Autor: Cabellos, Carmelo . 
 Hoy se deciden las reglas de juego del debate de confianza. 
 Suárez no quiere que Felipe le devuelva el exámen     
 
 Diario 16.    15/09/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

NACIONAL

Hoy se deciden las reglas de juego del debate de confianza

Suárez no quiere que Felipe le devuelva el examen

El sábado se reunieron los ministros económicos con Suárez. Ayer, ensayo general

con todo el ¡Gobierno en la Moncloa para ultimar los preparativos del Pleno del

Congreso que se inicia mañana con el debate de la cuestión de confianza. Uno de

los objetivos es que el examen hecho a Felipe en mayo no se vuelva ahora contra

Suárez.

Carmelo CABELLOS

Madrid - Adolfo Suárez volvió a reunirse ayer tarde con la práctica totalidad

del Gabinete, al fin de ultimar su declaración de política general, que expondrá

mañana en el Pleno del Congreso, para solicitar la cuestión de confianza ante la

Cámara.

La única cuestión aún pendiente —además de las dudas que persisten sobre el

signo del voto de algunos grupos parlamentarios menores— es la propia regulación

definitiva del debate. Este mediodía se reúne la Junta de Portavoces para fijar

las normativas a seguir.

El actual reglamento provisional del Congreso no regula este tipo de debate.

Como ya ocurrió con el de la moción de censura presentada por los socialistas el

pasado mes de mayo, todo apunta a que los portavoces decidan hoy aplicar las

normas del actual proyecto de reglamento de la Cámara Baja.

Según esto, el Pleno que se inicia mañana por la tarde comenzará con un

discurso-exposición del presidente del Gobierno ampliando la declaración de

política general —que no un programa, pues entiende que éste quedó ya expuesto

en la investidura y ampliado con motivo de la moción de censura— sobre la que

plantea la cuestión de confianza.

Medidas contra la crisis

Esta intervención de Suárez no cuenta con limitaciones de tiempo. En principio,

los asesores presidenciales fueron partidarios de que este discurso fuera más

breve que el del pasado mayo —noventa folios—, si bien no se descarta que tenga

.una prolongada duración.

La mayor extensión, en la declaración política del Gobierno, la ocupará la

crisis económica y las propuestas de soluciones, centrándose, fundamentalmente,

en la lucha contra el paro —con la propuesta concreta de la creación de 600.000

puestos de trabajo en tres años— y contención de la inflación.

Otro de los temas que será ampliamente tratado es el de las autonomías, si bien

como concreción de los expresado por Suárez con motivo del debate de censura. La

intención es anunciar un relanzamiento del tema y no frenar las aspiraciones

autonomistas, y no sólo en Cataluña y el País Vasco, sino también en otras-

regiones.

Precisamente es la actitud del Gobierno en estas cuestiones la que condiciona el

voto de algunos grupos parlamentarios, como el PNV, PSA o algunos diputados del

grupo mixto, como Gómez de las Roces, Aizpún, Clavero o García Pérez.

Evidentemente en esa declaración también se contemplarán otras cuestiones, como

el terrorismo, y otras reformas legislativas o de desarrollo de la Constitución

que pretende promover el Gobierno en la actual legislatura.

Una vez producida la intervención del presidente Suárez, los grupos

parlamentarios dispondrán de un descanso para poder analizar el contenido de la

declaración del Gobierno. Después se abrirá el turno de intervenciones de los

portavoces, que contarán con media hora cada uno. El presidente del Gobierno

podrá contestar en cualquier momento o hacer una contestación general al final

del debate.

En principio no parece que en este debate, según las normas previstas, vaya a

tener juego de réplicas y contrarréplicas. Estas sólo podren tener lugar por la

vía de las alusiones personales, lo que requiere una iniciativa en este sentido

por parte del propio Suárez. En este caso, las réplicas serían de diez minutos.

En cualquier caso, según fuentes de crédito, la intención de Suárez (ver columna

de José Luis Gutiérrez) es que no se vuelva contra él la artillería que en la

moción de censura lanzó el Gobierno contra el candidato Felipe González.

Los estrategas gubernamentales están cuidando más en esta ocasión el efecto

político de la cuestión de confianza ante la opinión pública que el propio

resultado de la votación, que está ganada de antemano. Se quiere dar la idea de

que existe un Gobierno con capacidad de gobernar y con mayoría suficiente en el

Parlamento.

Pese a que Fraga acusa al Gobierno de mantener pactos secretos con el PNV, el

presidente de este partido, Javier Arzallus, declara hoy en la «Hoja del Lunes»,

de Bilbao, que «no excluimos el apoyo a Suárez si revisara su política

autonómica y fuera consecuente con lo que se firmó en el Estatuto». Sin embargo,

puntualizó que «aunque tal y como estamos hoy, vamos al no».

El PNV sigue siendo una de las incógnitas de la votación, la más destacada.

Coalición Democrática es, cada vez más, un no seguro, como lo son las posiciones

de socialistas y comunistas. La mayoría de las actitudes de los grupos menores o

parlamentarios del grupo mixto se decidirán a lo largo del debate.

 

< Volver