre la que solicitó la confianza de la Cámara, Adolfo

Suarez en el capítulo de conclusiones expuso la conveniencia de modificar el

Gabinete y el relevo de Fernando Abril «que tanta y tan gran ayuda nos prestó».

Con la cualificación de ministros de Estado no se trata de crear jerarquías sino

iniciar, de acuerdo con algún precedente extranjero, un camino experimental que

supere las rígidas estructuras departamentales.

Es necesario remontar la crisis y que el empobrecimiento de todos no conduzca a

la miseria o al hambre de ningún grupo para lo que se adoptarán las medidas

precisas a quienes se hallen en situación de necesidad.

«Habló desde la profunda convicción de que los españoles no renunciarán a ser

miembros de una comunidad de hombres libres. Ninguna involución será posible

porque ante aquella voluntad se estrellarán los terroristas y cualquiera

corrientes que se propongan desestabilizar la democracia o menoscabar sus

valores.»

Para ello es preciso que todos acepten sus cuotas de responsabilidad.

«Necesitamos trabajar más y mejor.

Austeridad, laboriosidad y eficacia componen la respuesta al duro reto de la

realidad de hoy.»

«Vamos a tener que dictar medidas de gobierno ingratas, severas, que implican

ahorro y reducción del consumo y de las espectativas inmediatas, vamos a tener

que defendernos de una situación inclemente. Y vamos a hacerlo con decisión.»

 

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