Autor: J. B.. 
   El Instituto Nacional de Industria     
 
 Madrid.    17/03/1969.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Uno de cada cien trabajadores españoles está en el ámbito del I. N. I.

Más de cien mil millones de pesetas en participación en Empresas

Para darse cuenta de la magnitud del Instituto Nacional de Industria, quizá la

cifra más reveladora es ésta: uno de cada cien españoles trabajadores prestan

sus servicios en Empresas en las que participa el I. N. I.

El total de sus últimos balancés conocidos es también revelador: 156.710

millones de pesetas. Un mundo grande y complejo que es mejor presentar

esquemáticamente y ladeando conceptos especializados.

El I. N. I. nació por ley de 25 de septiembre de 1941. Sus fines principales son

el de cubrir los sectores en que la iniciativa privada es insuficiente, el

combate a las prácticas restrictivas de la competencia, y el de responder a los

imperativos de la Defensa o el alto interés nacional. La Ley lo define: "Se crea

el Instituto Nacional de industria, entidad de derecho público, que tiene por

finalidad propulsar y financiar, en servicio de la nación, la creación y

resurgimiento de nuestras industrias, en especial de´ las que se propongan como

fin especial la resolución de los problemas impuestos por las exigencias de la

defensa del país o que se dirijan al desenvolvimento de nuestra autarquía

económica, ofreciendo al ahorro español una inversión segura y atractiva.

´

El Instituto Nacional de Industria utilizará los métodos de las Sociedades

Anónimas privadas para sus fines estatales, pero conservando siempre en la

gestión y administración el control del Gobierno."

Las necesidades de autarquía desaparecieron. Entraron en juego otros factores.

FINANCIACIÓN Y DESARROLLO

Al crearse, el I. N. I. reúne un capital fundacional de 50 millones de pesetas y

participaciones en Empresas y Empresas del Estado por valor de 205 millones.

Crece, hasta 1957, con fondos que le asigna el mismo Estado. , , Y así, en ese

año el L N. I. disponía de fondos que sumaban 25.549 millones de pesetas.

Entonces deja de ser financiado y utiliza otros recursos que se citan a

continuación con cuantías hasta 1967: Créditos del Banco de España , canjeables

^por acciones,´ 10.661 millones; emisión de" obligaciones canjeables por

^acciones, 69.701; desmovilización de participaciones accionarías, 212;

autofinanciación con recursos propios, 7.567. (Cifras 1967. Ver cuadro de

balances.)

El I. N. I ha alcanzado un desarrollo. de gran envergadura (véase cuadro de

Empresas en las qué participa) y, según las últimas cifras conocidas, las

Sociedades en las que interviene representan el 22,9 por 100´ de la potencia

instalada en el sector dé energía • eléctrica del país, y el 23,7 por ciento de

la producción. El 44,6 por 100 de los me tros perforados en sondeos en la

prospección de hidrocarburos en la Península, y él 100 por-100 en el Sahara. El

58,7 por 100 de la producción de aluminio. El 42,5 por ´100 de ´los buques

botados ´y el 52,1 por 100 de los buques terminados.´ Son datas indicativos de

la significación del I. N. L en la economía nacional.

El*Instituto participa directamente en unas 70 Empresas y, por medio de alguna

de éstas, en otras más. En total,´directa´ o indirectamente, participa en más de

un centenar de Sociedades, quo dan trabajo, aproximadamente, a unas 150.000

personas: 22.000 técnicos, 19.000 empleados y 109.000 obreros y subalternos:

MISIÓN Y RENTABILIDAD

AI I. N. L se le acusa frecuentemente de rentabilidad. Para el volumen económico

desplegado, sus beneficios son prácticamente anecdóticos. El I. N. I. responde

que, como entidad pública, tiene una misión social que cumplir y que su utilidad

no puede mirarse solamente sobre los resultados económicos.

Aduce que no es gravoso para el Estado y reconoce que no es un gran negocio. Sus

beneficios son parcos en relación con su volumen. Y se explica.

El I. N. I. tiene Empresas a pleno´rendimiento y otras "en funcionamiento

parcial, porqué sé están expansionando o porque tienen limitada su producción

por razones militares.´Las Empresas a pleno´ rendimiento son las que producen

beneficio. A este beneficio hay que sumar los intereses por los préstamos hechos

a las Empresas para su financiamiento. Sin embargo, el I."N. I. tieh´e una carga

financiera fuerte. Tiene que pagar intereses al Banco de España a sus

obligacionistas. Consigue, en resumen, un equilibrio ligeramente favorable en

los ingresos. El beneficio resultante lo distribuye y lo canaliza

fundamentalmente hacia Empresas no rentables. El beneficio correspondiente´ a

1937 ´´(vé´r "balance)´ "es ´de 1.193 millones dé pesetas. Aproximadamente el 50

por 100 se destina a "previsiones para gastos no recuperables, créditos de

dudoso cobro y pérdida en Sociedades". Y el resto así: 50 por 100, al Tesoro; 35

por 100, a reserva legal; 13 por 100, a la formación de directivos industriales,

investigadores y especialistas, y 5 por 100, a varios.

Ese equilibrio podría´ romperse, como fácilmente´ se puede comprender, por -un

aumento- de las actividades no rentables del Instituto, dado so carácter de

entidad pública.

GOBIERNO Y CONTROL

El control y fiscalización del I. N. I. lo tiene el Gobierno. Y él gobierno del

I. N. L está encomendado a un Consejo de Administración, constituido por un

presidente; un´ vicepresidente´- y 18 consejeros: cuatro éfi/represen tapió", de

´Hacienda, tres de Industria, tres de Comercio, uno dé´ Agricultura, Obras

Publicas, Trabajo, Información y Turismo, Ejército, Marina, Aire -y´ Alto Estado

Mayor. También forman parte der Consejo éí gerente y él secretario.

´

TEMA POLÉMICO

El Instituto Nacional de Industria ha sido frecuentemente tema polémico. Hay

corrientes de opinión que abogan por la conveniencia "de lla "privatización" de

lasf Empresas rentables del Instituto. Esto es que" pasen al sector privado. La

Ley prevé la enajenación de las acciones propiedad del Estado en Empresas

citando, a juicio del ministerio competente, se entienda que han desaparecido

las causas que motivaron la creación de una •Empresa nacional, "incluso

facilitándose al personal de la Empresa I;´ adquisición de las´ acciones ´que se

enajenen en´la forma prevista en la" ley de Fondos Nacionales". Es lo´justó: si

las inversiones del I. N. I. se han realizado´con fondos del Estado y

procedentes del´llamado "ahorro social", habría que dar oportunidad a

los´trabajadores dejas Empresas o de los Montepíos que hahia

"contribuido"´económicamente al acceso a la propiedad.

Ahora bien: la privatización de "las "Empresas rentables del I. N.I. es difícil,

principalmente, porque el ´Estado ya no lo finanza y le privaría de sus

recursos. Y habría que buscarle otra fórmula" financiera."

De "todos "modos; ´ésta no es una polémica exclusivamente española. En ´otros

"países´ liberales europeos," los´ Estados´ también´ participan decisivamente en

Empresas. Ahora bien: si "él problema se resolviera con la privatización,

tendría que marginarse el privilegio. Los trabajadores y el ahorro modesto deben

tener oportunidad plenaria.

J. B.

UN PROBLEMA NACIONAL

 

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