La política agraria del Forppa. 
 La elevación de los precios colaboraría a la inflación     
 
 Madrid.    19/09/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ECONOMÍA

La política agraria del Forppa

La elevación de los precios colaboraría a la inflación

"En una primera aproximación el coste de la política del F. O. E. P. P. A. es de

unos 10.000 millones de ¡pesetas, que han de satisfacerse ;con cargo al

presupuesto", dice 1» revista "España Económica" en un trabajo que publica en su

último número´sobre la política agraria del F. O. E. P. P. A. y donde se

comentan unas recientes declaraciones de su presidente, don Licinio de la

Fuente, a la revista "La Actualidad Económica".

"El punto de partida—decía el señor De la Fuente puede ser el considerar; un.

trasvase de rentas de Ja industria y servicios a la agricultura, y esto porque

"es universalmenté aceptado y ésa es una.de las condiciones del célebre Plan

Mansholt".

Mansholt sin ,duda—dice "España Económica"—se sorprendería ante esta afirmación.

Lo que su plan propone es una elevación de las rentas "per capita" de los

agricultores a través de una elevación de la productividad por hombre empleado,

lograda por una reforma de la estructura de; las explotaciones que permita una

reducción de la mano de obra agrícola. Esto es algo muy distinto a aumentar la

participación global de la agricultura en el P. N. B. mediante una elevación

rápida de . tos precios agrícolas.

Esto es lo que en los últimos años ha ocurrido en España y lo que al presidente

del F. O. B. P. P. A. le parece bien que siga ocurriendo. En conjunto una

política cara para el consumidor, que paga precios altos y cara para el Estado,

que debe subvencionad- unas explotaciones que no se ¿reforman y sostener unos

precios divorciados de las realidades del mercado."

"No vale la pena—continúa el trabajo de "España Económica"—discutir la

distinción que el señor De la Fuente insiste en establecer entre subvenciones y

pérdidas, cuando éstas son simplemente el resultado de la subvención Indirecta

que a través de los precios reciben los agricultores para dedicarse a unos

cultivos en gran parte innecesarios."

Siguiendo con el tema de los cereales, don Licinio de la Puente afirma: "En mi

opinión, no somos excedentarios de cebada." Y volviendo a las cifras, se

comprueba que el 30 de mayo de 1989, cuando se estaba empezando a. recoger la

cosecha, las existencias de cebada del S. N. C., en ruta y almacenes, era de

601.092 toneladas. Y todavia se pregunta don Lícinio: "¿Podemos bajar en el año

1969 el precio del trigo sobre el nivel de 1964 por el hecho´de que nos sobre un

poco?" ¿En qué consiste ese poco? Por una parte, el consumo de trigo está

prácticamente estancado en los 40 millones de quintales métricos, y las cosechas

han sido: en 1987, de unos 56 millones Ce quintales métricos; en 1958, unos 54

millones; en 1969, unos 48 millones. De forma que han sobrado 16,14 y ocho

millones de quintales métricos, qué al precio medio de 660 pesetas por quintal

métrico suponen, respectivamente, 50.500, 9,250 y 6.250 millones de pesetas de

producción innecesaria. Este "pequeño" excedente venia representado el 31 de

mayo de 1969 por 22 millones de quíntales métricos en existencias: 14500

millones de pesetas inmovilizados, cuya exportación, dada la situación actual de

los mercados mundiales, supondrá pérdidas aún más sustanciosas que las de

campañas pasadas."

"Si se quieren mantener los precios que hagan mínimamente rentable una

agricultura por muchas razones poco eficiente y que al parecer no hay demasiado

interés en transformar radicalmente, alguien tiene que cargar con el coste. Ese

alguien sólo puede ser el sector público o los consumidores. Pero como es de

prever que tanto el Banco de España como el Tesoro están acercándose al límite

de lo que están dispuestos a apoyar, la política agrícola se hace políticamente

aconsejable aumentar la presión sobre el consumidor, orientando el consumo Como

las cartillas de racionamiento pertenecen al pasado, hay que acudir a elevar los

precios, bien directamente, bien dejando que," tras una reducción de

importaciones, lo haga el mercado."

"Todo un programa—finaliza España Económica"—que de ponerse en práctica

colaboraría eficazmente al desarrollo de ese proceso Inflacionista al que tan

propicia es nuestra economía. La justificación está simplemente en la

composición del F. O. R. P. P. A. y en los intereses que representa. Cuando el

informe B. I. R. D.-F. A. O. sobre nuestra agricultura sugería una cierta

participación de los intereses privados en el Fondo que entonces se esbozaba, no

debía estar pensando en: que en el Consejo del F. O. R. P. P. A. doce de los

veintiocho miembros iban a representar directamente los intereses privados.

Desde luego, como dice el señor De la Fuente, él es sin duda "mucho más social

que económico"

 

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