Por decisión del cardenal Tarancón. 
 Los procesos matrimoniales serán en Madrid, de ahora en adelante, gratuitos     
 
 ABC.    31/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ABC. VIERNES 31 DE DICIEMBRE DE 1976.

la iglesia en el mundo de hoy

POR DECISIÓN DEL CARDENAL TARANCON LOS PROCESOS MATRIMONIALES SERÁN EN MADRID,

DE AHORA EN ADELANTE, GRATUITOS

- Quedarán únicamente las tasas correspondientes a abogados y procuradores

dentro de los máximos establecidos por la diócesis.

• «La diócesis prefiere tener dificultades económicas a que se mantenga la fama

de que sólo los ricos pueden obtener la separación.»

«El cardenal-arzobispo de Madrid, monseñor Enrique y Tarancón, ha decidido, tras

reflexionar con su Consejo episcopal, renunciar al derecho de percepción de

ingresos en concepto de costas Judiciales, tal y como se venia haciendo en el

tratamiento-de las causas matrimoniales, según se ha informado en una rueda de

Prensa celebrada en las dependencias arzobispales.

Dichas costas están establecidas actualmente entre las 20.000 pesetas de los

casos de nulidad denominados como exceptuados —que son los más sencillos y de

más ágil resolución—, y las 60.000 del procedimiento plenario de nulidad.

Hasta este momento, el beneficio de la gratuidad se aplicaba sólo a los

económicamente débiles: aquellos que demostraban tener ingresos inferiores a las

20.000 pesetas mensuales obtenían giratuldad total, patrocinio y representación

de oficio. mientras que los que percibían sueldos inferiores a las 30.000

pesetas se beneficiaban de una reducción del 50 por 100 de las costas y derechos

de abogados y procuradores.

DERECHOS DE LOS ABOGADOS Y PROCURADORES.—El decreto cardenalicio estableciendo

la gratuidad aparecerá, en fecha breve, y en él quedarán excluidos los derechos

de procuradores, abogados y peritos. Estos derechos están sometidos a control de

los tribunales eclesiásticos que tienen establecidas unías tasas, según las

cuales, los procuradores pueden cobrar 7.500 pesetas en los casos de separación

por procedimiento sumarlo. y 15.000 por procedimiento plenario: eu los casos de

nulidad, las percepciones serían de 5.000 pesetas en los casos exceptuados, y

15.000 en los procesos plenarios. Los abogados pueden cobrar en los casos de

separación 25.000 pesetas por proceso sumario y 50.000 en proceso plenario: y en

los casos de nulidad, 30.000 en los exceptuados y 65.000 en los plenarios. Las

tasas a percibir por los peritos no exceden, en ningún caso, de las 10.000

pesetas. Es posible también que estas tasas sean actualizadas si se estima

convenientemente.

Los ingresos que la archidiócesis de Madrid dejará de percibir por costas de

tribunales ascienden a cantidades entre los diez y los quince millones de

pesetas, que piensan cubrirse con las aportaciones voluntarias de los clientes

de los tribunales, al Igual que se hizo al eliminarse las tasas en la

administración. de sacramentos en 1965. La experiencia de la supresión de

aquellos aranceles y la reacción de los fieles ha supuesto una experiencia

positiva para esta nueva actitud. «En cualquier caso —señaló el padre Martín

Patino, provicarlo de la archidiócesis— A mal que causa a la Iglesia el rumor de

que sólo los económicamente dotadas pueden conseguir la separación o la

anulación matrimoniad hacía más daño que las dificultades económicas que puedan

derivarse de esta exención de tasas, aunque suponen un capítulo importante del

mantenimiento de los servicios eclesiásticos.

AGIL1ZACION DE LOS PROCESOS. Don Javier Redo, vicario episcopal de tribunales

eclesiásticos señalo que la corta de justicia de Madrid es de las más

Interesadas en la Implantación de nuevas formas de procedimiento para agilizar

los procesos matrimoniales, tema sobre el que el pasado mes de septiembre se

reiteró la petición a la Santa Sede. Según precisó, la duración de una causa

normal puede ser de cinco o seis meses, aunque algunas, por determinadas

circunstancias inherentes a cada caso, puedan durar incluso años. Igualmente,

Informó que el cardenal ha iniciado gestiones para lograr de la Santa Sede la

grada de un tribunal de apelación en la propia archidiócesis, lo que serviría

también para agilizar tos procesos.

 

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