Los Gobiernos de España (1938-1969). El cambio de ministros llegó a ser casi total. 
 1957: Ullastres y la nueva economía.     
 
 Madrid.    28/05/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 40. 

LOS GOBIERNOS DE ESPAÑA (1938 – 1969)

El cambio de ministros llegó a ser casi total

1957: ULLASTRES Y LA NUEVA ECONOMIA

Sólo permanecieron los de Educación, Justicia, Industria e Información y Turismo

Comienza la estabilización seguida por la ley de Prensa y la Ley Orgánica del

Estado

En 1957 se produce un cambio de Gobierno qne en esta ocasión llega a ser casi

total. Los únicos supervivientes son los titulares de Justicia, Antonia

Iturmendi; el de Industria» Planell, y el de Educación, Rubio, que lleva, sólo

un año, y el de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado, además de Carrero

Blanco, que continua en la Subsecretoria de la Presidencia. Es, sin género de

dudas, el cambio más importante de todoa los realizados desde 1938.

La lista del nuevo Gobierno, es facultad el día 33 de febrero 7 es la siguiente:

Subsecretario; de la Presidencia; Luis Carrero Blanco.,

Asuntos Exteriores: Fernando Maria Castiella.

Gobernación: General Camilo Alonso Vega.

Ejército: General Antonio Barroso Sánchez-Guerra.

Marina: Felipe Jose abarzuza y Cilva.

Aire: General José Rodriguez Diaz de Lecea.

Justicia: Antonio Iturmendi Báñales. ´

Hacienda:. Mariano Nav a r r o Rubia

Industria: Joaquín Planell Riera..

Comercio: Alberto Ullastre Calvo.

Agricultura: Cirio Canovas García.

Trabajo: Fermín Sanz Orrio.

Educación Nacional!´Jesús Rubio García-Mina. ..

Obras Públicas: General Jorge Vigón Suero-Diaz.

Secretaría General: José Solís Ruiz.

Información y Turismo: Gabriel Arias Saleado.

Vivienda: José Luis da Arrese, que es sustituido por José María Sanchez-Arjona.

Sin cartera (presidente Consejo Economía nacional) : Pedro Gual Villalbi.

A los dos días de constituirse el nuevo Gabinete se anuncia el excepcional

ascenso a capitán general del teniente general don Agustín Muñoz Grandes, con lo

cual se convierte en la jerarquía superior de las Fuerzas Armadas, después, del

Generalísimo Franco. El ascenso produce una gran sensación de tranquilidad: ya

hay una figura más destacada como garantía.

Apretarse el cinturón para después vivir mejor

Se anuncia a todo el país: Hay que apretarse el cinturón para después vivir

mejor. Hay que poner en orden la economía, se precisa trabajar mejor para

aumentar la productividad y elevar el nivel de vida; se deben poner las cosas en

orden. El pueblo español es invitado a sacrificarse en una política de

estabilización, que dé paso a un Plan de Desarrollo. El lenguaje del nuevo-

Gobierno es claro* y el pueblo español lo entiende y reacciona favorablemente.

De nada sirven subidas de salarios que se ven contrarrestadas por subidas de

precios. No somos un país rico, pero podemos utilizar todos nuestros recursos.

Hay que trabajar. Y los españoles siguen haciéndolo, pero ahora con autentica

esperanza.

"¿Quién es ese Ullastres?"

El hombre de la calle desconoce al nuevo ministro da Comercio. Pronto empieza a

circular por Madrid aJgo que, ee convierta en símbolo: El abominable hombre de

las nueve", que sq aplica a Ullastres, Y, efectivamente, conuensa una nueva

corriente de trabajo y do puntualidad. Desaparecen loa cambios múltiples en. las

divisas. El turista- e{ hombre di negocios extranjero ya sabe lo que le van a

dar por eu moneda: 60 pesetas por un dólar. Se acaba con el estraperto en loa

vestíbulos da algunos hoteles, porque ya se pueden cambiar libremente en loe

Bancos. La medida es decisiva para el turismo. Desaparece la escasez de algunos

artículos alimenticios, que tenían precios astronómicos. El negocio turbio,

secuela de toda guerra, toca a su fin y ya pued» cantarse el réquiem por el

estraperlista. Ullastres empieza a ser conocido porque acude a la televisión

para hablar a las amas de casa del aceite y de las patatas.

Es cierto que trata de convencer de que el aceite de soja no tien» olor y que

las mujeres españolas "no son partidarias", pero sa confía en él, porque habla

el lenguaje del pueblo y lo hace con sinceridad. Atrás ha quedado la Fiscalía do

Tasas y tantos y tantos órganos de control, que en su tiempos pudieron estar

Justificar dos, pero que en 1957, poniendo las cosas en orden, son piezas de

museo. España ha dado el primer paso en su liberación económica. En turismo, con

un cambio de moneda claro, se producen las primeras oleadas hacia nuestro país.

Y comienzan las. estadísticas, que, ciertamente, no coinciden unas con otras,

pero al menos existen. En el país se notan indicios de un afán de llamar al pan,

pan, y al vino, vina Poca a poco, las reservas de divisas van en aumenta Al

principio se habla de cientos de millones do dólares, hasta que un día se

anuncia que hemos rebasado los mil millones. (Las arcas del Estado ofrecen buen

aspecto! Parece que se aproxima la hora del desarrollo.

Más genle joven en el Gobierno

El 10 de julio de 1962 es anunciada una nueva combinación de ministros, que

refuerza el cambio Importante de 1957. Los "supervivientes" de aquella ocasión

salen y son sustituidos por: Manuel Fraga Iribarne, en Información y Turismo, en

lugar de Gabriel Arias Salgado, que llevaba once años de ministro; Gregorio

López Bravo, en Industria, en lugar de Planell; Romeo Corría, en Trabajo, que

sustituye a Sanz Orrio, y Mora Tamayo. en Educación, en. vez de Rutilo. Los,

ministerios multares cambian igualmente de titular: En Ejército aparece el

general Marín Alonso (lo era Barroso); en Marina,´ el almirante Nieto Antúnez

(sustituye a Abarzuza), y en Aire, ei general Lacalle (en lugar de Lecea). Un

nombramiento importantes el capitán general Muflos Grandes, vicepresidente del

Gobierna

En el mundo hay una corriente renovadora coa Juan XXIII, qué había convocado el

Concilio Vaticano n, y con John F. Kennedy, cuyo lema de "libertad para el

progreso", había prendido en la juventud poco menos que a escala universal. Son,

indudablemente, unos años de renovada esperanza.

En España se acentúa el mismo fenómeno alentador, y poco después se pone en

marcha el primer Plan de Desarrollo Económico y Social que sustituiría a la

política estabilizadora y que permitiría aumentar el producto nacional bruto a

un ritmo anual de) 6,9 entre 1964 y 1956. Simultáneamente se produce la

"revolución del 600", que equivale a decir que el automóvil deja de ser

patrimonio, de unos cuantos para extenderse a amplios sectores da clase media.

Loa electrodomésticos—lavadoras, frigoríficos, etc.—y la televisión son otros

tantos fenómenos que irrumpen en la vida nacional, Es cierto que se parta de

porcentajes muy bajos, pero el avance es potable. La elevación de nivel de vida

se hace evidente en toda el país, lo que se traducá en que, al surgir nuevos

puestos de trabajo en el sector industrial, los campesinos—aquellos; que hacía

años se alquilaban para un trabajo de sol a sol, cuando lo había abandonan el

campo y se Incorporan a la ciudad. Muchos pueblos quedan prácticamente

abandonados. 81 hace años la distribución de la población española fue del

sesenta y tantos por ciento en agricultura, el veintitantos en servicios y un

veinte muy escaso en industria, ahora está equilibrado en un treinta y tantos en

industria, otro tanto en agricultura y algo menos en servicios.

El "boom" turístico se ha producido también. Por millones aumenta el número de

extranjeros que acudan a España, mientras qua la prosperidad de Europa

occidental tiene igualmente como consecuencia que, por desgracia, muchos de

nuestros hombres Jóvenes se marchan a Alemania, Belgica, Suiza o Francia en

busca de mejores salarlos.

Los cambios de 1965

En pleno Plan de Desarrollo en 1965 ae registrón nuevos reajustes en el

Gobierno: En Comercio sale Ullastres para dar - paso a Faustino García Monco,

que pabia «ido subsecretario del departamento. En Hacienda sale Navarro Rubio y

es sustituido por Juan José Espinosa San Martín, también antiguo subsecretario!

en Justicia, Iturmendi, que pasa a las Cortes en lugar de don Esteban Bilbao, es

sustituido por Antonio María Oriol; en Obras Públicas, Vigón es sustituido por

Federico Silva Muño?, y en Agricultura, Cirilo Cánovas, por Díaz Ambrona,

.mientras que en Ejército, por-»fallen cimiento del general v Martín Alonso, se

había nombrado poco antes al general Meléndez Tolosa. El almirante Carrero

Blanco sería ya ministro subsecretario de la. Presidencia, y Laureano López

Rodó, comisario del Plan de Desarrollo, ministro sin cartera, al mismo tiempo

que cesaba como tal don Pedro Gual Villalbi hasta entonces presidente del

Consejo Nacional de Economía.

Antes de llegar al momento actual los cambios w completarían con dos

nombramientos importantes: el del almirante Carrero Blanco, como vicepresidente

del Gobierno, en sustitución de Multas Grandes, y el de José Luis Villar Palas!,

en 1968, como ministro de Educación y Ciencia, en sustitución do Lora Tamayo.

Institucionalización

A la liberalización económica y el consiguiente desarrollo siguió en 1966 la

entrada en vigor de la ley de Prensa, que sustituía a la de 1938, y con muy

pocos meses de diferencia el puebla español sería convocado en referéndum para

aprobar la Ley Orgánica del Estado, compendio de la legislación fundamental del

Régimen, y actualización de la, misma, equivalente a lo que en otros países se

llama Constitución, consecuencia, de la misma son numerosas leyes de gran

Importancia, entre las que destacan la conocida .por Libertad Religiosa y

aquellas otras de Contrafuero, Movimiento... y la Sindical, ante la que nos

encontramos en estos momentos.

El Gobierno formado en 1957, con importantes modificaciones: en 1962 y 1965,

cumple ahora; doce años. La tarea legislativa y renovadora que ha llevado a cabo

es muy intensa no sólo para el presente, sino para el futuro De aquel Gabinete,

cuatro ministros han dado continuidad al mismo: Castiella, en Asuntos

Exteriores; e| general Alonso.Vega, en- Gobernación; Solís, en la Secretaria

General del Movimiento, y Sánchez-ArJona, ´en Vivienda. Doce años de labor

ministerial, superada solo en el tiempo por José Antonio Girón, quien estuvo al

frente del ministerio de Trabajo dieciséis años, y por Blas Pérez, en

Gobernación, con quince.

CÁRLOS LIMA

 

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