Autor: Apostua, Luis. 
   La batalla del Prado del Rey     
 
 Ya.    17/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

La batalla de Prado del Rey

DADO que el Gobierno y oposición están condenados a entenderse en el delicado tema de la

radiotelevisión estatal, han empezado ayer a la mañana esa tarea mediante la constitución oficial del

Consejo Rector (provisional) para la RTVE. Y han empezado con un recíproco acto de sinceridad no

concediéndose ni la más mínima o versallesca tregua desde que el presidente, Martín Oviedo (UCD), tocó

la campana para iniciar el primer asalto. Es decir, se ha elegido como método dé trabajo la pugna en. vez

del pasteleo. Eso es más incómodo, pero es más útil.

No obstante, la pelea no puede ser llevada hasta el grado de esterilizar el instrumento que puede resolver

el problema. Ese es el secreto de toda la política. Los fines marcados a ese Consejo Héctor son

importantes, pero están muy tasados, de tal manera que dejar de cumplirlos o desbordarlos haría inútil lo

que quizá sea el último intento posibilista de arreglar el desmadre televisivo. Y en ese grado ya coinciden

los intereses del Gobierno y de la oposición, porque ambas necesitan objetivizar unas reglas, dado que su

respectiva situación de Gobierno y oposición puede variar en plazo próximo y a todos conviene que la

situación esté clarificada.

* * *

DIVERSAS declaraciones de personalidades militares han puesto este tema de actualidad palpitante en el

curso de la semana. Pero hay otros hechos que, aun siendo poco importantes en sí mismos, empiezan a

reflejar un fondo de hostilidad anti-militarista de los grupúsculos de la extrema izquierda. Asi, en Gerona

han sido detenidos miembros de Bandera Roja, Partido Socialista de Liberación Nacional y No Violentos

por repartir propaganda anti-militar en un acto de jura de bandera. También ha sido llamado al Juzgado

militar el director del grupo teatral Els Joglars, que había representado una versión del procesamiento y

juicio de un subdito polaco, Heinz Chez, condenado a muerte y ejecutado por el asesinato de un guardia

civil.

EL cardenal arzobispo de Madrid, Enrique y Tarancón, tiene el secreto de resumir en frases muy

comprensibles para todos los fieles los mas complicados problemas. En la "Carta cristiana" de hoy tiene

una de esas expresiones clarificadoras: "La autoridad civil no tiene como misión propia coaccionar a los

hombres para que eviten el pecado,aunque tiene el deber de procurar que el hombre pueda cumplir su

plenitud humana sin que las leyes le estorben."

Luis APOSTUA

 

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