Impuesto sobre la renta     
 
    Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

IMPUESTO SOBRE LA RENTA

EN estos días se está discutiendo en las Cortes el proyecto de ley sobre el

Impuesto General sobre la Renta de las personas físicas. Es éste un tema que ha

pesado siempre sobre la conciencia del contribuyente como una agobiante losa, o

más exactamente, sobre determinados contribuyentes españoles. A juicio de éstos,

el. Impuesto sobre la Renta era como una especie de ofensa personal que se les

infería. Por todos los medios han tratado siempre de oponerse a cualquier

sistema progresivo de carácter fiscal. Para ello se han atenido a las

argumentaciones más peregrinas, a los recursos más absurdos y, en ocasiones, a

los procedimientos más recusables para tratar de obstruir el establecimiento de

un sistema fiscal más justo, coherente y avanzado.

En esta ocasión, como en las anteriores, nuevamente se han suscitado los viejos

tópicos. Mas como esta actitud pasiva no parece en consonancia con el espíritu

de nuestro tiempo, se trata de camuflar con motivos aparentemente menos

escandalosos, pero en el fondo claramente demostrativos de los que se pretende.

Desde las páginas de este periódico se ha reiterado en innumerables ocasiones la

injusticia que supone un sistema fiscal basado preferentemente sobre impuestos

indirectos que gravan el consumo y que, por tanto, tienen un marcado carácter

regresivo; esto es, que esos impuestos no solamente no contribuyen a lograr una

mejor redistribución de la renta y´ riqueza nacional, sino que, por el

contrario, traslada e] principal peso de las cargas públicas sobre las masas más

modestas. Por eso, precisamente, hemos proclamado la necesidad de que se

revisara a fondo nuestro complejísimo sistema tributario, con el fin de

aligerarlo de estas tendencias antisociales, y que se introdujera el elemento

corrector preciso y necesario para configurar nuestro régimen fiscal conforme a

los postulados de una sociedad más justa, solidaria y estable. Por eso también

hemos propugnado siempre la necesidad de perfeccionar el actual impuesto general

sobre la renta.

Puede que el proyecto presentado por el Gobierno no responda plenamente a las

exigencias técnicas que esa tendencia demanda; que sea susceptible de mejora y

perfeccionamiento, pero lo que debe quedar bien claro es que si de verdad

estamos interesados en alcanzar un clima social y económica más justo, el camino

único para lograrlo es el de estructurar un sistema de imposición directa que

grave con un criterio progresivo la renta y riqueza de todos los españoles.

 

< Volver