felipe pidió un programa de Gobierno completo     
 
 Diario 16.    19/09/1980.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

NACIONAL

19-septiembre-80/Diario16

EL PLENO DE LA CUESTIÓN DE CONFIANZA

El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, rompió ayer su estrategia de lanzar

ministros al ruedo parlamentario y replicó al líder de la oposición,Felipe

González. Fue ayer la primera confrontación pública entre los dos dirigentes

políticos, que discutieron públicamente. Una de las afirmaciones en la que ambos

coincidieron fue en que ninguno de los dos está dispuesto a llegar, entre ambos,

a un Gobierno de coalición.

Felipe pidió un programa de gobierno completo

Felipe González lamentó en su intervención la falta de un programa del Gobierno,

en sentido estricto, el «escamoteo» de determinados temas —como el de la

política internacional— en la declaración gubernamental con objeto de conseguir

más votos para la cuestión de confianza y advirtió que, a pesar de la" mayoría

parlamentaria que pueda alcanzar el Gabinete, éste puede seguir siendo

minoritario en cuanto a votos populares.

El secretario general del PSOE aseguró que se expresaría sin acritud y con una

visión global "de España, consciente de la tendencia —«que podría ser

peligrosa»— a ver el país desde sólo «una parcela».

Tras advertir que desconocía los acuerdos a que se hubiese podido llegar fuera

de la Cámara entre la UCD y otros grupos parlamentarios, pero que en todo caso

el PSOE defenderá las instituciones democráticas y la profundización en la

democracia, afirmó que el Gobierno«lo ha hecho mal» tanto en el fondo como en la

forma de presentación de la cuestión de confianza.

Felipe González señaló que el nuevo Gobierno es el quinto de Adolfo Suárez,

quien ha empleado 58 ministros, lo que consideró implica un ritmo excesivamente

rápido, y pidió que el presidente explicase si se trataba de un cambio o de una

continuidad en la línea política sobre los diversos sectores.

Primero, el programa

El líder socialista afirmó que, en primer lugar, se tenía que haber hecho un

programa, después haber buscado el Gobierno que mejor hubiese podido llevar a

cabo dicho plan, a continuación configurar una mayoría parlamentaria estable y,

por último, buscar una «mayoría social».

Dirigiéndose al ministro de Economía y Comercio, Juan Antonio García Diez, le

preguntó si el texto presentado por el Gobierno no era más bien un planteamiento

de «filosofía económica» para salir de la crisis, Cuando en realidad lo que se

necesitaba era un verdadero programa.

Reiteró el criterio socialista, contrario a la redacción de un Estatuto de las

Libertades, defendiendo que éstas se encuentran ya definidas en la Constitución,

y agregó —dirigiéndose al ministro de Justicia, Fernández Ordóñez- que es

preciso profundizar en el tema de las incompatibilidades, «porque tiene un valor

ejemplarizador en la lucha contra el desempleo».

Escamotear problemas

El líder socialista recordó que el presidente Suárez, en la presentación de la

política general del Gobierno, había aludido a temas económicos, autonómicos, de

seguridad ciudadana y de política exterior. «Estos cuatro problemas —dijo— están

íntimamente relacionados. Sin embargo, no se ha dicho nada ahora sobre política

internacional y seguridad ciudadana.»

«A nosotros —insistiónos gustaría saber si se pide la confianza para la

interconexión entre estos cuatro problemas, o no. No se pueden escamotear estos

problemas para conseguir el máximo número de votos con la menor resistencia

posible.»

Felipe González, que recordó que pocos días después de la moción de censura, en

la que el Gobierno no habló de la política internacional, el ministro de Asuntos

Exteriores manifestaba la voluntad de solicitar el ingreso en la OTAN en 1981,

preguntó al presidente Suárez, si continuaba o no vigente el Plan Económico del

Gobierno (PEG).

El secretario general del PSOE reiteró el apoyo de su partido al propósito

gubernamental de incrementar la inversión pública y reactivar la inversión

privada.

El dirigente socialista señaló que serán los trabajadores y los estratos más

pobres de la población los que mayores cargas van a tener que soportar en la

salida de la crisis económica, por cuanto que será de ellos de donde saldrá el

capital con el que se financiará buena parte de. las nuevas inversiones del

Estado.

Estatutos, con celeridad

En el ámbito autonómico se declaró también partidario de que los Estatutos

funcionen con celeridad, no como ha ocurrido hasta ahora.

A pesar de las declaraciones del ministro de Administración Territorial en la

sesión del miércoles, donde accedió a las peticiones del PSA, Felipe González

manifestó que, respecto al proceso autonómico andaluz, creía que no se habían

producido rectificaciones. El líder de la oposición exigió ante todo al

Gobierno, que respetase la voluntad manifestada por el pueblo andaluz en el

pasado 28 de febrero y que hiciese otro tanto con la Constitución.

González terminó esta parte de su intervención con la afirmación de que la

democracia no se acaba en el Parlamento, ya que fuera de él hay instituciones —

como las Corporaciones Locales y provinciales, las organizaciones empresariales

y los sindicatos— que constituyen un entramado social con el que hay que contar

para gobernar.

 

< Volver