Información económica. 
 «No se intenta con la proyectada reforma tributaria conseguir una recaudación mayor»  :   
 "Las cargas fiscales se distribuirán principalmente, entre los más poderosos y se aplicarán en beneficio de los más necesitados" "Ofreceremos al contribuyente un sistema mucho más fácil y cómodo que el actual". 
 ABC.    19/09/1963.  Página: 23-25. Páginas: 3. Párrafos: 34. 

Fuente: ABC MADRID Fecha: 12-09-1963

MADRID, JUEVES 12 DE SEPTIEMBRE DE 1963

«NO SE INTENTA CON LA PROYECTADA REFORMA TRIBUTARIA CONSEGUIR UNA RECAUDACIÓN

MAYOR»

"Los cargas fiscales se distribuirán, príncipalmente entre los más poderosos y

se aplicarán en beneficio de los más necesitados"

"OFRECEREMOS AL CONTRIBUYENTE UN SISTEMA MUCHO MAS

FÁCIL Y CÓMODO QUE EL ACTUAL" Declaraciones del ministro de Hacienda, señor

Navarra Rubio

El, ministro de Hacienda, don Mariano navarro Rubio, higo ayer por la tarde unas

declaraciones a los representantes de la Prensa española y corresponsales

extranjeros acreditados en Madrid acerca de la reforma del sistema tributario,

cuyo memorándum se ha difundido en la pasada semana a través de Zas órganos

españoles de información. Acompañaban al ministro los subsecretarios del

Deparlamento, señores Sánchez Cortés y Lacalle Leloup, y los directores

generales y otros altos funcionarios de la casa. El salón de Carlos III del

Ministerio aparecía lleno de periodistas dé los diarios, revistas económicas,

agencias de información, radio y televisión. Las. lineas fundamentales de las´

manifestaciones del señor Navarro Rubio pueden concretarse en estos puntos:

no.se pretende aplicar de un golpe las modificaciones tributarias que el nuevo

cuadro reclama; no se intenta tampoco conseguir una recaudación mayor; se quiere

alcanzar un desarrollo económico con la contribución de todos los ciudadanos,

distribuyendo la carga, principalmente, entre los más poderosos y aplicándola,

precisamente, en "beneficio especial de los más necesitados; sé defenderá el

ahorro, la inversión, el comercio y las exportaciones; y, en fin, se brindará al

contribuyente un sistema mucho más fácil y cómodo que el actual, reduciendo

considerablemente eí número de figuras impositivas y evitando las

superposiciones.

ESTAMOS EN EL COMIENZO DE UN PROCESO DE REFORMA

"Es dé todos sabido—comenzó diciendo el ministro—que el Gobierno ha atacado

resueltamente la revisión del sistefmá tributario español. El Ministerio de

Hacienda, conforme a su acostumbrada forma de proceder, puesta de manifiesto en

anteriores ocasiones, ha redactado un memorándum, que en este momento está

sometido a estudio e iníprme de los Organismos consultivos.más calificados en el

orden económico: Consejo Superior de Cámaras, Instituto de Estudios Políticos,

Organización Sindical y Consejo de Economía Nacional.

En el memorándum se contienen las líneas principales de la reforma, los

criterios cardinales, las ideas centrales. En este, estudio no se habla ni de

normas legales ni de bases o tipos fiscales, porque todas estas prescripciones

han de ser objeto de una elaboración posterior. Es decir, estamos en él comienzo

de un proceso de reforma que se inicia con una consideración abierta y general

del problema, desde un puntó de vista puramente conceptual. Luego, insisto; una

vez; establecidos los criterios, vendrá la ley, que ha de traducir .en normas

jurídicas el planteamiento lógico, y es entonces cuando se podrá ver con todo

detalle el alcance concreto de la reforma."

DESARROLLO PAULATINO DE LAS MODIFICACIONES TRIBUTARIAS

"La reforma contiene, ante todo, el establecimiento de un cuadro general de los

trimtos,. a nuestro juicio, completo, realista y congruente—continuó diciendo el

ministro—. A través de él el futuro fiscal español queda perfectamente dibujado,

y servirá, por tano, para condicionar la evolución posterior, señalando los

canales por los que ha de marchar si no quiere perder, la idea de sistema. No

pretendemos, a fuer de prudentes, aplicar de un golpe todas las modificaciones

tributarias que el nuevo cuadro reclama. Vrites ál contrario, propúgnámos un

desarrollo paulatino y mesurado, conscientes de las repercusiones que estas

medidas, de suyo siempre vigorosas, producen en la vida económica. Pero esto

tampoco quiere decir que

vayamos a permanecer en una actitud meramente expectativa y cautelosa, esperando

que los acontecimientos se presenten propicios. Nos damos cuenta de que el

momento presente ofrece las circunstancias más óptimas para atacar el problema

general de la reestructuración tributaria.

ESTABILIDAD COMO PUNTO DE PARTIDA

Partimos de una situación de estabilidad, de equilibrio del Presupuesto y de la

economía en general, que constituye una auténtica base de lanzamiento para

cualquier programa-económico; nos enfrentamos con un Plan de Desarrollo de signo

claramente estructural, y contamos con la escolta de una reforma bancaria y

monetaria que en este momento.está produciendo ya importantes resultados. Todo

ello sin contar la preparación operada por la reforma tributaria de 1967, que

viene a constituir el antecedente obligado de la que ahora intentamos. Todas

estas razones coinciden en la presente ocasión con el comienzo de un nuevo

bienio financiero, cuyos presupuestos hemos de presentar inmediatamente ante las

Cortes.

En el primer párrafo del memorándum se indican las finalidades que debe

perseguir todo sistema tributario que se precie de completo: la consecución de

un rendimiento suficiente, una justa distribución de las cargas entre los

ciudadanos y el servicio a las finalidades más trascendentes de orden político,

económico y Social. Conviene que aclaremos un poco estos extremos, para que no

haya lugar a confusiones."

UN CUADRO DE TRIBUTOS JUSTO, LÓGICO Y CONGRUENTE.

Aclaró después el señor Navarro Rubio que no se pretende con el nuevo cuadró

tribütario conseguir una recaudación mayor. "Para este solo objeto no hubiésemos

hecho ninguna reforma; porque la de 1957 ha demostrado hasta la saciedad su

capacidad para atender todas las necesidades del Estado. Baste con recordar que

en un período de cinco años Jiemos duplicado Jos ingresos; hemos podido

desgravar el sistema en más de 7.000 millones de pesetas anuales, y se han

devuelto al sector privado, a través del crédito oficial, recursos que se habían

obtenido previamente por el impuesto, por un importe aproximado de 25.000

millones de pesetas en conjunto. Esta capacidad de recaudación se mantiene viva

y se mantendrá siempre, porque ha tenido el´ acierto de montarse sobre la propia

realidad económica, de forma que, de una manera consecuente, cualquier

oscilación en la economía se traduce de modo inmediato en un parálelo movimiento

De la recaudación. No es, por cierto, una finalidad dé obtención de mayores

ingresos la que muere la reforma. Es, eso sí, una condición indispensable para

El éxito del sistema; pero de ninguna manera, concretemos, objetivo propio de

las modificaciones que ahora pensamos introducir.

Lo que sucede es que, como consecuencia del acarreo dé figuras impositivas

efectuado por nuestra vieja tributación a lo largo de los tiempos, se ha perdido

por completo la visión de conjunto, por lo que, propiamente, ya no se puede

hablar de sistema y en modo alguno se cumple la segunda de Las finalidades a que

antes me he referido: la de la justa distribución de la carga tributaria entre

los ciudadanos. Es éste, quizá, el problema que ha constituido mi mayor

preocupación. Creo sinceramente que el nuevo cuadro de tributos que el

Ministerio presenta merece la aceptación general, porque, ante todo, es justo,

lógico y congruente.

PREOCUPACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA

A través de ese cuadro aparece claramente el concepto social de un Estado

moderno que pugna por alcanzar un desarrollo económico con la contribución de

todos los ciudadanos, distribuyendo la carga, principalmente entre los más

poderosos y aplicándola, precisamente, en beneficio especial de los más

necesitados. Si esta finalidad no se desprendiere de la lectura del memorándum,

podéis afirmar, con razón, que nos hemos equivocado.

Pero es que, además—subrayó el señor Navarro Rubio—, nosotros no creemos que el

sistema tributario sea políticamente neutralista, sino que debe responder de

modo directo a las finalidades concretas en que se desdobla, la política

económica del Gobierno. Se han montado, a través de este cuadro dé tributos,

unas líneas intencional mente económicas que coadyuvan eficazmente a la

resolución de los problemas que España tiene pendientes en esta etapa de

desarrollo, y así vamos claramente a defender el ahorro, la inversión, el

comercio y las exportaciones, utilizando a, este respecto las técnicas y las

experiencias que otros países nos han brindado, después de un dilatado e intenso

período de fomento y defensa de sus economías, con lo que, al mismo tiempo que

nosotros defendemos la nuestra, nos colocamos en línea con los países más

avanzados para, conseguir un diálogo en plano de igualdad y disponer nuestras

posiciones, en su caso, en orden a la discusión de las fórmulas más amplias de

internacionalización que el futuro pueda aconsejar.

Quiero llamar ia atención de que en este planteamiento hemos sido verdaderamente

realistas, partiendo muy directamente de las circunstancias especíales de la

economía española que han de tener un reflejó muy directo en la estructura de

sus impuestos. Es evidente qué éstos no pueden configurarse según moldes

teóricos o patrones extranjeros que no han sido debidamente contrastados por

nosotros, sino que han de ser fruto y origen de un proceso evolutivo íntimamente

relacionado con nuestra realidad económica.

LA RUINA DEL CUADRO TRIBUTARIO ANTERIOR A 1957

naturalmente que al hacer psta reforma no hemos pensado solamente en el Estado.

En la relación tributaria hay un sujeto que despierta nuestro mayor interés: el

contribuyente, y en consideración a la aportación que de él recibimos, le

brindamos un sistema mucho más fácil y. cómodo que el actual, reduciendo

considerablemente el número de figuras impositivas, evitando las superposiciones

y simplificando la diversifícación de tipos que hacen tan complejo el actual

esquema tributario.

Es posible que comparando el nueyo cuadro de tributos con el actual, se reduzcan

los epígrafes tributarios a la sexta parte. Consideren ustedes a la vista de

este dato la repercusión , que va a tenerla reforma en el orden legal y en el

administrativo.

Por respeto al contribuyente y a nosotros mismos, he de concluir diciendo que la

sinceridad ha sido la nota característica de este propósito. Aquí no se piensa

ni en contabilidades falsas, ni en declaraciones desviadas de la verdad, ni en

tipos irreales, ni en deformaciones, que provocaron la ruina del cuadro

tributario anterior a 1957. Todo el mérito de la reforma de esta fecha

consistió, precisamente, en eso, en una adecuación más perfecta de las bases a

la realidad, en la simplificación de las mismas, en la .supresión de falsedades,

y es sobre este cimiento sólido—verdadera piedra angular de la gestión

tributaria—donde ha de montarse la nueva reforma, que, por este motivo, y como

he dicho en un principio, continúa y corona la anterior.

EL PROYECTO DE LEY

Es obvio que una vez que estos criterios sean confirmados y, en su caso,

retocados a la vista de las consultas solicitadas, el Ministerio de Hacienda

someterá al Gobierno el oportuno proyecto de ley articulada, en la que de manera

clara se señalarán los efectos que la reforma origina inmediatamente en la

legislación actualmente en vigor. Entonces podrán los que,.quieran conocer su

desarrollo concreto medir el alcance práctico y real de la misma. Hasta ese

momento pensemos en perfilar bien los criterios, porque tras él criterio ha de

venir la norma, y tras la norma, la regla de aplicación."

Mayor eficacia y agilidad del impuesto sobre la renta

Terminadas las anteriores declaraciones, el señor Navarro Rubio contestó a lea

preguntas que le hicieron varios periodistas. La primera se refería a la medida,

en que, por parte del Ministerio, se había procurado contar con los criterios

expuestos por las organizaciones profesionales y corporativas, y por las

empresas.

"Hemos tomado buena nota dijo—de todas las indicaciones que se nos han venido

naciendo en los Congresos y Asambleas celebrados en los últimos anos. Tengo el

presentimiento de que en este aspecto hemos llegado a coincidencias

fundamentales y que las disensiones serán mas bien de matiz."

Refiriéndose al nuevo impuesto de sucesiones, subrayó el señor Navarro Rubio que

el problema primordial se reducía a la comprobación e integracion de las bases

tributarias. "Queremos matizar más—añadió—la progresión en ciertos tipos,

precisamente cuando se trata de sucesiones en favor, de parientes alejados."

Expuesta al ministro la preocupación existente en torno al alcance que ha de

darse al impuesto sobre el trabajo personal, explicó que él y sus colaboradores

eran partidarios de establecer una exención más amplia y generosa y, al mismo

tiempo, de aumentar la base de imposición de ese tríbulo. "Es anacrónica—subrayó

a este respecto—la distinción entre trabajo manual y trabajo no manual. Pero no

se vaya a creer que´con la nueva reforma se va a perjudicar al trabajador

manual."

Refiriéndose al nuevo sentido del impuesto sobre la renta aclaró el señor

Navarro Rubio que lo que se trata es de establecer un gravamen general sobre las

rentas, despojando al impuesto de su anterior carácter de tributo

complementario. "Este impuesto tiene una enorme importancia y juega en un doble

frente: en el orden interno tiende a la redistribución de las cargas; y en el

externo, al fomento de las exportaciones, permitiéndonos ponernos en un plano de

igualdad y de competencia con los demás países. Es, por otra parte, el impuesto

que mejor se presta para refundir en uno solo de carácter general los diversos

impuestos particulares que operaban sobre las mismas bases impositivas. Nos

permitirá, sin duda, evolucionar en el futuro, por lo que a su aplicación se

refiere de acuerdo con las realidades internas." Insistiendo acerca de la

eficacia del impuesto, dijo después el ministro: "Todavía tenemos que dudar

mucho acerca de la sinceridad de buen número de contabilidades."

Para contestar a otra pregunta se ocupó el señor Navarro Rubio del problema de

las exenciones. "La forma de protección que hoy puede brindar el nuevo sistema

es más amplia y generosa que las exenciones dadas hasta aquí. Pero para que esas

exenciones no se prodiguen con exceso y lleguen a convertirse en privilegios

fiscales injustos estamos interesados en proceder a una revisión constante de

toda la política de beneficios que podamos conceder."

Un informador preguntó finalmente al ministro de dónde se obtendrían los

trescientos cincuenta y cinco mil millones de pesetas que exigirá el Plan de

Desarrollo, teniendo en cuenta que, según las propias manifestaciones del señor

Navarro Rubio, no pensaba el Gobierno incrementar la recaudaciln tributaria,

"Esa cifra no es demasiado elevada para los cuatro años en que se ha previsto jw

desembolso—respondió el ministro—. Ni es tampoco sustancialmenie superior a la

que se hubiera empleado en el mismo período de tiempo para atender a una

política mínima de desarrollo de los distintos sectores económicos del país, en

el caso de no haber existido el Plan de Desarrollo."

«NO CABE HABLAR DE RESTRICCIÓN DEL CRÉDITO BANCARÍO, QUE EN LOS SIETE PRIMEROS

MESES DEL AÑO HA AUMENTADO CONSIDERABLEMENTE»

El señor Navarro Rubio aclara algunos aspectos del coeficiente de liquidez

impuesto a la Banca privada

A continuación de las declaraciones hechas ayer por el señor Navarro Rubio en

torno a la reforma fiscal, el ministro entregó a los periodistas la siguiente

nota informativa sobre las consecuencias derivadas del coeficiente de liquidez

impuesto a la. Banca privada:

"Se ha comentado mucho en estas últimas semanas sobre el coeficiente de liquidez

impuesto a la Banca privada, y se ha atribuido a esta medida de carácter técnico

un alcance que en modo alguno tiene y unas consecuencias que tampoco le son

imputables; concretamente, una supuesta restricción del crédito bancario. En

primer lugar, no cabe hablar de restricción del crédito cuando en los siete

primeros meses del año en curso el volumen total del crédito otorgado per la

Banca a su clientela ha aumentado en la respetable cifra de 29.173 millones de

pesetas; este aumento ha sido superior al experimentado en el mismo período del

año 1962—ejercicio en el que el crédito creció en unos 59.000 millones—, frente

a unos 21.000 millones de pesetas en el año 1958, el año precedente a la puesta

en práctica del Plan de Estabilización.

Se ha hablado también en particular de una reducción operada, en el descuento de

papel comercial, pero las cifras conocidas hasta el mes de julio último ponen de

relieve que de los 2.9.173 millones en que el crédito bancario aumentó en el.

periodo enero a julio de este año, 18.482 millones corresponden a la Cartera de

Efectos de la Banca.

Naturalmente las autoridades monetarias, siempre sensibles a las racionales

necesidades de la economía, han procedido en todo momento marcando la política

aconsejable y adoptando las medidas que La coyuntura exigía; por esto, a la par

que se imponía un coeficiente uniforme y mínimo de liquidez a todos los Bancos y

banqueros privados se aumentaban sus lineas de redescuento en el Banco de España

y se computaban como liquidez las pólizas de Crédito Agrícola y de Crédito

Marítima y Pesquero que formaban parte de las carteras bancarias. Por el primer

concepto, las líneas de redescuento en los últimos meses—tanto las normales como

las especiales para venta de bienes de equipo, etc.—se elevaron en 4.748

millones de pesetas, y en cuanto a las referidas pólizas, la admisión de su

importe como cifra integrante de la liquidez, de los Bancos supuso una mejora de

dicha liquidez de 3.393 millones de pesetas.

Quiere esto decir que el Banco de España ha facilitado a la Banca la posibilidad

de aumentar el crédito en 8.141 millones de pesetas sin merma de su liquidez;

por otra parte, es muy digno de tenerse en cuenta el´ hecho de que al 31 le

agosto próximo pasado la Banca tenía sin utilizar de sus líneas de redescuento

en el Banco de España más de 7.000 millones de pesetas.

Todo ello, demuestra con claridad que no ha habido reducción del volumen de

crédito bancario, sino aumento sustancial del mismo, y que las negativas que, en

casos particulares, pueda haber dado la Banca no han sido debidas al

establecimiento de un coeficiente de liquidez, sino a una serie de

circunstancias que sólo en cada caso concreto se pueden analizar.

Es de esperar que en los próximos meses

se olvide el coeficiente de liquidez como tema de conversación, y en cambio, se

hable en lo futuro, posiblemente, de que el uño 1963 fue el primero en que la

ordenación Bancaria española estableció una disciplina congruente y eficaz.

La Banca se encuentra en buenas condiciones para atender a su clientela, como lo

acredita el hecho de que, según el Balance del Banco de España al 31 de agosto

último, los Bancos y banqueros españoles han red.ucldo su endeudamiento con el

Banco emisor mediante la devolución de unos 6.500 millones de pesetas, de los

18.000 millones, en números redondos» que tienen recibidos del Banco de España

en cuentas üe Crédito con garantías de Valores. Este hecho es bien expresivo de

la holgura con lúe puede desenvolver en estos momentos la Banca española,

holgura a la que ha contribuido el satisfactorio incremento en los meses de

julio y agosto últimos de nuestras reservas de divisas, cuya contrapartida en

pesetas ha Ido a aumentar tes depósitos bancarios, toda vez que el aumento de la

cuenta del I. E. M. E. en el Banco de España en los dos citados meses ha sido de

3.507 millones de pesetas."

Terminada la lectura de esta nota, y a preguntas de los periodistas, el señor

Navarro Rubio amplió el contenido de la misma diciendo que ese aumento no tenia

por qué provocar ninguna merma de posibilidades en la Banca privada. "El

coeficiente de liquidez no es más que un sumando de la liquidez bancaria. Lo que

se ha podido detraer con ese aumento del coeficiente se ha compensado a la Banca

al ofrecerle la posibilidad de aumentar, al mismo tiempo, sus redescuentos en el

Banco de España. No creo—subrayó—que pueda hablarse con carácter general de una

restricción de créditos. Lo que pasa es que muchos créditos que antes se

obtenían con demasiada facilidad para actividades que para nada repercutían en

beneficio de la economía española o para otras de carácter especulativo, se han

suprimido."

Y es un hecho—terminó diciendo el señor Navarro Rubio—que el aumento del

coeficiente de liquidez ha supuesto una medida saludable que ha contribuido a

colocar en línea de estabilidad a la Economía española.

 

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