En los pasillos del Congreso. 
 Expectación, pero menos     
 
 Diario 16.    17/09/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

17-septiembre-80/Diario 16

En los pasillos del Congreso

Expectación, pero menos

Madrid - En medio de una menor expectación que la suscitada el 20 de junio

cuando el PSOE presentó La moción de censura, comenzó a las seis menos cuarto de

la tarde el Pleno del Congreso en el que el presidente Suárez presentó la

cuestión de confianza.

El primer político importante en llegar al Palacio del Congreso fue Felipe

González, que entró a las cuatro y media de la tarde dirigiéndose directamente

al bar, donde le esperaban varios diputados socialistas. Muy hermético, se negó

a hacer declaraciones, reservándose para después del discurso presidencial. Con

cierta ironía dejó caer que esperaba oír «algo nuevo» a Adolfo Suárez.

Poco después llegaba el presidente, Adolfo Suárez, acompañado de su

incondicional Alberto Aza, jefe de su Gabinete, cartera en mano.

«De ánimo, bien»

Preguntado sobre su estado de ánimo, el presidente contesto, escueto: «Es

bueno,como siempre.» Interrogado acerca de si espera-ha superar en la cuestión

de confianza los 180 votos, evadió una respuesta tajante afirmando trae no sabía

cómo iban a votar los demás grupos parlamentarios. Preguntado, por último,

sobre si había mantenido conversaciones con el PNV para obtener su apoyo

parlamentario, precisó: «Yo por lo menos no las he tenido.»

Tranquilo, sonriente, tampoco quiso hacer declaraciones y, en compañía de

Francisco Fernández Ordóñez se fue al bar donde se sentó en una mesa con Antonio

Jiménez Blanco, portavoz centrista.

Una nube de fotógrafos rodeó al presidente, que continuó su charla hasta que

sonaron los timbres que convocaban al hemiciclo.

En los pasillos, y en el «salón de los pasos perdidos», los periodistas acosaban

a tas distintos portavoces de los grupos parlamentarios. Marcos Vizcaya, del

PNV, era uno de los más asediados: «Nos encontramos en mejor situación ahora que

en enero —dijo—, cuando nos vimos obligados a. abandonar la Cámara. Venimos con

ánimo de colaboración, con espíritu constructivo, venimos a trabajar en la

consolidación del Estado democrático.

Reticencias del PNV y PSA

Respecto a las negociaciones PNV-UCD, dijo que los últimos contactos tuvieron

lugar el viernes pasada, cuando se reunió la comisión mixta. «Vengo directamente

desde Bilbao, y no ha habido ninguna negociación el fin de semana. Puedo decir

que no ha habido esas negociaciones de las que tanto se hablan.» Afirmó que el

PNV prepara su respuesta al Gobierno «en términos no favorables».

Beneficio también para UCD

El ministro de la Presidencia, Rafael Arias-Salgado, declaró poco antes del

comienzo de la sesión que «este voto servirá para clarificar la situación del

país y para que las instituciones democráticas políticas puedan resolver de

verdad los graves problemas con que se enfrenta el Estado, como son la

construcción de las autonomías y la superación de la crisis socioeconómica».

Insistió el ministro de la Presidencia en que el Gobierno saldrá fortalecido de

la presentación de la cuestión de confianza y no sólo el Gobierno, sino también

el partido, ya que este último integra en el Gobierno a sus hombres más

representativos. El apoyo del Parlamento va a permitir al Gobierno afrontar esos

problemas con mayor confianza.

Suenan los timbres. Felipe González y el presidente Suárez son de los primeros

en entrar en el hemiciclo.

Mientras Felipe González charla con los peneuvistas y centra la atención de

fotógrafos y cámaras de televisión, el presidente cambia impresiones con sus

ministros y hombres de confianza, Lavilla, Sancho Rof, Añoveros.

Son las seis menos cuarto y Landelino Lavilla anuncia el inicio del Pleno, que

se empieza con un retraso de diez minutos.

 

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