Autor: Comas, José. 
   La entrada en la OTAN puede beneficiar psicológicamente al ejército español  :   
 El teniente general alemán Baudissin, a Diario 16. 
 Diario 16.    30/05/1980.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 33. 

INTERNACIONAL

El teniente general conde Wolf Baudissin, que mañana pronuncia una conferencia

en la Asociación de Estudios de Polemología de Madrid, está considerado como uno

de los creadores del moderno Ejército federal alemán. Después de cesar en el

servicio activo, que le llevó a los más altos puestos en su país y dentro de la

Alianza Atlántica, el teniente general Baudissin pasó a dirigir el Instituto

para Investigación de la Paz y la Política de Seguridad de la Universidad de

Hamburgo, uno de los centros de estudios estratégicos más prestigiosos del

mundo. José Comas entrevistó en su despacho de Hamburgo a Baudissin.

«La entrada en la OTAN puede beneficiar psicológicamente al Ejército español»

El teniente general alemán Baudissin, a DIARIO 16

DIARIO 16 - General, en España está abierta una amplia discusión sobre el

ingreso en la OTAN. ¿Tiene importancia estratégica para la OTAN el ingreso de

España?

Conde Baudissin — Yo diría que sí. Hasta ahora, España ya jugó un cierto papel

para la OTAN, con su estrecha relación con Estados Unidos. Yo diría que, con la

creciente importancia del Mediterráneo y puesto que Francia ha dado un paso

atrás respecto a la OTAN, al menos militarmente, la pertenencia de España, para

los países de Europa Central, y probablemente también para los norteamericanos,

tendría una considerable importancia política y militar.

DIARIO 16 - ¿Cree usted que el ingreso en la OTAN traería ventajas para España?

Baudissin — Las ventajas de política interna yo no las veo. En todo caso, quizá

una: a las Fuerzas Armadas les viene siempre bien poder dejar el marco puramente

nacional y entrar en un ámbito más amplio. A nosotros nos vino muy bien y está

además el hecho de la confrontación con los problemas estratégicos de otros

Estados. Sobre esto no me cabe la menor duda de que es beneficioso.

DIARIO 16 - ¿... un efecto psicológico por decirlo así?

Baudissin — Sí, un efecto psicológico, como salir de una ciudad pequeña a una

metrópoli, si le parece. Yo no puedo tener una visión sobre la situación

política interior de ustedes, pero desde la perspectiva de la política de

seguridad se saca bastante, porque sería una ilusión pensar que si se produce

una gran crisis en Europa, una crisis de verdad, España podría quedarse de pura

espectadora. Muy pronto quedarían envueltos y sin poder influir sobre la crisis.

Si se es miembro, se puede influir, al enjuiciar la situación, en la toma de

decisiones.

DIARIO 16 - ¿Diría usted que, en caso de crisis, da lo mismo tener estacionados

sobre el propio territorio los «missiles crucero» o no tenerlos?

Baudissin — Si se plantea el problema, es lo mismo. Quizá hay otros objetivos

primarios para el atacante..., pero aquí estamos también ante la cuestión

fundamental: Ven ustedes en la OTAN un medio de impedir la guerra o un medio de

hacer la guerra. Yo tiendo decididamente a opinar que la OTAN es lo primero y,

en este caso, es importante para cada Estado europeo poder coincidir en este

instrumento de prevención de la guerra y defender allí los propios intereses.

DIARIO 16-¿Opina usted que esa idea de «prevención de la guerra» la comparten en

la OTAN militares como Haig o Rogers (jefes supremos del Mando Aliado)?

Baudissin - Yo conozco muy poco a Haig.Si pienso en mis tiempos, entonces

estábamos muy de acuerdo. Pero los militares, gracias a Dios, no tienen la

decisión sobre guerra o no guerra. Son los políticos, los Gobiernos, los que

tienen que decidir y, repito, yo me sentiría mejor si mi Gobierno tiene la

posibilidad de codecisión en esas cuestiones.

Por otra parte, me parece muy bien que los Gobiernos no decidan todo solos. Yo

personalmente considero que siempre es mejor ser miembro de una alianza que

quedarse fuera.

DIARIO 16 - ¿Cree usted en la fórmula «la guerra o la defensa es un tema

demasiado serio para dejarlo en manos de los militares»?

Baudissin — Sí, seguro, son decisiones políticas. Clausewitz lo dijo muy

claramente, todo lo que ocurre en las Fuerzas Armadas o con Fuerzas Armadas

tiene una base política y una consecuencia política.

Gracias a Dios, los militares no deciden las guerras

DIARIO 16 - ¿No opina usted que el ingreso de España en la OTAN modifica el

equilibrio en Europa, que la situación de Yugoslavia, con el ingreso de España,

queda en peligro?

Baudissin — Yo creo que no. Naturalmente, la Unión Soviética podría utilizar

esto como pretexto, si quisiese hacer algo contra Yugoslavia. Esto sería

imaginable, aunque creo que después de Afganistán, Yugoslavia está más segura

que antes de Afganistán. Pero en definitiva, el ingreso de España no tiene unos

efectos tan grandes.

En cualquier caso, en lo que se refiere a la correlación de fuerzas, no vendrían

divisiones al centro

de Europa y los puertos y aeropuertos ya se utilizan ahora. Yo pienso que la

Unión Soviética, por motivos políticos, no estaría especialmente feliz, pero una

argumentación militar de que se modifica la relación de fuerzas no es

convincente.

DIARIO 16 - General Baudissin, usted está considerado como el padre del llamado

«mando interno» dentro del Ejército, ¿podría explicar brevemente el concepto?

Baudissin — No es fácil. Con el «mando interno»yo intenté adaptar la posición de

las Fuerzas Armadas en el Estado, la posición de los soldados en el Estado y la

sociedad, y las relaciones internas de las Fuerzas Armadas a la nueva situación.

Esto significa, en los componentes mental y moral, transponer los valores

fundamentales de la Constitución y convertirlos en una componente que ata a los

soldados, especialmente a los jefes.

Para mí se trataba, por primera vez en la historia alemana, de integrar al

Ejército federal, como un cuerpo normal del Estado, dentro del Ejecutivo,

sometido al control parlamentario, integrar a los soldados dentro del marco

general de la Administración Pública. El soldado no es otra cosa que un

funcionario o un contratado del Estado.Se trata de dejarles su posición en la

sociedad y dejarles las posibilidades de votar, de actuar políticamente o de

entrar en un sindicato, etcétera, porque yo no veo cómo una persona, que tiene

que defender todos esos derechos, no los posea.

Para mí juega un gran papel para conseguir la motivación de los soldados.

Nosotros somos un país dividido y no basta con decir «hay que ser soldado,

porque se es alemán», sino que hay que tener una motivación más refinada y por

eso el soldado, durante su servicio, tiene que experimentar los que esa

Constitución o ese sistema social le ofrece.

Además había que adaptar el concepto de disciplina y de obediencia no sólo al

edificio constitucional, sino también a la función del soldado. Hoy apenas hay

soldados que trabajen fuera de un equipo, donde trabajan como especialistas.

Esto significa que el superior sabe mucho menos de la función de ese soldado,

que el subordinado. El superior fija el marco en que trabaja ese equipo, él

coordina mucho más que ordena y el soldado tiene que cooperar dentro de ese

marco. Esto quiere decir que una obediencia pasiva está fuera de lugar y se

necesita una obediencia consciente y crítica. Esto es lo esencial del «mando

interior».

DIARIO 16 - Esto significa en la práctica que los militares siempre tienen que

subordinarse ante una dirección civil.

Baudissin — Naturalmente. Están bajo el ministro, bajo el Gobierno, bajo el

Parlamento. No hay una dirección militar aislada, sino que la dirección militar

en el Ministerio está dirigida por el ministro y el secretario de Estado.

Todo lo que ocurre en las Fuerzas Armadas está fijado por el Parlamento con las

leyes o las ordenanzas y está controlado. Hemos ido más lejos y se creó la

comisión parlamentaria para el Ejército con diputados que tienen la misión de

controlar y la Comisión de Defensa del Parlamento tiene mayores misiones de

control que otras comisiones.

El soldado no es otra cosa que un funcionario del Estado

DIARIO 16 - ¿Con todo esto no perdió el Ejército federal parte de su eficacia?

Baudissin — Al contrarío, sería asombroso que los derechos cívicos fuesen

dañosos para la eficacia. Yo opino que el Ejército federal funciona mejor, si

las obligaciones cívicas de los jefes son fuertes.

DIARIO 16 - Una última pregunta personal, ¿dónde sirvió usted en la segunda

guerra mundial?

Baudissin — Yo fui una especie de oficial de Baudissin — Yo fui una especie de

oficial de inteligencia en el Estado Mayor de Rommel, que me conocía desde

tiempo atrás y me llevó con él a África.

DIARIO 16 - En torno a la persona de Rommel hubo recientemente una amplia

discusión. ¿Cuál era la postura de Rommel respecto al III Reich?

Baudissin — Lo sé muy bien porque le conocía de antes de la guerra. Al principio

él era partidario del sistema, porque creía que el sistema iba a suprimir el

Tratado de Versalles, porque trajo el rearme y engrandecimiento del Ejército y

porque ese sistema iba a dar a Alemania una mejor posición en el mundo.

Al comienzo de la guerra y antes era un soporte del régimen y tuvo una cierta

proximidad a Hitler, mandaba un cuerpo del Ejercito que estaba muy próximo a

Hitler. Después, en la guerra conoció la falta de fiabilidad de Hitler y cómo

prometía cosas que no podía cumplir. Por eso se pasó a la resistencia. Esto nos

pasó un poco a todos, unos antes y otros después, que llegamos a la conclusión

de que así no podían seguir las cosas.

 

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