Referencia ampliada del pleno de las cortes. 
 Aprobados los presupuestos del Estado para 1975  :   
 También fueron sancionadas las leyes de Carreteras y de Cooperativas. 
 ABC.    20/12/1974.  Página: 39-42. Páginas: 4. Párrafos: 40. 

REFERENCIA AMPLIADA DEL PLENO DE LAS CORTES APROBADOS LOS PRESUPUESTOS

GENERALES DEL ESTADO PARA 1975

PARA ANTES DEL 31 DE ENERO: MEDIDAS ECONOMICAS DEL GOBIERNO

- Reajuste de precios de algunos productos petrolíferos y de la energía

eléctrica.

- Plan de acción concertada eléctrica (bonificaciones fiscales a las empresas,

facilidades en el crédito oficial y derechos de expropiación forzosa).

- Modificación de las normas de instalación de industrias agrarias.

- Programa de ayudas a las explotaciones agrarias que produzcan artículos

necesarios para el abastecimiento nacional.

- Intensificación de la minería ,y estímulo a las plantaciones forestales.

OBJETIVO PRIORITARIO DE LA POLITICA AGRARIA:

Desarrollo de la producción interior para afrontar la escasez de

productos alimenticios

MINISTRO DE HACIENDA

LOS PROBLEMAS CRITICOS DE LA ECONOMIA ESPAÑOLA SE PRESENTARAN EN EL PRIMER

SEMESTRE DE 1975

EL GOBIERNO HA ABORDADO YA ESOS PROBLEMAS Y SE DISPONE A OFRECER UN CONJUNTO DE

SOLUCIONES:

- Dotación de fondos para la construcción de diez mil viviendas

- Movilización de la iniciativa privada en la construcción de viviendas

protegidas y de renta limitada

- Concesión de mil millones de pesetas para la preparación de suelos

urbanizables

- Incremento de las inversiones en obras públicas

También fueron sancionadas las leyes de Carreteras y de Cooperativas

"ESTAMOS ANTE UNA HORA DIFICIL, PERO CON MUCHAS POSIBILIDADES DE ACTUACION" DIJO

El MINISTRO DE HACIENDA AL ANUNCIAR UN AMPLIO PROGRAMA DE MEDIDAS ECONOMICAS

URGENTES

«La actual situación de la economía —afirmó— no admite demora ni aplazamiento de

aquellas inversiones que tratan de sostener el nivel de actividad»

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) Tres

ministros han comparecido ante la Cámara Legislativa, en la última sesión

plenaria correspondiente al año que termina. Cada uno de ellos defendió una Ley

importante: el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Hacienda, don

Rafael Cabello de Alba, la de los Presupuestos Generales del Estado para 1975;

el vicepresidente tercero y ministro de Trabajo, don Licinio de la Fuente, la de

Cooperativas, y el ministro de Obras Públicas, señor Valdés, el de Carreteras.

Las tres fueron aprobadas por la Cámara, que escuchó atenta y complacidamente

los discursos que los ministros pronunciaron con este motivo

En el banco azul se encontraba el Gobierno presidido por don Carlos Arias. La

afluencia de procuradores fue muy elevada.

También en las tribunas reservadas a los invitados y al público se registró una

considerable concurrencia.

El presidente de las Cortes don Alejandro Rodríguez de Valcárcel, acompañado

por los dos vicepresidentes, los cuatro secretarlos y el letrado mayor de la

Casa, ocupó la mesa presidencial a las diez y media en punto, y minutos después

declaró abierta la sesión. Fue leída y aprobada el acta del pleno anterior.

Seguidamente prestaron juramento, y se posesionaron de sus escaños, dos nuevos

procuradores: don Marino Díaz Guerre y don Bernabé París Gimeno. Se dio cuenta

de que, desde el último pleno, han cesado don Jesús Sancho Rof, don José de la

Torre Moreires y don Elíseo Vilalta Caralt.

LA LEY DE PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO

La primera intervención estuvo a cargo del procurador en Cortes don Julio

Gutiérrez Rubio, que formó parte de la Ponencia informante del proyecto de ley

de Presupuestos Generales del Estado para 1975 y que, en nombre de la Comisión,

expuso la minuciosa labor llevada a cabo en la elaboración del dictamen. Subrayó

la enorme distancia recorrida por nuestro país en el camino del desarrollo,

desde el primer presupuesto del Estado que se aprobó en 1828, con un importe de

448 millones de reales, hasta el presupuesto para el próximo año, que se eleva a

656.000 millones de pesetas, para resaltar luego «la trascendencia que han ido

cobrando los Presupuestos Generales, a tono con el impresionante crecimiento de

los fines y de las funciones del Estado, como instrumento político del mismo.»

Explicó la estructura técnica del presupuesto para 1975 con 57 artículos,

agrupados en siete epígrafes, a los que se formularon 81 escritos con 134

enmiendas por los procuradores; una de ellas a la totalidad de la ley, y dio

lugar a brillantes intervenciones en torno a los presupuestos considerados en su

conjunto. El señor Gutiérrez Rubio analizó las deliberaciones desarrolladas en

torno a cada artículo, y terminó señalando que el texto ofrecido a la

aprobación de la Cámara «presenta un presupuesto equilibrado y acomodado a una

coyuntura excepcional».

INTERVENCION DEL MINISTRO DE HACIENDA

A las once menos diez de la mañana; el vicepresidente segundo del Gobierno y

ministro de Hacienda, don Rafael Cabello de Alba, se ponía en pie, en medio de

cordialísima ovación, para dirigirse a la tribuna y pronunciar un discurso

realmente trascendental por su contenido, por su brillante exposición, por su

profundo análisis de la situación y por su equilibrada y esperanzadora visión de

las perspectivas futuras. Razones evidentes de espacio nos obligan a recoger

solamente algunos de los pasajes esenciales de este importante documento:

«El presupuesto es un instrumento básico de la actuación del Estado... Por deba-

jo de la frialdad de los números alienta en todo presupuesto un programa de

política económica, un diagnóstico de la problemática de la economía y un deseo

de atender a esos problemas, dentro de los márgenes que ofrecen los recursos

disponibles...» «Ningún presupuesto es neutral...Todo presupuesto es

beligerante, porque está inspirado en una filosofía política... El presupuesto

sólo adquiere así su contenido en el contexto de la situación económica en que

se inserta y sobre la que desea actuar.»

«Si el presupuesto se "legaliza" cuando cumple con los principios de derecho

público que disciplinan el ciclo vital, sólo se "legitima" cuando sirve a los

intereses de la economía nacional a la que se refiere.»

Subrayó el señor Cabello de Alba que reconocía como un deber decir a los es-

pañoles cuál es la realidad de nuestra situación, en lenguaje llano.

«Necesitamos —añadió— que el hombre de la calle pueda comprender dónde estamos;

qué es lo que va mal y por qué; cuáles son nuestras dificultades; cuáles son

también nuestras oportunidades; qué alternativas se nos ofrecen; cuál es la

justificación de los sacrificios que puedan solicitársele; dónde la actitud

animosa se convierte en triunfalismo perturbador, y dónde, en cambio, la

preocupación prudente deja paso al pesimismo tenebroso y sin fundamento».

Anunció su deseo de facilitar «una serie de datos que ayuden a la comprensión

del problema con el que nos enfrentamos», y comenzó trazando un breve esbozo de

la crisis de la economía en el panorama mundial, para subrayar que «la economía

española está inserta plenamente en la economía internacional y no puede por

ello permanecer ajena a la crisis económica de más graves proporciones que el

mundo ha experimentado desde el fin de la segunda guerra mundial. Las causas de

esta crisis —dijo— son complejas, pero entre ellas señaló: la crisis del

Sistema Monetario Internacional; las políticas económicas restrictivas; la

crisis del petróleo, que agudizó ambos males; los incrementos de precios de

otras materias primas y productos alimenticios; el desequilibrio masivo de los

pagos internacionales, con la secuela de déficit abultados en las balanzas de

pagos».

Se refirió a los efectos de la crisis en los países de la O. C. D. E. y puso

luego a examinar el panorama económico español haciendo balance de los

resultados de 1974. Tema sobre el que dijo:

PANORAMA ECONOMICO ESPAÑOL

«Las valoraciones económicas de 1974 aún no están disponibles, pero se conoce

claramente su tendencia y el orden de su magnitud.» En el examen de los datos

anuales acumulados, estimados para 1974. Dijo: «el producto nacional bruto de

España habrá crecido, a final de este año, en torno al 5,5 por 100 en términos

reales, y en un 18,2 por 100 en términos monetarios. El crecimiento de la

demanda, en términos reales, habrá sido del 5,6 por 109 para el consumo privado,

del 4 por 100 para el consumo público, del 8 por 100 para la inversión, y del

2,7 por 100 para las exportaciones de bienes y servicios. El aumento de las

importaciones, en un 8 por 100, en términos reales —con un encarecimiento de

sus precios en más de un 42 por 100—, completa el cuadro de las principales

magnitudes económicas para el año que va a terminar.

Agregó que si se examinaran superficialmente las consecuencias del panorama

descrito en ese cuadro, «tendríamos que llegar a un resultado alentador», pero,

añadió:

«Es preciso ver con claridad, con crudo realismo, dónde nos encontramos hoy, lo

que nos ha costado llegar hasta aquí y el saldo de problemas que traspasamos al

próximo ejercicio... Hay que decir muy claro al país que un crecimiento conjunto

durante todo el año 1974 de más del 5 por 100 no significa precisamente que en

estos momentos estemos creciendo al 5 por 100», y expuso el «diferente ritmo de

actividad de los dos semestres del año», así como «la débil aceleración de estos

meses finales, que son el verdadero punto de partida para los resultados

posibles del año próximo...» «La economía —dijo también— está llegando al fin de

1974 más debilitada de lo que sugieren las cifras para el conjunto del año; y

que esta tendencia, y no aquella media, es la que hay que tener en cuenta

de cara al año próximo y a los meses inmediatos...» «El crecimiento de un 4 o

un 4,5 por 100 propuesto para 1975 puede «parecer» un retroceso en relación con

el resultado del año 1974; cuando en realidad «es» un claro avance sobre la

situación actual; un avance considerablemente difícil de alcanzar».

Dentro del capítulo dedicado a la explicación de los resultados españoles, el

ministro analizó el retraso de los efectos de la crisis mundial en España, por

la inercia de la etapa de expansión económica anterior, larga e intensa; por la

mayor rigidez relativa de la estructura institucional española y la entrada en

la nueva situación con unas reservas exteriores netas cercanas a los 7,080

millones de dólares que otorgó, sin duda, un margen de tranquilidad ante el

brusco cambio de signo de la balanza de pagos».

LA POLITICA ECONOMICA EN 1974

El ministro de Hacienda se refirió luego a las finalidades esenciales de la

política económica de 1974, que pretendió dosificar, en el tiempo, la absorción

de la crisis del petróleo por la economía española, mediante la adopción de dos

clases de medidas: renuncia a determinados ingresos presupuestarios y

establecimiento de líneas de subvención, que tenían por objeto contener los

precios de una variada gama de productos, básicamente los alimenticios.

«Tal tipo de política —afirmó— resulta de imposible mantenimiento

prolongado...».

«Necesario es cobrar conciencia de que los procesos de ajuste que se trataba de

demorar son, en último término, insoslayables». Esta afirmación es especialmente

cierta si se considera la evolución en el crecimiento del consumo de productos

petrolíferos», que está en absoluto desacuerdo con la realidad de nuestra

balanza de pagos y con el objetivo mareado por el Gobierno de reducir, para el

año 1975, las importaciones de crudos en 500 millones de dólares.

Afirmó el ministro más adelante que el ejercicio de 1974 arrojará unas tasas

anuales sumamente aceptables, pero el costo de obtener esos resultados no puede

olvidarse: será un doble desequilibrio en el Presupuesto y en la balanza de

pagos. Añadió que la política de renuncia de ingresos fiscales y de subvenciones

llevará a cerrar el año con un déficit del orden de los 20.000 millones de

pesetas, a los que habrá que sumar casi otros 26.000 resultantes de,

subvenciones financieras con créditos del Banco de España para productos

alimenticios. «Se trata ciertamente —dijo— de cifras no desdeñables, pero,

afortunadamente, muy lejanas de las que con carácter alarmista se han difundido

en distintas publicaciones».

Tras de referirse minuciosamente al desequilibrio exterior, afirmó: «Resulta

imposible transferir, indefinidamente, las consecuencias de la crisis mundial en

la economía española... «Desde el punto de vista de España el alza del coste de

los crudos y de las materias primas llega más allá de nuestras posibilidades de

acción; es un dato cuyas consecuencias hay que aceptar y al que es preciso

ajustarse».

Entró luego el ministro de Hacienda a definir la elección presupuestaria para

1975, destacando los tres rasgos característicos y fundamentales: contenido

social, moderado y responsable crecimiento de su volumen de gastos e ingresos y

atención y coherencia con la situación de la economía en los albores de 1975.

Como el ministro de Hacienda realizó ya una exposición pormenorizada sobre estos

tres aspectos al presentar el proyecto de Presupuestos a la Comisión legislativa

correspondiente a su departamento, pasamos por alto esta importante parte de su

intervención, que ya entonces recogimos con amplitud.

El ministro se refirió más adelante al saldo de problemas que hereda el año

1975: desaceleración apreciable; alza del coste de la vida a tasas de

crecimiento anual del orden del 15 por 100, y déficit en la balanza de pagos por

cuenta de renta y en la liquidación presupuestaria.

DOS LINEAS DE TENDENCIA

«En Economía, al igual que en Medicina, crisis significa decisión. Decisión que

obliga a elegir entre las distintas opciones con las que la economía española

se enfrenta y a poner, detrás del resultado de esa elección, toda la firmeza y

la energía precisas para asegurar sus objetivos.» Añadió el señor Cabello de

Alba que el Gobierno debía optar por una de dos líneas de tendencia: la primera

de ellas entraña el desarrollo autónomo de la economía, sin incentivos de clase

alguna o incluso con la adopción de medidas de carácter recesivo... Una segunda

alternativa plantea, como prioritarias, dos necesidades en cierta forma

contradictorias: combatir el desempleo activando el proceso económico, lo que

supone aceptar una cierta tasa de inflación moderada, y reducir el consumo

energético. Afirmó que las finalidades, los objetivos y hasta los procedimientos

de una determinada política se interrelacionan y producen muchas veces efectos

contradictorios.

Se refirió al peligro de las soluciones radicales para subrayar la conveniencia

de «alcanzar el bien posible, consistente en combinar una tasa de desarrollo

aceptable, con un nivel de ocupación próximo al de pleno empleo, pagando por ese

objetivo alzas de precios menos intensas que las actuales e incurriendo sola en

déficit que sean soportables por la balanza de pagos.

Al referirse a la ordenación de los objetivos prioritarios el ministro apuntó

como el primero y fundamental combatir el desempleo. Comentó el alcance de las

medidas económicas adoptadas el 25 de octubre y en cuanto a las acciones

concretas afirmó: «La actual situación de la economía no admite demora ni

aplazamientos de aquellas inversiones que tratan de sostener el nivel de

actividad. Los problemas críticos de la economía española habrán de presentarse

en el primer semestre de 1975; la política fiscal beligerante y compensatoria

deberá tratar de reducir o eliminar cualquier retraso en- sus gastos durante

este primer trimestre. De otra forma el remedio sería tardío.

«El Gobierno —dijo— ha abordado ya los que entendía problemas críticos y se

dispone a ofrecer un conjunto de soluciones. La. línea maestra de estas

soluciones, es la siguiente: de una parte la iniciación inmediata de una

reactivación genérica, en aquellos sectores que puedan absorber el paro,

reanimar la economía y al mismo tiempo satisfacer una necesidad social

hondamente sentida; pero de otra, la reactivación sectorial, discriminada, para

buscar la solución de los grandes problemas nacionales, de forma que se inserte

el esfuerzo coyuntura! en la solución de nuestras propias deficiencias de

estructura.

No hacerlo así sería incurrir en la ceguera de gastar nuestros medios en la

solución de. un problema de hoy, agravando en definitiva un problema de mañana.»

ESTIMULOS A LA CONSTRUCCION

El ministro expuso luego los estímulos que se preparan en el sector de la

construcción, que son, entre otros: dotar al Ministerio de la Vivienda de fondos

para la construcción da 10.000 viviendas y 1.000 millones de pesetas para la

preparación de anelos urbanizables; movilizar a la iniciativa privada en la

construcción de viviendas protegidas y de renta limitada. En cuanto a las obras

públicas se refirió a la mejora de la liquidez bancaria y a la actuación del

crédito oficial —2.000 millones a disposición del Banco de Crédito Industrial—,

así como elevación sustancial de las cifras totales de inversión del Gobierno en

obras públicas.

TRES DESEQUILIBRIOS

Como segundo objetivo en las acciones sectoriales afirmó el ministro: «Nuestra

economía debe necesariamente aplicar sus activos —ahorro, reservas y crédito

exterior— a paliar. sustancialmente los tres grandes focos de los que parte su

actual desequilibrio: el desequilibrio energético, el desequilibrio alimenticio

y de materias primas y el desequilibrio exterior. Analizó cada uno de estos

aspectos y afirmó que el desarrollo de esta política convierte en necesidad

prioritaria «da reducción del consumo e importación de petróleo y obliga a

aceptar los nuevos precios relativos de la energía, única forma de evitar una

situación ruinosa a largo plazo».

Se refirió el ministro a la urgencia de .«activar el proceso de inversiones

tendentes a crear la oferta que sustituya, en parte, a la energía petrolífera,

aprovechando al máximo los recursos nacionales». En este punto, el ministro de

Hacienda anunció las próximas acciones concretas del Gobierno:

Antes del 31 de enero próximo se reajustarán los precios de algunos productos

petrolíferos y de la energía eléctrica y se ofrecerá y aprobará un plan de

acción concertada eléctrica para potenciar la producción de energía

sustitutoria, que concederá a las empresas bonificaciones fiscales facilidades

en el crédito oficial y derechos de expropiación forzosa. Se adoptarán las

medidas precisas para´ las restricciones de energía en la iluminación de

espectáculos, televisión y autopistas.

POLÍTICA AGRARIA. MINERA Y FORESTAL

Política de desarrollo de la producción interior que trate de afrontar y

prevenir la escasez de productos alimenticios, objetivo prioritario de la

política agraria. El Gobierno aprobará antes del 31 de enero próximo, una

modificación de las normas de instalación de industrias agrarias, el plan de

nuevos regadíos y un programa de ayuda a las explotaciones agrarias qué

contraigan determinados compromisos en orden a la producción de los artículos de

que´más necesitado está el abasto nacional.

En cuanto a las´ materias primas no energéticas anunció dos planes: uno de

intensificación de la minería y otro de estímulo de las plantaciones forestales,

que serán remitidos a las Cortes antes del 31 de enero próximo.

LA EXPORTACIÓN

El señor Cabello de Alba afirmó que el crecimiento de la exportación sigue

constituyendo un fin básico de la política económica española y señaló luego la

importancia de las medidas que buscan la reactivación de la economía a través de

la inversión privada. A este respecto anunció: «Me propongo someter de inmediato

al Consejo de Ministros una propuesta de desgravaciones fiscales articulada a

través de la devolución de Impuestos Indirectos a la actividad inversora: de

aquellos sectores en los que se manifiesta el desequilibrio estructural de

nuestra economía... La Banca y las Cajas de Ahorros dispondrán del suministro

de activos líquidos necesarios para que los objetivos monetarios puedan

lograrse con fluidez con continuidad y sin sobresaltos...»

Al referirse . a otras medidas que completan el cuadro de actuación del

Gobierno, afirmó que la reanimación de la Bolsa ha de esperarse fundamentalmente

de la reanimación´ de] tono de nuestra economía, y del proceso de confianza en

el futura político y económico del país. Tuvo frases especialmente relevantes

para el control y la fiscalización del gasto y afirmó que «facilitar ese control

gana el respeto de cualquier gestión pública» y anunció a la Cámara: «Me

propongo elevar de inmediato al Gobierno el anteproyecto de ley general de

Administración y Contabilidad de la Hacienda Pública, actualizando y

completando la vigente de 1911.

En la última parte de su brillantísima exposición, que fue seguida en todo

momento con extraordinario interés, el ministro de Hacienda dijo: La

política económica de 1975 habrá de moverse ante una serie de dificultades que

sería imprudente desconocer y de las que conviene tomar clara conciencia...

Me niego a acompañar las lamentaciones apocalípticas de quienes predicen un

futuro presidido por la ruina y la desesperación...

El ambiente derrotista sembrado por algunos, ni condiciona al Gobierno ni puede

condicionar la tarea colectiva de colaboración de todos los .españoles. Porque

ésta no es sólo una tarea del Gobierno, ni siquiera de las Cortes, sino de todo

el pueblo español. Una tarea colectiva que nos impondrá, sin duda, sacrificios y

renunciamientos, pero que nos ofrece a cambio esperanzadoras posibilidades de

prosperidad, de justicia y de paz...

TRES ACTIVOS IMPORTANTES

Estamos ante una hora difícil, pero con muchas posibilidades de acción. Se

refirió el ministro a «tres activos de no frecuente contabilización, sobre los

que han descansado los resultados conseguidos hasta ahora en España: «el gran

activo de España —dijo— ha estado siempre representado por sus hombres...

Yo creo que nuestro pueblo se merece el crédito y el respeto de la confianza y

no el insulto de la duda...-

El segundo activo de España está en la consolidación de su economía... Yo creo

que nuestra economía tiene problemas, pero que su nivel de desarrollo y su

capacidad de reacción bien merecen 1» confianza de quien la ve con ojos limpio»

de pasión partidista,.. El tercer activo de España es la paz que nuestro orden

político ha asegurado con fortuna frente a toda clase de riesgos... Estoy

convencido de que la limpia historia de nuestro sistema político en estos años y

la madurez alcanzada por los españoles, merece afirmar la indudable convicción

de que la transición que se está operando será realidad y tarea de todos; porque

todos los españoles tienen cabida en el futuro»...

«Creo que estos grandes activos en que descansan nuestros proyectos, constituyen

la más firme base para responder al reto que plantean los acontecimientos de

1975. Esa es la base de nuestra fe en el futuro.

sobre la que han de ejecutarse, con precisión y esperanza, los plañes elaborados

para resolver los problemas con los que nos enfrentamos.»

El ministro terminó pidiendo el voto favorable de los procuradores para la ley

de Presupuestos Generales del Estado, y efectuada, seguidamente, la votación,

quedó aprobada con dos votos en contra y tres abstenciones.

Los largos, Interminables, aplausos que acogieron el trascendental discurso del

vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Hacienda, señor Cabello de

Alba, se/ reanudaron al conocerse la aprobación de la ley.

MINISTRO DE OBRAS PUBLICAS

EL ESTADO PUEDE PARTICIPAR EN LA PROMOCIÓN DE ALGUNAS AUTOPISTAS DE SIGNIFICADO

INTERÉS

La red nacional básica de carreteras comprenderá entre diez mil y trece mil

kilómetros y tendrá características análogas a las del Plan REDIA.

El procurador don Manuel Pérez Olea, miembro de la Ponencia que informó el

proyecto de ley´ de Carreteras, intervino a continuación para exponer ante el

Pleno la labor desarrollada por la Comisión de Obras Públicas para perfeccionar

este texto legal. Fue muy aplaudido e inmediatamente después subió a la tribuna

el ministro de Obras Públicas, don, Antonio Valdés y González-Roldán. que se

dirigió la Cámara «para llamar su atención —dijo— sobre el gran marco de la

política de carreteras, cuyas directrices formales señala la Ley y sobre la

trascendencia que para el futuro de las infraestructuras viarias del país ha de

tener una ley, que viene a sustituir a un monumento legal que. en breve, hubiera

sido centenario».

El ministro de Obras Publicas se refirió ampliamente a la ley de Carreteras de

1877 y a los. hitos logrados con ella en la política viaria, tales como el

circuito de firmes especiales, la creación de la nueva política Diaria, el

impulso dado al desarrollo de nuestras carreteras con el Plan Redia, que actuó

sobre los 5.000 kilómetros que canalizan la, garle fundamental del tráfico a

larga distancia; las primeras realizaciones del Plan Nacional de Autopistas a

partir de 1965, los Planes Regionales en los años 70 y la construcción,

conservación y explotación de autopistas, en régimen de concesión.

El ministro de Obras Públicas pasó a referirse luego a la nueva ley de

Carreteras, que no quiso analizar, sino únicamente destacar los grandes rasgos

que ´justifican su promulgación:´«Esta nueva ley —dijo—constituye, en primer

lugar, un código completo que pretende abarcar, de forma unitaria, toda la

problemática de las carreteras; no sólo se ocupa de su, construcción, sino del

planteamiento, la financiación y la explotación de las carreteras, y extiende su

ámbito legal a las carreteras del Estado, de la provincia y del Municipio.

Destacó la importancia que le confiere a la ley este carácter de marco general

en materia de carreteras y subrayó, especialmente, la trascendencia en cuanto a

la ordenación del territorio, campo en el que la acción en infraestructuras

tiene decisiva influencia. Ves-taco también la regulación del esquema de las

relaciones Estado-individuo y, asimismo, que se respeta la ley de construcción,

conservación y explotación de autopistas de 1972, e incluso se amplían sus

principios a las demás concesiones administrativas de carreteras, que puedan

otorgarse en lo sucesivo.

AUTOPISTAS

El señor Valdés y González-Roldán dedicó una extensa parte de su intervención al

tema de las autopistas en régimen de concesión, «último eslabón en la evolución

del concepto de carretera convencional».

Explicó las razones que aconsejaran adoptar el peaje, en una gran parte de la

red de autopistas, y comentó el tema polémico del coste de estas vías: «con

datos insuficientes y a veces erróneos —dijo-— se ha pretendido obtener la

conclusión de que las autopistas, en régimen de concesión, son más caras en

España que en otros países y que incluso resultan más costosas que las que

realiza directamente la propia Administración. Ello no es así.-»

Expuso una serie de consideraciones en torno a esta cuestión y comentó luego las

circunstancias actuales que han motivado un ligero retraso en el programa de

concursos de autopistas. «El momento —dijo—obliga a seleccionar con especial

rigor.» Se refirió a la autopista de Campomanes-León y añadió que «el Estado

puede participar en 2a promoción de algunas autopistas de significado interés,

en el desarrollo regional y en otras que tengan una rentabilidad económica y

financiera asegurada».

El ministro de Obras Públicas dedicó la última parte de su discurso a señalar

las directrices de actuación en la construcción de carreteras y dijo:

PLAN NACIONAL DE CARRETERAS

El Plan Nacional de Carreteras que el Gobierno como consecuencia de la nueva

ley habrá de presentar a las Cortes eL un plazo de dos años, comprenderá la,

previsiones, objetivos y prioridades pan el establecimiento, desarrollo y

funciona´ miento de tas carreteras estatales que s> integrarán en tres redes:.

Nacional básica nacional complementaria y regional. LA primera, comprenderá

entre 10.000 y 13.000 kilómetros; la segunda, de 20.080 a 30.000 y la regional,

otro tanto. La red nacional básica tendrá características análogas de Plan Redia

y a finales de 1975 se encontrará acondicionado el 60 por 100 para alcanzar casi

la totalidad, a lo largo de IV Plan. Las otras dos redes que, en con junto,

representarán cerca de 60.000 metros recibirán el mayor esfuerzo en lo próximos

años, para lograr una mayor capacidad de carga que permita abaratar Los costes

de transporte, evitando los estrangulamientos y dificultades que hoy presenta el

sistema de vías complementarias.

La intervención del ministro de Obras Públicas fue acogida con aplausos y,

seguidamente, se aprobó la ley de Carreteras, con nueve votos en contra y una

abstención.

 

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