Declaración del Gobierno sobre política económica  :   
 En el próximo año tendran preferencia las actividades que permitan mayor exportación, sustituir importaciones, ahorrar energía y proporcionar nuevos puestos de trabajo. 
 ABC.    26/10/1974.  Página: 32-35. Páginas: 4. Párrafos: 71. 

ABC. SÁBADO 26 DE OCTUBRE DE 1974. PAG. 32.

DECLARACIÓN DEL GOBIERNO

EL PRÓXIMO ARO TENDRÁN PREFERENCIA LAS ACTIVIDADES QUE PERMITAN MAYOR

EXPORTACIÓN, JSTITUIR IMPORTACIONES, AHORRAR ENERGÍA Y PROPORCIONAR NUEVOS

PUESTOS DE TRABAJO

AL término del Consejo de Ministros, celebrado ayer en el Palacio de El

Pardo bajo la presidencia del Jefe del Estado, el vicepresidente segundo del

Gobierno y ministro de Hacienda, don Antonio Barrera de Irimo, expuso a loa

periodistas el contenido y alcance de las medidas económicas aprobadas en

el Consejo.

Desde finales de 1973, el mundo se encuentra en una situación de crisis

económica de una gravedad universalmente reconocida. España, cada vez más

integrada a la economía mundial, no puede evitar das las repercusiones que

directa o indirectamente resultan de esta situación. Durante los meses

transcurridos del año 1974, el Gobierno ha tratado de contrarrestar los efectos

negativos que en nuestra, vida económica han ido produenda el aumento del precio

del petróleo de las materias primas, la escasez mundial de alimentos, la

inflación, la menor inmigración, el descenso del turismo y el enorme incremento

de nuestros pagos al exterior.

La gravedad de la situación persiste y las medidas hasta ahora adoptadas tienen

que ser reforzadas o complementadas. Muchas de tas actitudes de España ante la

presente crisis deben ser revisadas para ajustar con firmeza nuestra marcha a un

tmo que asegure la prosecución en los propósitos básicos de la comunidad

nacional.

Por eso el Gobierno estima conveniente hacer llegar al conocimiento de los

españoles cuáles son los objetivos a los que encamina su acción en el futuro

inmediato, para dar prueba del alcance y sentido coherente de la, tarea de todos

sus órganos, siguiendo las consignas de su presidente, y para, desvanecer

mediante una infomación adecuada cualquier incertidumbre que pueda pesar en el

ánimo de los empresarios, de los trabajadores o de los consumidores, y vencer

así los peligros de la vacilación o de la conjetura.

COMPENSACION DE LAS PERTURBACIONES ECONÓMICAS

A lo largo de 1974 se ha desarrollado una fuerte politica de compensación de las

perturbacíones de la economía; acudiendo los mayores gastos del Estado, a la

reducción considerable de algunos impuestos al poner en Juego nuestro elevado

nivel e reservas de divisas para que el mercado internacional o el sector

público absorbiesen aumentos de precio, atenuaran la escasez de muchos productos

y, en todo caso, hicieran más soportable, en especial para os más necesitados,

las súbitas perturbaciones.en sus condiciones de vida.

Esta política ha permitido que la actividad económica se mantuviera en términos

tales que al fin del año va a registrarse un crecimiento superior al 5,5 por

100, mientras que en el mundo desarrollado se habrá reducido a poco mas del 1

por 100. Nuestro nivel de empleo, pese a una emigración cada vez más reducida,

se encuentra en cotas aun elevadas, semejantes a las de 1973, El coste de la

vida, a fin de septiembre, supone un aumento del 11,7 por 100, casi como en el

año anterior. Porcentaje elevado, pero comparable con ventaja al comportamiento

medio de los países europeos. Estos resultados han permitido, no obstante, un

aumento, mayor aún que en otros años, de la retribución media por hora trabajada

y un mantenimiento de nuestras reservas, bien por encima de los 6.000 millones

de dolares.

Todo esto no altera el reconocimiento realista de las importantes dificultades

que aparecen en el horizonte de nuestro quehacer inmediato y que es necesario

abordar con ánimo resuelto.

CONSUMO EXCESIVO

Al trazar las directrices de nuestra política para el futuro es necesario

constatar que el consumo se ha mantenido muy por encima de las posibilidades de

un país que, como tantos otros, se ve seriamente afectado por. el mayor coste de

sus abastecimientos esenciales. Por otra parte, el nuevo escenario económico del

mundo limita en medida importante las posibilidades del desarrollo y las

políticas de estabilización de muchos países contribuyen aún más a reducir el

nivel de actividad mundial.

De ahí la necesidad de que el Gobierno proponga los objetivos que la comunidad

española debe perseguir no sólo para ordenar su propia actuación, sino para

cedir la colaboración consciente de los españoles en una tarea ambiciosa y

difícil, que alcanza a toda la comunidad nacional.

El hecho de que encierre esfuerzos y sacrificios no debe ensombrecer este

quehacer, que debamos abordar con confianza y con seguridad de que nuestra

capacidad como país y el fruto de la colaboración de todos harán posible superar

con garantía esta situación, preservar la justicia social y mantener la

trayectoria de progreso en todos los órdenes de la vida nacional.

TRES OBJETIVOS PARA 1975

El Gobierno se propone tres objetivos fundamentales de cara al año 1975:

primero, asegurar el nivel de empleo, tomando cuantas medidas estén a su alcance

para impedir que el paro pueda superar el 2 por 100 de la población activa;

segundo, reducir sustancialmente el ritmo de inflación hasta cuatro puntos, sin

renunciar te un crecimiento del orden del 4,5 %; tercero, contener el

desequilibrio de nuestras cuentas con el extenor, al hacer posible que la

economía en el consumo y el esfuerzo exportador contengan la disminución de

nuestras reservas de divisas.

Estos objetivos deben permitir reafirmar, además, un mayor esfuerzo

redistributivo y de equilibrio social e incluso una mayor participación del

trabajo en la renta nacional. Estas afirmaciones no contienen la formulación de

un deseo, sino un cuadro realista de lo que resulta posible ante las

limitaciones que erare si se imponen la inflación, el crecimiento, el déficit

exterior y el nivel de ocupación.

PROGRAMA DE MEDIDAS

Para asegurar ía conquista de estos objetivos el Consejo de Ministros, en la

sesión celebrada hoy, ha acordado poner en práctica un programa de medidas, cuya

ejecución a través de las normas adecuadas ,será objeto de su trabajo urgente el

inmediato.

Con ellas se trata de abordar la política de empleo, el aseguramiento del ritmo

de desarrollo, la moderación en el consumo —en especial en materia energética—,

la suficiencia de nuestro comercio exterior y de nuestros abastecimientos, la

política de precios y, naturalmente, el conjunto de medidas sociales que

Introduzcan en este cuadro la dimensión humana de las responsabilidades

colectivas.

Los estímulos a la inversión privada, la certidumbre en la política de

financiación y un conjunto de actuaciones de distintos organismos públicos,

habrán de permitir la creación de los puestos de trabajo que con mayor ahinco

que otros años hemos de procurar en la coyuntura presente.

Para hacer realidad el mantenimiento de un ritmo suficiente de desarrollo será

necesaria esa inversión y su selección escrupulosa, ya que en el año próximo

habremos de anteponer a cualquier otra preferencia la que merecen aquellas

actividades que permitan mayor exportación, sustituir Importaciones, ahorrar

energía, aumentar los rendimientos y, en todo caso, proporcionar esos nuevos

puestos de trabajo. Este esfuerzo de creación debe ir acompañado en empresarios

y trabajadores por la responsabilidad de esa mayor productividad que España

necesita para hacer posible que, en un año difícil, prosiga la mejora de

nuestros niveles de vida.

INDISPENSABLE MODERACIÓN DEL CONSUMO

La moderación del consumo es indispensable, por su efecto en las importaciones y

para atenuar la presión sobre los precios. Y debe manifestarse especialmente en

relación con aquellos productos más encarecidos en el mercado mundial y sobre

todo con la energía, sobre la cual el Gobierno dispone un conjunto de

limitaciones en distintos usos. Por su reducida contribución a la solución del

problema y por las dificultades que comporta, el consumo de gasolina no se verá

limitado, si la moderación de los últimos meses continuara.

Nuestra estrategia exterior requiere asimismo medidas que potencien esa

dimensión trascendental de la economía española que es la actividad de exportar,

a la que todos los empresarios están muy apremlantemente convocados. Otras

acciones del Gobierno han de procurar descubrir y aprovechar al máximo los

recursos de nuestro suelo, para prevenir nuestra suficiencia ante las graves

dificultades de aprovisionamiento.

La política de rentas y precios debe contribuir, con su adaptación a las

circunstancias reales de la economía en 1975, a esa moderación Indispensable

para abreviar esta situación de emergencia y asegurar el cumplimiento de

nuestros objetivos prioritarios.

POLÍTICA DE PRECIOS

SOBRE POLÍTICA ECONÓMICA

LAS NUEVAS MEDIDAS AFECTAN AL EMPLEO E INVERSIÓN, AHORRO DE ENERGÍA,

ABASTECIMIENTO, PRECIOS, MEJORAS SOCIALES, PRODUCTIVIDAD Y BALANZA DE PAGOS

En materia de precios, y con el propósito fundamental de asegurar el poder

adquisitivo de los salarios, el Gobierno ha previsto un conjunto de actuaciones

que permitirán, no sólo mayor rigor en su Intervención, sino también una mayor

competencia en todas las actividades de producción y comercio, de la que debe

también esperarse una vigorización en el quehacer de muchos sectores económicos.

Sobre el sentido social que todas las medidas antes enunciadas entrañan de por

sí, el Gobierno proyecta todo un programa de acción que trate de acentuar, en

esta hora, su propósito indeclinable en dar primacía a las exigencias de esta

naturaleza. La política en curso de progresiva mejora en los órdenes de la

educación, de la vivienda, de los equipos y servicios colectivos, de la

redistribución de la renta, de elevación de los salarlos mas bajos y de

seguridad y promoción social, es objeto de una re afirmación expresa.

El Proyecto de Presupuestos Generales del Estado recoge en medida Importante

este mismo sentido, en la orientación del gasto público. El Gobierno mantendrá

asimismo, un conjunto de medidas de apoyo a los precios, en más de 80.000

millones de pesetas para atender a la estabilidad de numerosos productos de

necesidad.

MAYOR RIGOR EN MATERIA TRIBUTARIA

Las medidas que se proyectan en materia tributaria no tratan de innovar nuestro

sistema fiscal, sino de poner un acento de mayor seriedad, rigor y observancia

en el cumplimiento de las normas, y en especial en los impuestos sobre la renta

y sobre las consumos de lujo, asi como de favorecer el trato de las personas de

ingresos más modestos. El Gobierno proyecta caminar en el sentido de la mayor

severidad de las sanciones, en todos ´aquellos comportamientos en los que no

quepa excusa para la insotídaridad del fraude.

Por otra parte, las medidas que se proyectan en materia de política de acceso a

la vivienda y al ahorro familiar, y de prosecución en la revalorización de tas

pensiones y en la política de asistencia habrán de permitir que en esta especial

circunstancia, de indudable sacrificio en el mundo entero, cuidemos con mayor

interés que nunca no sólo de no retroceder, sino de dar pasos firmes en el

camino de esa mayor justicia a la que obliga la convivencia nacional.

España se encuentra, como todos los países del mundo, frente a un reto que

significa una gran tarea. Es necesario rechazar cualquier actitud derrotista. El

Gobierno no quiere ocultar las dificultades que esta situación comporta, ni

renuncia a los esfuerzos que exija. Pero junto a su resolución firme, necesita

compartir con la comunidad nacional los objetivos y las acciones que propone.

SOLIDARIDAD Y RESPONSABILIDAD

Espera de todos, especialmente de los que más pueden o deciden, el

comportamiento solidario y responsable que deben a la comunidad: de la

Organización Sindical y de los distintos sectores productivos, la colaboración

activa en sus diversas esferas de actuación; y de toda la sociedad española, el

espíritu resuelto para reconocer que si la vida económica del mundo se ve

profunda e irreversiblemente alterada no bastan las medidas, sino que se

necesitan nuevas actitudes.

La confianza que pide eí Gobierno para esta actuación no está sólo avalada por

la capacidad acreditada en dificultades pasadas por la economía española, sino

también por la decisión de llevar a la práctica todo un programa de medidas

concretas, de las que podemos esperar la conquista de esos objetivos

prioritarios que en este momento son ante todo: asegurar el empleo, reducir la

Inflación y equilibrar nuestra situación exterior, al tiempo que proseguimos una

política socialmente ambiciosa, servida por todo el crecimiento economico que la

circunstancia de cada hora consiente.

Para asegurar el cumplimiento eficaz de los objetivos que el Gobierno se

propone, el Consejo de Ministros ha aprobado un programa de acción cuyo

contenido se anticipa de manera resumida a continuación:

POLÍTICA DE EMPLEO

La inflación y el desequilibrio exterior limitan el crecimiento de la economía

española en 1975. No es admisible, sin embargo, que esta circunstancia conduzca

a un aumento del desempleo, más aún si se tiene en cuenta la perspectiva de la

emigración.

En consecuencia, e1 Gobierno se propone promover activamente una política de

aumento de puestos de trabajo, a cuyo efecto se llevarán a cabo las siguientes

actuaciones:

1. Nuevas medidas fiscales para desgravar las inversiones que se acometan en

1975.

2. Aceleración de los programas de construcciones de viviendas y servicios

sociales, tanto de iniciativa pública como privada.

3. Plan complementario de nuevas inversiones del I. N. I.

4. Mantenimiento de las Inversiones del Presupuesto del Estado.

5. Instrucciones rígidas sobre selectividad del crédito privado y oficial. Las

dotaciones del crédito oficial se incrementan ampliamente.

POLÍTICA DE ABASTECIMIENTO

Es necesario asegurar que España pueda disponer en 1975 de las materias primas y

alimentos que acusan escasez o se ven nuevamente encarecidos en los mercados

internacionales. Para esta mayor suficiencia de la economía española y mayor

equilibrio de nuestros pagos con el exterior, el Gobierno se propone:

1. Un plan de regadíos de urgencia con vistas al cultivo de los productos de

mayor necesidad.

2. Medidas de estímulo para las protecciones forestales, y para la búsqueda y

explotación de recursos minerales españoles.

3. Una revisión de las medidas de estímulo a la producción agraria.

RENTAS Y PRECIOS

La lucha contra la inflación exige que en el año 1975 se modere apreciablemente

la subida de los precios y se asegure un crecimiento de los salarios en sus

capacidades adquisitivas dentro de los limites que admita la evolución real de

la economía.

La política de precios, para conseguir estos fines, requiere la acción del

Gobierno y la colaboración de los sectores productivos y de los propios

consumidores, atajando las actitudes alcistas y especulativas.

A este propósito responden las medidas previstas por el Gobierno en los

siguientes aspectos:

1. Mantenimientos de las políticas de intervención administrativa en los

precios.

2. Declaración como máximos de todos los márgenes, precios y tarifas.

3. Obligación de consignar el precio de origen en los productos envasados o de

marca.

MODERACIÓN DEL CONSUMO

La economía española tiene que ajustarse con realismo a las limitaciones de

nuestras posibilidades en la hora presente. La valoración social del consumo y

de las necesidades no es sólo misión del Gobierno, sino de toda la sociedad.

Para reducir algunas importaciones, para atenuar la presión sobre los precios y

para hacer posible un mayor ahorro, es precisa una actitud de moderación que en

el caso de las familias ha de descansar, sobre todo, en la colaboración derivada

de sus propias decisiones voluntarias. Colaboración que el Gobierno pide,

especialmente en los productos más costosos como la energía, los aceites

comestibles o el azúcar. Para asegurar su abastecimiento se están haciendo

esfuerzos sumamente gravosos en detrimento de otras posibilidades.

Esto, no obstante, el Gobierno se ve precisado a establecer determinadas

restricciones, en especial en los consumos energéticos, que se resumen

seguidamente:

1. El suministro de fuel-oil para usos industriales se mantendrá en los precios

actuales hasta el 90 por 100 del consumo del año anterior. Si con esta cuantía

no fuera posible atender a las necesidades más Imperiosas; se facilitarán

suministros adicionales a un mayor precio.

2. El suministro de fuel-oil para calefacción y usos domésticos en viviendas y

oficinas queda restringido al 80 por 100 del consumo del año anterior.

3. Las empresas eléctricas contararan con seis millones de toneladas de fuel-oil

para las centrales térmicas en los proximos doce meses. El resto de los

necesidades debera cubrirle con otras fuentes de energia. El suministro de

energia electrica a las industrias se encarecera a partir del 90 por 100 del

mismo consumo del año anterior.

4. La escasa significación del consumo de gasolina y la reducción progresiva que

se viene observando en los últimos meses hace posible que, de continuar esta

tendencia, puedan evitarse las incomodidades derivadas de la limitación del

consumo.

5. Las compañías aéreas restringirían los vuelos de insuficiente ocupación.

6. La temperatura de calefacción en locales y edificios públicos será de 20

grados.

7. El alumbrado público se reducirá a partir de las veintitrés horas, así como

el de las autopistas, salvo el mínimo que exija la seguridad del tráfico.

8. Los programas de televisión concluirán a las once y media horas y los

espectáculos a las doce, con las excepciones que se establezcan para los días

festivos.

9. Las iluminaciones suntuarias terminarán normalmente a las veintiuna horas.

AUMENTO DE LA PRODUCTIVIDAD

Es necesario un gran esfuerzo de empresarios y trabajadores para conseguir que

sea posible, en circunstancias tan difíciles, un aumento del nivel de vida.

1. El Gobierno urge a todos a conseguir el mayor rendimiento de todas las

instalaciones y servicios a cuyo fin se adoptarán las medidas de crédito que

sean precisas.

Además, el Gobierno considera necesario revisar las normas de las que derivan

limitaciones para las actividades agrícolas, comerciales o de servicios a fin de

permitir una mayor flexibilidad y libertad de iniciativa, mayores posibilidades

de rendimiento y competencia y un mayor dinamismo social.

2. La política de reestructuración de las actividades para ponerlas al servicio

de este objetivo utilizará las medidas de preferencia ya establecidas.

EQUILIBRIO EXTERIOR

El Gobierno ha mantenido una actitud abierta y sin limitaciones al tráfico

exterior. No introducirá restricciones a la importación. Pero es necesario tener

conciencia plena de todos aquellos casos en que el consumo de productos

españoles pueda sustituir a los importados.

Por otra parte, la exportación ha de ser actividad prioritaria para recuperar

nuestra competencia económica con el resto del mundo, seriamente afectada por

los nuevos precios de la energía y de las materias primas.

Las nuevas normas sobre las inversiones extranjeras permitirán proseguir una

politica abierta como contribución responsable al crecimiento español.

Se mantendrán las políticas de crédito exterior actualmente establecidas.

Al servicio de esta campaña de mayor exportación y de mayor equilibrio

comercial, el Gobierno se propone:

1. Desarrollar un nuevo programa de financiación de las exportaciones.

2. Estructurar un plan para la sustitución de importaciones Industriales.

3. Reducir el desequilibrio de la balanza de fletes mediante nuevas inversiones.

4. Revisar la política de importaciones de los Organismos públicos.

Por estas mismas razones, no se prorrogará la reducción, del arancel y se

mantendrá 1a globalización de los productos transitoriamente liberalizados.

EQUILIBRIO SOCIAL

Esta hora difícil de la comunidad nacional exige, más que nunca, tomar

conciencia de que el gasto público se dirija a aquellos servicios más

indispensables desde un punto de vista social y atienda muy particularmente a

las necesidades de los grupos menos favorecidos.

Esta preocupación, que el Gobierno ha de traducir en realidad en la política

presupuestaria y de crédito debe ser asimismo compartida con toda la comunidad

nacional, para hacer posible que los sacrificios que impone un momento de prueba

se distribuyan con justicia, e incluso para que, aún en esta situación, se

camine con firmeza, en la medida de lo posible, en el sentido de un mayor

progreso social.

A este propósito responden la preocupación, prioritaria sobre cualquier otra,

por la política de empleo y el propósito de hacer posible que una política

responsable de rentas permita mejoras reales de las

retribuciones. Junto a ello es preelpo también destacar:

1. La intensificación en los próximol Presupuestos del Estado de las medidas de

gasto público, mediante el aumento de dotaciones en servicios sociales, como la

educación, la sanidad y la asistencia, que habrán de orientarse en beneficio de

los más necesitados.

2. La política de gastos públicos dedicara asimismo en el año 1975 un conjunto

de auxilios económicos para el sostenimiento de los precios de los productos de

primera necesidad, por un importe global del orden de 80.000 millones de

pesetas.

3. Las medidas de próxima adopción en relación con el rigor en la exigencia del

impuesto general sobre la renta y las declaraciones de beneficios de las

empresas. Su actual régimen fiscal se mantiene, pero el rigor de su observancia se

incrementa mediante nuevos procedimientos de control que, en los casos límites,

supondrá la aplicación de las normas vigentes en el ordenamiento penal.

4) La próxima adopción por el Gobierno de medidas en relación con la mejora

fiscal de las retribuciones percibidas por los niveles de renta más modestos.

5) Serán objeto de próxima revisión las normas sobre tributación del consumo de lujo.

6) Durante el ejercicio de 1975 se mantendrán e intensificarán en lo posible

las políticas de revalorización de pensiones, de asistencia social, de protección

de minusválidos y subnormales, así como la de progresiva mejora del poder

adquisitivo del salario mínimo.

7) Se adoptarán asimismo las medidas necesarias para promover una especial

acción en 1975 del sistema de ahorro-vivienda, mediante el crédito para la

compra de las de carácter social.

8) Igualmente se adoptarán las medidas necesarias para intensificar el apoyo

a la política de ahorro, especialmente del pequeño patrimonio familiar en valores mobiliarios. 

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