El ministro de Hacienda inaugura el nuevo edificio del Instituto de Estudios Fiscales     
 
 Pueblo.    01/03/1962.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

El ministro de Hacienda inaugura el nuevo edificio del Instituto de Estudios

Fiscales

El señor Navarro Rubio pronunció un importante discurso

«El sistema fiscal debe servir a la solución de los problemas sociales del

país»

«Es preciso sentir un profundo respeto hacia el sacrificio de los

contribuyentes»

El ministro de Hacienda don Mariano Navarro Rabio, ha presidido a primera hora

de la tarde, eí acto inaugural del nuevo edificio ;del instituto de Estadios

Fiscales. Le acompañaban en: la presidencia el subsecretario del Departamento,

señor Sanchez Cortés, y el secretarlo general del Centro, señor González Bueno.

Entre la numerosa concurrencia qne • llenaba el salón de actos, se ñauaban los

directoras generales del Ministerio dé Hacienda y, el alto personal .del mismo

Departamento.

El director del Instituto, don Antonio Barrera, pronunció una conferencia sobre

el tema "Evolución" del sistema financiero español". Expuso Jos-antecedentes e

historia del citado sistema, hasta-llegar al momento actual, en .que se´han

despejado muchas ´incógnitas y se ha logrado (pie un personal capacitado y

especializado dé curso a -las normas que marqué el Departamento de Hacienda para

la ´ tributación, con lo cual se ha conseguido un perfecto engranaje ´que- Irá -

perfeccionándose -más adelante a base de los trabajos de este Instituto. Fue

largamente aplaudido.

Cerró el acto el -ministro de Hacienda, señor Navarro Rubio, que pronunció el

siguiente discursor.

DISCURSO DEL MINISTRO DE HACIENDA

"La creación del Instituto de Estudios Fiscales se justifica por. la

Importancia´ de, U. materia, juntó a la necesidad de someterla a un tratamiento

técnico; pero no se puede desconocer todo ese complejo-de finalidades que deben

tenerse en «atenta, para el mas perfecto montaje de un sistema tributario, y a.

.las que´ voy a. referirme para marear inicialmente a la direccion del Instituto

las consignas A. las que-;fia desajustar sn labor»

La primera consigna, es el coconocimiento de; la realidad fiscal. Es. evidente

qne, la realidad fiscal no se´agota con el estadio de las contabilidades de

unas em´presas. Hay que tener en cuenta, las exigea.lis de la profesióa y de la

economía, de los problemas sociales del país a los que el sistema fiscal debe

servir de Un modo directo o indirecto. Esta visión de la realidad no basta

conseguirla en un momento, porque es dinámica, •´ es cambiante, hay que captarla

constantemente; El sistema, tributario debe tener la sensibilidad suficiente

para adaptarse a ella, de forma que no entorpezca su - normal desenvolvimiento,

de. que discurra por los cauces´ más convenientes. Ahí tenéis el porqué en este

Instituto hemos de montar un observatorio permanente de la realidad, del país,

vista, desde el ángulo de .nuestra, competencia.

La segunda de las consonas es la´de que estudiéis con todo rigor los postulados

de una justicia fiscal plena.´ La justicia fiscal debe ponderar la, posición de

todos los elementos iñteresa.-dos. Na es una. relación ´exclusiva de fisco y

contribuyente. La profesión,´en si misma considerada? tiene perfecto derecho a

exigirnos* a que no alteremos las reglas de la, sana, competencia. La economía

del país nos obliga a planteamientos, adecuados del sistema tributario, en aras

del bienestar general. Los problemas sociales nos piden, que pongamos nue s t r.

o poderoso . instrumento fiscal a favor de una mejor distribución de la riqueza

y, en gt ñera!, ´las consideraciones políticas son para nosotros tactores

determinantes, a-´ los qne tenemos que servir en aras del bien común.

Todos estos fines deben ponderar una justicia fiscal, si quiere´ser plena, y

tiene que ser plena, porque de no ser así pecaría por -Incompleta, y ya no sería

justicia.

La tercera consigna´ es la de qué encontréis una técnica congruente. SI para

alcanzar -una justicia fiscal plena hay qne valorar no solamente la situación de

la. empresa, sino también la situación de la profesión y la general de la

economía, y los problemas sociales o de otro orden a que atiende la política del

Gobierno en general, es;, evidente qne esto no se consigné con el análisis,

contable de la empresa. Hay que remontar 1» visión subjetiva del problema y

servirnos de módulos nías ´amplio», más objetivos. Hay qne ver el problema desde

una altura que nos permita abarcar .todos los aspectos. Hay qne tener una visión

nacional, pero, al mismo tiempo, esta visión ha de ser .concreta, precisa,

definida, porque, de no ser así caeríamos en la´arbitrariedad o en la

inoperancla.

Estoy anunciándoos cómo exponente de esta técnica, -"como misión de altura, a

la vez amplia y´precisa, la contabilidad nacional. Nuestro sistema debe

apoyarse, al establecer sus grandes ponderaciones, en la contabilidad nacional.

Es una técnica propia de los tiempos modernos, que una vez depurada nos brindará

el dato más importante para nuestra gestión: el de la posición relativa que*

cada sector- económico encuentra dentro del dispositivo general del país. Luego,

nosotros descenderemos a través de estimaciones objetivas, a fijar la posición

relativa de cada contribuyente dentro de la profesión, y como en ningún caso

queremos cometer ninguna injusticia particular, no tendremos ningún in-

conveniente en .descender ai examen de la vida de las empresas, cuando «e ere»

que con esto procedimiento hemos podido negar´a algunas consecuencias dañosas

supnempresariales para nn contribuyente concreta. Vendrá a ser? cono la prueba y

la muestra de que el sistema, a través de los datos´de el sistema, a traves de

los nal a los datos objetivos de la profesión, responde efectivamente a la

realidad.

Piensen ustedes que sería absnrdo que nos sirviésemos de upa. contabilidad

nacional para toda clase de finalidades económicas en. orden al´estudio de

la*renta, d consumo, la producción, el comercio,- el^o, es decir,- a todo lo

que; pnede constituir el activo de la-economía y no la valorásemos cuando

viésemas esta, partida tan Importante de sri pasivo.

La cuarta, consigna es la de qne tensáis en cuenta les reflejo» po. uticos, que

se desprenden de vnes-tra labor. El paga del impuesto constituye, uno de los

primeros deben» > • ciudadanos. - Hay q»e crear una clara conciencia moral en el

contribuyente respecto al pago de los impuestos. Hay que pensar que sólo se

creará´ esta conciencia por la vía dei convencimiento, y hay.: qne tratar de

convencerle.

For.otro lado, es preciso sentir un profundo respeto haeia el sacrificio que el

contribuyente lace; Hay que buscar el diálogo y la colaboración, porque, en

definía-va, los- unos y los otros perseguimos en: última Instancia el mismo fin:

el engrandecimiento dé la Patria.

Todas estas censideraeionea, y otras más, nos sugieren la creactón de esté

Instituto de Estudios Fiscales, que surge hoy publicamente, después de un

período de trabajo süenctasov en el qne se ha puesto de manifiesto sa

competencia y su eficacia como órgano de consejo y de estaduo del Ministerio.

Espero que en está nueva fase, al ampUar sn capacidad de trabajo y de

colaboracion, se aumentará también su competencia y su eficacia.

El director del Instituto nos ha dado-noy, con sn magnifica, exposición, una

prueba´ de-1» alturá en qué inicialmente •´ nos situamos."

 

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