Autor: J. M. . 
   La última crisis monetaria     
 
 Madrid.    18/03/1969.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Los periódicos europeos, unánimemente, con titulares a primera página, comentan

el alza espectacular que se ha producido en el valor del oro estos últimos días.

Como sabemos, oficialmente, en tanto signo de valor internacionalmente aceptado,

una onza de oro fino está evaluada en 35 dólares. Pues bien, se cotizo hasta

47,02. Un alza realmente extraordinaria. Hay dos rosones que explican el

fenómeno, técnica una, política la otra. Expliquemos primero cuáles son las

razones técnicas que han producido el fenómeno.

Como sabemos, en la última crisis monetaria producida por la devaluación de la

libra esterlina, seguida de compras masivas de oro, principalmente en la Bolsa

de París, se llegó a una fórmula mixta que teóricamente tenía que. superar la

situación. Se mantenía la equivalencia de 35 dólares la onza en todas las

transacciones monetarias hechas de Estado a Estado por el Banco Central a Banco

Central.

Se permitía, sin embargo, que en el mercado libre la valoración del oro se

llevara a cabo libremente en virtud de la ley de la afeita y la demanda. Ahora

bien, hasta aquella crisis era el Gobierno de los Estados Unidos el que

abastecía de oro el mercado libre. A partir de la crisis se decidió que dejaría

de hacerlo y que el único oro que podría ser vendido libremente sería el de los

países productores de aquel metal, África del Sur, principalmente. Rusia es

también un país proveedor de oro, pero necesita su totalidad para sus

transacciones internacionales, pues ni el rubio ni las monedas del bloque

comunista tienen cotización fuera de su propia área. África del Sur, sin

embargo, hace tiempo que reclama un alza del valor .del oro y ha llegado hasta a

sugerir que debería doblar, pasando de 35 dólares la onza a 70, tanto el .oro

oficial como el privado. Estados Unidos se ha opuesto siempre. a aquella medida,

pues una revaluación del oro equivale a una devaluación del dólar y teme el

desajuste de precios y salarios que se produciría a escala mundial y las

tremendas presiones infracionistas que serían desencadenadas.

ESCASEZ DE METAL

Se suponía que con los abastecimientos sudafricanos habría bastante oro para

satisfacer los deseos de los compradores privados. Pero no ha sido así. África

del Sur ha preferido acumular sus reservas oro y reducir la~oferta para provocar

un alza rápida de su valor y crear una grave tensión internacional .qué obligue

a revisar todo el sistema,monetario. Como ocurre en el mercado abierto, al

apercibirse los compradores que existían dificultades en el abastecimiento, se

ha estimulado su deseo de compra y con ello el alza del metal. De ahí que si la

onza de oro fino se ha llegado a vender a más de 43 dólares, el oro en lingotes

ha llegado a precios sin precedente desde el final de la guerra.

Las razones políticas son infinitamente más graves y constituyen la trágica

secuela de los acontecimientos de mayo-junio del año pasado. Como sabemos; en

pleno caos político en Francia, caracterizado por un movimiento huelguístico que

se iba extendiendo contra la voluntad de los propios dirigentes sindícales, se

reunió en el edificio gubernamental de la calle de Grenelle una Comisión

tripartita integrada por los representantes del patronato francés, del

sindicalismo y del Gobierno. Sometidos hasta cierto punto al chantaje de la

crisis general, los patronos y el Gobierno aceptaron un aumento total de los

salarios obreros que debía de tener indudablemente una grave repercusión sobre

toda la estructura económica nacional.

Después de la breve luna de miel que siguió al triunfo gaullista en las

elecciones generales, ante la perspectiva de una devaluación del franco impuesta

por la ruptura de equilibrio entre precios y salarios, se produjo una fuga de

capitales que puso en peligro la estabilidad del franco. Reunidos urgentemente

los componentes del "Club de los Diez", en teoría para fijar el tipo de

devaluación de la moneda francesa y sugerir la revaluación de la moneda alemana,

se terminó aquel cónclave sin que se lograran ninguno de sus dos principales

objetivos. De Gaulle renunció a devaluar el franco y se limitó a iniciar una

"era de austeridad" en la que hasta cierto punto se desmentían los acuerdos de

Grenelle: los precios subían y los aumentos de sueldo logrados por los obreros

quedaban casi totalmente absorbidos.

PRECIOS Y SALARIOS

Siempre, en efecto, que quieren congelarse precios y salarios es más fácil

lograr el propósito referente a los segundos que a los primeros. El sistema de

precios en una economía abierta presente mil y unas huidas a cualquier presión

gubernamental No asi en los salarios. En la actualidad podemos decir que la

relación de unos a otros es igual o quizá todavía peor de lo que era antes del

movimiento estudiantil de mayo-junio pasado. Las organizaciones sindicales

francesas se pusieron de acuerdo para recurrir a la huelga general para imponer

al Gobierno un alza sustancial de los salarios. Inmediatamente se produjo un

pánico general que se ha traducido, según el periódico "Le Fígaro", en una huida

de capitales, que en una semana superó los 2.500 millones de pesetas. Estamos,

pues, donde estábamos el otoño del año pasado, con la gravedad del ensayo y el

fracaso de la política de austeridad propuesta poel general De Gaulle.

Aparece en el horizonte frances la de valuación: del franco con todas sus graves

consecuencias nacionales e internacionales.—J. M.

 

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