Autor: Salas, Nicolás. 
   La "Guerra" de las aceitunas     
 
 ABC.    28/07/1967.  Página: 85. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

28 DE JUNIO DE 1967. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 85.

La propuesta del senador Mr. Kuchel pidiendo la inclusión de las aceitunas en la

Sección 608 e) de la Agricultural Agreement Act., ha tenido en el Sur de España

los efectos de una bomba explosiva. ¿Han pensado los promotores de esa propuesta

los efectos negativos que han de producirse, cuando la realidad del mercado

norteamericano hace innecesaria toda acción favorable a las "ripe olives"

californianas? Pero en esta "guerra" aceitunera, incruenta, también influyen

presiones económicas subrepticias de muy variada índole.

LA «GUERRA» DE LAS ACEITUNAS

Los primeros efectos no han tardado en producirse. En los árboles está una

cosecha abundante, rica en calidad, que es la base económica de un sector que

suma más de cien mil hectáreas de olivar en las provincias sevillana, onubensé y

pacense, cuyo laboreo representa seiscientos millones de pesetas en jornales,

más unos ochocientos millones que pagan las setenta firmas exportadoras y las

ciento cincuenta dedicadas al enlamado de la aceituna. Es decir, un colapso en

este sector afecta directamente a más de quince mil productores y a un volumen

exportador de veinticinco a veintiocho millones de dólares.

A estas cifras hay que añadir las de las industrias complementarias, que dan

trabajo a unos cinco mil empleados, aparte las repercusiones inestimables, por

su pluralidad en los sectores, de carburantes, fertilizantes, elementos contra

plagas, seguros, maquinaria, transportes, etc. En conjunto, la paralización de

las exportaciones de aceitunas a Estados Unidos supondría la pérdida anual de

dos mil millones de pesetas, de los cuales. 1.890 son registrados por el puerto

de Sevilla, aparte los problemas de paro obrera en épocas en que el campo no

puede ofrecer otros puestos de trabajo.

El solo anuncio de la situación precisamente cuando faltan unos dos meses para

la próxima cosecha, ha sembrado el pánico en los medios económicos. Tanto los

labradores como los industriales necesitan capital para llevar a cabo las tareas

iniciales, y ante la incertidumbre de que pueda haber dificultades en el mercado

norteamericano, nadie se apresta al riesgo.

En los medios ejecutivos olivareros, tanto por parte de las empresas como de las

cooperativas, existe la esperanza de que haya una solución. Esta se basa en que

los exportadores españoles no envían al mercado norteamericano aceitunas de

calidad similar a la que se produce en California, por lo que al sector

productor no le afecta directamente. La propuesta de Mr. Kuchel, aún hecha en

nombre de aquellos labradores, tiene otras justificaciones, que las autoridades

comerciales estadounidenses conocen.

Cuando las relaciones económicas hispano-norteamericanas han cubierto en 1966

unas cifras "record", esta pequeña nube en el conjunto de nuestras relaciones

no´puede alcanzar mayor relieve, dadas las repercusiones que ello tendrían en

nuestras exportaciones tradicionales a Estados Unidos.—Nicolás SALAS.

 

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